DICCIONARIO MÉDICO

Factor de coagulación III

El factor de coagulación III o factor tisular es una glucoproteína de membrana que actúa como principal iniciador de la cascada de coagulación al exponerse tras una lesión vascular y unirse al factor VII circulante.

Qué es el factor de coagulación III

El número III en la nomenclatura internacional de los factores de coagulación designa al factor tisular, también conocido como tromboplastina o CD142. Se trata de una glucoproteína transmembrana de 43-47 kDa codificada por el gen F3, situado en el cromosoma 1. El término «tromboplastina» se acuñó a finales del siglo XIX para nombrar las sustancias de los tejidos que aceleraban la coagulación del plasma en el laboratorio, mucho antes de que se conociera su naturaleza molecular.

Su posición entre los factores de coagulación es singular. No circula libre en el plasma como la mayoría de ellos ni se sintetiza en el hígado; reside anclado en la membrana de células subendoteliales (fibroblastos, células musculares lisas, pericitos) y de ciertos tejidos con alta demanda hemostática, como el cerebro, el pulmón y la placenta. Solo cuando la pared vascular se lesiona y estas células quedan expuestas a la sangre circulante, el factor tisular entra en contacto con su ligando plasmático, el factor VII.

Inicio de la vía extrínseca

En condiciones fisiológicas, pequeñas cantidades de factor VII circulan ya en forma activada (factor VIIa), pero su actividad enzimática es mínima mientras carece de cofactor. Al unirse al factor tisular en presencia de calcio, el factor VIIa experimenta un cambio conformacional que multiplica su capacidad catalítica. El complejo factor tisular-VIIa resultante constituye la llamada tenasa extrínseca, cuya función es activar el factor X y, en menor medida, el factor IX.

La activación directa del factor IX por este complejo tiende un puente entre la vía extrínseca y la vía intrínseca, una conexión que el modelo clásico de cascada no contemplaba. En el modelo celular vigente, esa interconexión es la que permite a la respuesta hemostática pasar de una fase de iniciación (con poca trombina) a las fases de amplificación y propagación.

Un factor sin deficiencia congénita conocida

De todos los componentes de la cascada de coagulación, el factor tisular es el único para el que no se ha descrito una deficiencia congénita en el ser humano. Los estudios en modelos animales muestran que la eliminación del gen F3 resulta letal durante el desarrollo embrionario, lo que sugiere que la proteína cumple funciones no restringidas a la hemostasia. Se ha implicado en la angiogénesis, la regulación del tono vascular y la señalización inflamatoria a través de la activación del receptor PAR-2 (receptor activado por proteasas de tipo 2).

Factor tisular y procesos no hemostáticos

En las últimas décadas se ha documentado que el factor tisular se expresa de forma inducible en monocitos activados y en células endoteliales sometidas a estímulos inflamatorios (citoquinas, endotoxinas bacterianas). Esa expresión patológica contribuye al estado procoagulante que acompaña a la sepsis y a la coagulación intravascular diseminada. La investigación oncológica ha revelado, además, que numerosos tumores sólidos sobreexpresan factor tisular en su superficie, lo que se relaciona con un riesgo elevado de tromboembolismo venoso en pacientes con cáncer y con la activación de vías de señalización que favorecen la progresión tumoral.

Preguntas frecuentes

¿Factor tisular y tromboplastina son sinónimos?

En sentido estricto, «tromboplastina» designaba históricamente el extracto tisular completo (proteína más fosfolípidos) utilizado en el laboratorio para medir el tiempo de protrombina, mientras que «factor tisular» se refiere solo a la proteína transmembrana. En la práctica actual, ambos términos se emplean de forma intercambiable para referirse a la glucoproteína codificada por el gen F3.

¿Por qué se le llama vía extrínseca?

La denominación «extrínseca» se debe a que el factor tisular no está presente normalmente en la sangre circulante: proviene de los tejidos que rodean el vaso (es «extrínseco» a la propia sangre). La vía intrínseca, en cambio, recibe su nombre porque todos sus componentes circulan ya dentro del plasma.

¿Es correcto seguir hablando de vía extrínseca y vía intrínseca?

El modelo celular de la coagulación ha demostrado que ambas vías no operan de forma independiente in vivo. No obstante, la terminología clásica se mantiene en la práctica clínica porque las pruebas de laboratorio (tiempo de protrombina y TTPa) siguen evaluando preferentemente una u otra vía.

Referencias

  1. Prueba de tiempo de protrombina e INR. MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
  2. Tissue Factor, Thrombosis, and Chronic Kidney Disease. Int J Mol Sci. 2022;23(20):12606.
  3. Saliminejad K, et al. Tissue factor: a potential double-edge molecule to be targeted toward cancer. Biomark Res. 2023;11:56.
  4. Páramo JA, et al. La nueva cascada de la coagulación y su posible influencia en el difícil equilibrio entre trombosis y hemorragia. Rev Esp Cardiol. 2007;60(12):1217-9.

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