DICCIONARIO MÉDICO
Fetotoxicidad
La fetotoxicidad es la capacidad de una sustancia de producir efectos adversos sobre el feto en desarrollo, ya sea comprometiendo su crecimiento, alterando la función de sus órganos o, en los casos más graves, provocando su muerte intrauterina. El agente causal, denominado fetotóxico, alcanza al feto tras atravesar la circulación materna y la barrera placentaria. El término se compone del latín fetus (cría, producto del parto) y del griego toxikón (τοξικόν, veneno). Pertenece al campo de la toxicología del desarrollo, que estudia los efectos nocivos de sustancias químicas, fármacos y agentes ambientales sobre el organismo en formación desde la concepción hasta la madurez sexual. Lo que distingue a la fetotoxicidad de otros conceptos próximos es, ante todo, el momento cronológico. Cuando se habla de embriotoxicidad, el daño se produce durante el periodo embrionario (primeras doce semanas), mientras que la fetotoxicidad se refiere al periodo fetal, a partir de la duodécima semana de gestación. En la práctica, la línea divisoria no siempre se respeta con rigor en la literatura farmacológica: muchas fichas técnicas de medicamentos emplean fetotoxicidad de manera genérica para describir cualquier efecto adverso sobre el producto de la concepción, sin especificar la ventana temporal exacta. Teratogenicidad y fetotoxicidad no son sinónimos, aunque a menudo aparezcan juntas en los estudios de toxicología reproductiva. Un teratógeno produce malformaciones congénitas (alteraciones de la forma), y su ventana de mayor riesgo coincide con la organogénesis embrionaria. Un fetotóxico, en cambio, causa daño funcional, retraso del crecimiento o muerte fetal sin generar necesariamente una malformación estructural visible. Hay sustancias que presentan ambas propiedades. Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) ilustran bien esta dualidad: en el primer trimestre se han asociado con malformaciones cardíacas y renales (efecto teratógeno), mientras que en el segundo y tercer trimestre producen oligohidramnios, insuficiencia renal fetal y restricción del crecimiento (efecto fetotóxico). Un mismo fármaco, dos mecanismos de daño según el momento de la exposición. Antes de que un fármaco se autorice para uso humano, la normativa reguladora exige estudios de toxicología reproductiva en al menos dos especies animales (generalmente ratas y conejos). Estos ensayos evalúan tres parámetros principales: embriotoxicidad, fetotoxicidad y teratogenicidad. Los indicadores de fetotoxicidad en estos modelos incluyen la reducción del peso fetal, el aumento de reabsorciones tardías, las variaciones esqueléticas menores y la mortalidad perinatal. Cuando se observa fetotoxicidad solo a dosis que también resultan tóxicas para la madre, la interpretación se complica, porque no es fácil separar el efecto directo sobre el feto del efecto indirecto mediado por el deterioro materno. Los resultados de estos estudios se trasladan a las fichas técnicas de los medicamentos. La presencia de fetotoxicidad animal no siempre predice un riesgo equivalente en humanos, pero obliga a adoptar precauciones y, con frecuencia, a desaconsejar el uso del fármaco durante la gestación salvo que el beneficio supere claramente al riesgo. No. Un fármaco puede causar retraso del crecimiento intrauterino o sufrimiento fetal sin producir ninguna malformación estructural. La teratogenicidad implica alteración de la forma; la fetotoxicidad, alteración de la función, el crecimiento o la viabilidad. Pueden coexistir, pero son categorías independientes. Del griego toxikón (τοξικόν), que significaba literalmente "veneno para flechas", derivado a su vez de tóxon (τόξον, arco). Los arqueros de la Antigüedad impregnaban sus puntas con sustancias venenosas, y ese uso concreto acabó por dar nombre al concepto general de veneno en la terminología científica moderna. En absoluto. Metales pesados como el plomo o el mercurio, solventes orgánicos, plaguicidas y contaminantes ambientales pueden ejercer efectos fetotóxicos documentados. El tabaquismo materno, sin ir más lejos, constituye una de las causas más frecuentes de restricción del crecimiento fetal y se clasifica como agente fetotóxico en la literatura de toxicología reproductiva.Qué es la fetotoxicidad
Relación con la teratogenicidad
Evaluación preclínica
Preguntas frecuentes
¿Todo fármaco fetotóxico es también teratógeno?
¿De dónde viene exactamente el componente "tóxico"?
¿La fetotoxicidad se limita a los fármacos?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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