DICCIONARIO MÉDICO

Externalidad

La externalidad es, en psicología, la tendencia de un individuo a situar fuera de sí mismo la causa de los sucesos que experimenta, sean estos favorables o adversos. Se inscribe dentro del constructo de locus de control formulado por Julian B. Rotter en 1966.

Qué es la externalidad

El término procede del inglés externality, derivado del latín externus (de fuera, ajeno) y el sufijo -ity (cualidad de). En su acepción psicológica, designa una disposición cognitiva por la cual la persona interpreta que los resultados de su conducta dependen del azar, del destino, de la suerte o de la voluntad de terceros, y no de su propio esfuerzo o capacidad.

Rotter introdujo esta noción como polo opuesto a la internalidad dentro de su teoría del aprendizaje social, publicada en la monografía Generalized Expectancies for Internal versus External Control of Reinforcement (1966). Para Rotter, la externalidad no constituye una categoría estanca: funciona como un extremo de un continuo en el que toda persona ocupa posiciones variables según el contexto y el tipo de situación a la que se enfrente.

Contexto dentro del locus de control

Hanna Levenson propuso en 1973 una revisión del polo externo que diferenciaba dos componentes: la creencia en el poder de otras personas sobre los resultados propios y la creencia en el azar o el destino como determinantes. Esta distinción permitió matizar lo que la escala original de Rotter agrupaba bajo una sola dimensión, y ha tenido repercusión en la investigación clínica posterior. Los estudios que utilizan la escala I-E de Rotter y sus derivados han asociado puntuaciones elevadas en externalidad con mayor vulnerabilidad a estados depresivos, menor adherencia a pautas terapéuticas y una percepción más baja de autoeficacia.

Conviene no confundir esta acepción psicológica con la que emplea la economía, donde el mismo término designa los efectos (positivos o negativos) que la actividad de un agente económico produce sobre terceros ajenos a la transacción.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el término externalidad?

Es un anglicismo tomado de externality, que a su vez procede del latín externus (exterior). En castellano, la RAE recoge el vocablo con acepción económica; la acepción psicológica, aunque de uso frecuente en la literatura especializada, no cuenta todavía con entrada propia en el diccionario académico.

¿Es lo mismo externalidad que locus de control externo?

No exactamente. El locus de control externo es la posición que ocupa un individuo en la escala cuando predomina la externalidad, pero esta última se refiere a la tendencia atribucional en sí misma, no al punto que se ocupa en la escala.

¿La externalidad es siempre negativa?

No. En determinadas situaciones, como catástrofes naturales o enfermedades con carga genética elevada, una atribución parcialmente externa puede proteger la autoestima al evitar una culpabilización injustificada.

Referencias

  1. Rotter, J. B. (1966). Generalized expectancies for internal versus external control of reinforcement. Psychological Monographs, 80(1), 1-28. Accesible en APA PsycNet.
  2. Visdómine-Lozano, J. C. y Luciano, C. (2006). Locus de control y autorregulación conductual: revisiones conceptual y experimental. International Journal of Clinical and Health Psychology, 6(3), 729-751. Accesible en AEPC.
  3. Real Academia Española. Externalidad. Diccionario de la lengua española, 23.ª ed. Accesible en RAE.
  4. Richaud de Minzi, M. C. (2005). Locus de control: evolución de su concepto y operacionalización. Revista de Psicología, 14(1), 89-97. Accesible en ResearchGate.

Entradas relacionadas en el diccionario

  • Locus de control: constructo que mide la percepción de control sobre los acontecimientos, formulado por Rotter en 1966.
  • Locus de control externo: posición en la escala de Rotter en la que predomina la atribución causal a factores ajenos al individuo.
  • Locus de control interno: posición en la que la persona atribuye los resultados a su propio esfuerzo, habilidad o decisiones.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026