DICCIONARIO MÉDICO
Factor liberador de corticotropina
El factor liberador de corticotropina es un péptido hipotalámico de 41 aminoácidos que estimula la secreción de corticotropina (ACTH) por la adenohipófisis. En la nomenclatura actual se denomina preferentemente hormona liberadora de corticotropina (CRH). La expresión «factor liberador de corticotropina» (en inglés, corticotropin-releasing factor, CRF) se acuñó cuando se sabía que el hipotálamo producía alguna sustancia capaz de provocar la descarga de ACTH, pero nadie había conseguido aislarla ni conocer su estructura. Durante casi tres décadas, desde los trabajos iniciales de Guillemin y Saffran en 1955, la molécula existió solo como concepto funcional: un «factor» identificado por su efecto biológico. En 1981, Wylie Vale y Jean Rivier, del Instituto Salk, lograron purificar el péptido a partir de unos 490 000 hipotálamos de oveja y determinaron que se trataba de una cadena de 41 aminoácidos. El artículo, publicado en Science, fue la primera descripción completa de la molécula. Una vez caracterizada su secuencia, la comunidad científica fue adoptando progresivamente la denominación «hormona liberadora de corticotropina» (CRH), reservando la sigla CRF para contextos históricos o para designar la familia de péptidos que incluye también las urocortinas. En la práctica médica ambos nombres designan la misma molécula, y la diferencia es puramente terminológica. El CRF/CRH se sintetiza en neuronas del núcleo paraventricular del hipotálamo. Viaja por el sistema porta hipofisario hasta las células corticotropas de la hipófisis anterior, donde se une a receptores específicos (sobre todo el receptor CRF1) y desencadena la secreción de ACTH. Esta, a su vez, estimula a las glándulas suprarrenales para que produzcan cortisol. El circuito se cierra mediante retroalimentación negativa: cuando el cortisol en sangre alcanza niveles suficientes, la propia hormona frena la producción de CRH en el hipotálamo y de ACTH en la hipófisis. La secreción de CRH sigue un ritmo circadiano, con un pico en las primeras horas de la mañana que explica por qué los niveles de cortisol son más altos al despertar. El estrés físico o emocional puede irrumpir sobre ese ritmo basal y provocar una liberación adicional del péptido, lo que convierte al eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal en uno de los sistemas de respuesta más estudiados en endocrinología. Sí. Los tres términos designan el mismo péptido de 41 aminoácidos producido en el hipotálamo. «Factor liberador de corticotropina» (CRF) fue la denominación original; «hormona liberadora de corticotropina» (CRH) es la preferida en la literatura actual; y «corticoliberina» es la forma castellanizada utilizada en algunos textos de fisiología. Bastante después. La hormona liberadora de tirotropina fue el primer factor hipotalámico caracterizado, a finales de los años sesenta. El CRF tuvo que esperar hasta 1981, en parte porque su tamaño (41 aminoácidos frente a solo 3 de la TRH) y sus bajas concentraciones hacían la purificación mucho más difícil. No. Aunque su función más conocida es la estimulación de la ACTH, se han identificado receptores de CRF en la amígdala cerebral, el locus coeruleus, el tracto gastrointestinal y células del sistema inmunitario. Estas localizaciones extrahipofisarias le confieren papeles adicionales en la modulación de la conducta ante el estrés, la motilidad digestiva y la respuesta inflamatoria, áreas que siguen siendo objeto de investigación activa.Origen del término y equivalencia con CRH
Función en el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal
Preguntas frecuentes
CRF, CRH, corticoliberina: ¿son sinónimos?
¿Se descubrió antes o después de la TRH?
¿El CRF actúa solo en la hipófisis?
Referencias
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