DICCIONARIO MÉDICO
Escala de Hoehn-Yahr
La escala de Hoehn y Yahr es el sistema de estadificación más utilizado para describir la progresión motora de la enfermedad de Parkinson. Publicada en 1967 por los neurólogos Margaret Hoehn y Melvin Yahr, clasifica al paciente en uno de cinco estadios (del I al V) según la extensión y la gravedad de los signos motores. Una versión modificada, incorporada posteriormente a la UPDRS, añade los estadios intermedios 1,5 y 2,5. Se trata de una clasificación ordinal, no de una puntuación sumativa. El clínico observa al paciente, evalúa el grado de afectación motora y le asigna un estadio. No hay ítems que sumar ni fórmulas que calcular: la asignación depende de si la afectación es unilateral o bilateral, de si existe inestabilidad postural y de si el paciente conserva la autonomía para la marcha. Margaret M. Hoehn (1930-2005) y Melvin D. Yahr (1917-2004) publicaron la escala en la revista Neurology tras un estudio retrospectivo de 802 pacientes con parkinsonismo, seguidos en el Columbia-Presbyterian Medical Center de Nueva York. Aquel trabajo fue el primero en cuantificar de forma estandarizada la progresión de la enfermedad y en documentar las tasas de mortalidad asociadas a cada estadio. La escala original contenía cinco estadios (I a V). En 1983, cuando se desarrolló la Unified Parkinson's Disease Rating Scale (UPDRS), se incorporó una versión modificada que intercalaba dos niveles adicionales (1,5 y 2,5) para captar mejor los estados intermedios. A continuación se describen los ocho niveles de la versión modificada, que es la que se emplea habitualmente en la práctica clínica y en los ensayos: Estadio 0. No hay signos de enfermedad. El paciente no presenta temblor, rigidez ni bradicinesia detectables en la exploración. Estadio 1,0. Enfermedad exclusivamente unilateral. Los signos motores (temblor en reposo, rigidez, lentitud) se limitan a un hemicuerpo. La función cotidiana apenas se ve comprometida. Estadio 1,5. Afectación unilateral con participación axial. Aparecen, por ejemplo, rigidez cervical o alteración postural del tronco, pero los signos apendiculares siguen siendo unilaterales. Estadio 2,0. Afectación bilateral sin alteración del equilibrio. Los signos motores están presentes en ambos hemicuerpos. El paciente no tiene inestabilidad postural y conserva una marcha funcional sin dificultad apreciable. Estadio 2,5. Afectación bilateral leve con recuperación en la prueba de retropulsión (test del empujón). El equilibrio está comprometido de forma incipiente, pero el paciente es capaz de corregir el desplazamiento tras el empujón sin caer ni necesitar ayuda. Estadio 3,0. Afectación bilateral de leve a moderada con inestabilidad postural. La prueba de retropulsión es positiva: el paciente necesita varios pasos para recuperar el equilibrio, o incluso requiere ser sujetado. Pese a ello, sigue siendo independiente para la marcha y para la mayoría de las actividades de la vida diaria. Estadio 4,0. Incapacidad grave. El paciente aún puede caminar o ponerse de pie sin ayuda, pero su autonomía funcional está muy limitada. Necesita asistencia para muchas tareas cotidianas. Estadio 5,0. Dependencia completa. Sin ayuda, el paciente permanece en silla de ruedas o en cama. No puede ponerse de pie ni caminar por sí solo. La principal ventaja de la escala es su sencillez. No requiere formación especial ni material adicional: un neurólogo experimentado puede asignar el estadio en menos de cinco minutos. Además, se correlaciona bien con el deterioro motor global y con la calidad de vida del paciente, lo que la convierte en una referencia rápida tanto en consulta como en investigación. Sus limitaciones son conocidas. Solo contempla tres variables (unilateralidad o bilateralidad, equilibrio postural e independencia para la marcha), lo que la hace poco sensible a cambios sutiles dentro de un mismo estadio. No recoge los síntomas no motores (trastornos del sueño, disfunción autonómica, deterioro cognitivo, alteraciones del ánimo), que a menudo condicionan la calidad de vida tanto o más que la afectación motora. Por esta razón, en la práctica se utiliza junto con instrumentos más detallados como la MDS-UPDRS, que evalúa por separado las experiencias no motoras, las experiencias motoras de la vida diaria, la exploración motora y las complicaciones motoras. Del apellido de sus dos autores: Margaret M. Hoehn, neuróloga estadounidense que dedicó su carrera a la enfermedad de Parkinson en la Universidad de Colorado, y Melvin D. Yahr, neurólogo del Columbia University College of Physicians and Surgeons de Nueva York, donde dirigió durante décadas la unidad de trastornos del movimiento. La publicación original data de 1967. No siempre. Un paciente en estadio 2 puede tener una calidad de vida peor que otro en estadio 3 si presenta síntomas no motores intensos (depresión, insomnio, dolor crónico) que la escala no captura. El estadio indica progresión motora, que es solo una dimensión de la enfermedad. La medicación dopaminérgica puede mejorar los signos motores hasta el punto de que, en fase "on", el paciente funcione como si estuviera en un estadio inferior. La escala se aplica habitualmente en el estado "off" (sin efecto de la medicación) para reflejar la progresión real de la enfermedad, no la respuesta farmacológica. Si desea profundizar en conceptos asociados a la escala de Hoehn y Yahr, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la escala de Hoehn y Yahr
Los estadios de la clasificación
Utilidad clínica y limitaciones
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de la escala?
¿Es lo mismo el estadio de Hoehn y Yahr que la gravedad real del paciente?
¿Se puede retroceder de estadio con el tratamiento?
Referencias
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