DICCIONARIO MÉDICO
Férula de yeso
La férula de yeso es un dispositivo de inmovilización abierto, elaborado con varias capas de venda impregnada en sulfato de calcio semihidratado (yeso de París), que se moldea sobre el segmento corporal lesionado antes de que fragüe y se endurece al secarse, proporcionando una sujeción rígida pero no circunferencial. El término combina dos conceptos con historia propia. La palabra férula procede del latín ferula, nombre de una planta umbelífera de tallo rígido que ya en la Antigüedad se empleaba para entablillar fracturas. «Yeso» deriva del latín gypsum y este del griego gypsos (γύψος), mineral cuyo uso médico se documenta desde la cirugía árabe medieval. La combinación de vendas de algodón con yeso calcinado se atribuye al cirujano militar holandés Antonius Mathijsen, quien en 1851 describió un método rápido de inmovilización aplicable en el campo de batalla. Las vendas de yeso consisten en una gasa de algodón recubierta por sulfato de calcio semihidratado en polvo. Al sumergirlas en agua templada, el sulfato absorbe moléculas de agua y cristaliza (reacción de fraguado), transformándose en sulfato de calcio dihidratado. Este proceso libera calor y se completa en pocos minutos, aunque la resistencia mecánica plena se alcanza entre 24 y 48 horas después. Un yeso cerrado o circular envuelve por completo la circunferencia del miembro; la férula, en cambio, cubre solo una cara (dorsal, palmar, posterior o lateral) y se fija con un vendaje elástico. Esa configuración abierta tiene una ventaja práctica: deja margen para la tumefacción de las primeras horas tras una fractura o una lesión de partes blandas, reduciendo el riesgo de compresión vascular o nerviosa dentro del molde. Se recurre a la férula de yeso con frecuencia como inmovilización provisional antes de colocar un yeso circular definitivo, cuando se prevé que el edema postraumático aún no ha alcanzado su pico. También constituye la opción preferida en esguinces moderados, fisuras óseas estables y algunas fracturas no desplazadas, especialmente en muñeca, antebrazo y tobillo. En urgencias, las férulas más utilizadas son la posterior de tobillo (férula suropédica), la dorsal o palmar de antebrazo y la braquiopalmar, que incluye el codo en flexión de 90 grados. Porque los depósitos de yite (sulfato de calcio natural) más conocidos en Europa occidental se explotaban en la colina de Montmartre, en París. El término plaster of Paris se generalizó en el siglo XVIII para designar al yeso calcinado y, por extensión, a las vendas enyesadas. No. La férula es abierta: solo cubre una cara del miembro y se sujeta con vendaje externo, lo que permite cierta expansión del tejido inflamado. El yeso cerrado rodea toda la circunferencia y proporciona una inmovilización más firme, pero puede comprometer la circulación si se coloca antes de que ceda la inflamación. Ambos materiales coexisten. La fibra de vidrio resulta más ligera, resistente al agua y radiotransparente, pero el yeso de París se moldea con mayor facilidad y sigue siendo el material de elección cuando se necesita una adaptación anatómica precisa.Qué es la férula de yeso
Composición y propiedades
Indicaciones habituales
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama «yeso de París»?
¿Es lo mismo una férula de yeso que un yeso cerrado?
¿Se sigue usando yeso de París o se ha sustituido por fibra de vidrio?
Referencias
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