DICCIONARIO MÉDICO

Error médico

Un error médico es el fallo en la planificación o en la ejecución de una actuación sanitaria que no alcanza el resultado pretendido y que no se debe al azar ni a la evolución natural de la enfermedad. Puede producir daño al paciente (evento adverso) o no llegar a producirlo (incidente sin daño), y su estudio se encuadra dentro del ámbito de la seguridad del paciente.

Qué es un error médico

El concepto de error médico abarca cualquier desviación del plan de actuación correcto, ya sea porque se ejecutó mal una acción prevista (error de ejecución) o porque el plan elegido no era el adecuado (error de planificación). La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como el hecho de no llevar a cabo una acción prevista según se pretendía o de aplicar un plan incorrecto, y distingue entre errores de comisión (hacer algo erróneo) y errores de omisión (no hacer lo que correspondía).

Conviene separar el error médico de otros conceptos con los que se confunde con frecuencia. No todo error produce daño, y no todo daño derivado de la asistencia sanitaria se debe a un error. Las complicaciones previsibles de una intervención correctamente indicada y ejecutada, por ejemplo, no son errores médicos, aunque sí constituyen eventos adversos. Y un error que se detecta y se corrige antes de afectar al paciente (lo que la terminología de seguridad denomina "cuasi-incidente") sigue siendo un error, pero sin consecuencias clínicas.

Etimológicamente, error proviene del latín error, -ōris, del verbo errāre ("vagar sin rumbo", "equivocarse"). Médico procede del latín medĭcus, a su vez del verbo medēri ("cuidar", "remediar"). La expresión, tomada al pie de la letra, alude a una equivocación en el acto de cuidar.

El informe To Err Is Human y el cambio de paradigma

Aunque los errores en la práctica clínica se han reconocido desde la Antigüedad (el propio Código de Hammurabi, hacia 1750 a. C., preveía sanciones para el cirujano cuya intervención causara la muerte del paciente), el abordaje moderno del problema tiene una fecha de referencia precisa. En 1999, el Institute of Medicine de Estados Unidos publicó To Err Is Human: Building a Safer Health System, un informe que estimó que entre 44.000 y 98.000 muertes anuales en hospitales estadounidenses se debían a errores médicos evitables.

La cifra provocó un impacto considerable. No porque los errores fueran nuevos, sino porque el informe trasladó el foco desde la culpa individual hacia el análisis de los sistemas. Los errores, argumentaban los autores, no son solo consecuencia de profesionales incompetentes o negligentes: en la mayoría de los casos se producen porque las personas trabajan dentro de sistemas que toleran condiciones inseguras, con procesos mal diseñados, fatiga acumulada, comunicación deficiente entre equipos y barreras de seguridad insuficientes.

Clasificación de los errores médicos

Errores de prescripción y administración de medicación. Son los más estudiados. Incluyen la selección incorrecta de un fármaco, el cálculo erróneo de la dosis, la confusión entre fármacos con nombres similares (look-alike, sound-alike) o la administración por una vía equivocada. Los sistemas de prescripción electrónica han reducido su frecuencia, pero no los han eliminado.

Los errores de comunicación constituyen otro grupo relevante. Información que no se transmite durante el relevo de turno, instrucciones ambiguas, resultados que no llegan al profesional responsable. La comunicación estructurada (protocolos tipo SBAR, listas de verificación quirúrgica) intenta reducir este tipo de fallos, que con frecuencia son los más difíciles de rastrear retrospectivamente.

Existen también errores de identificación del paciente (intervenir al paciente equivocado, etiquetar mal una muestra), errores de lateralidad (operar el lado incorrecto) y errores derivados de la fatiga y la sobrecarga asistencial, que la literatura de seguridad del paciente ha relacionado con las jornadas prolongadas de los profesionales sanitarios.

Diferenciación con la iatrogenia y la negligencia

La iatrogenia (del griego ἰατρός, iatrós, "médico", y γένεσις, génesis, "origen") designa todo daño producido por la actuación médica, sea o no consecuencia de un error. Una reacción adversa a un medicamento correctamente indicado es iatrogenia, pero no error médico. Las dos categorías se solapan parcialmente, pero no coinciden.

La negligencia pertenece al ámbito jurídico. Implica un incumplimiento del deber de cuidado exigible al profesional, con una desviación del estándar de práctica aceptado. No todo error médico es negligencia: un profesional puede cometer un error a pesar de haber actuado con diligencia razonable. La distinción tiene consecuencias legales directas y no siempre resulta sencilla de establecer en la práctica.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la expresión "error médico"?

Del latín error ("equivocación") y medĭcus ("el que cuida"). La expresión se usa en la literatura científica desde hace décadas, pero cobró especial visibilidad a partir de la publicación del informe To Err Is Human en 1999.

¿Es lo mismo un error médico que una negligencia?

No. El error médico es un concepto clínico y de seguridad; la negligencia es un concepto jurídico. Un error puede producirse sin negligencia (por ejemplo, en un contexto de sobrecarga asistencial o por un fallo sistémico), y una negligencia puede no traducirse en un error concreto pero sí en una omisión del deber de cuidado.

¿Todos los errores médicos causan daño al paciente?

No. Muchos errores se interceptan antes de llegar al paciente o no tienen consecuencias clínicas. Solo cuando el error alcanza al paciente y le produce un perjuicio se habla de evento adverso.

¿Qué papel tiene la cultura de seguridad en la prevención del error médico?

La OMS y los principales organismos de seguridad del paciente promueven una cultura "no punitiva" centrada en la notificación y el análisis de los errores para aprender de ellos, en lugar de limitarse a buscar culpables. Las instituciones sanitarias que fomentan esa cultura suelen registrar más incidentes (porque se notifican) pero generan más oportunidades de mejora, lo que a medio plazo reduce la tasa de eventos adversos graves.

Referencias

  1. Organización Mundial de la Salud. Seguridad del paciente. Notas descriptivas.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Seguridad del paciente. MedlinePlus.
  3. Agra Varela Y, et al. Iatrogenia: análisis, control y prevención. Gaceta Sanitaria, 2017.
  4. Real Academia Española. Iatrogenia. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al error médico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Iatrogenia: daño al paciente producido por la actuación médica, con o sin error.
  • Negligencia: incumplimiento jurídico del deber de cuidado exigible al profesional sanitario.
  • Error cognitivo: desviación sistemática en el procesamiento mental de la información, con relevancia en el razonamiento clínico.
  • Sesgo cognitivo: tendencia sistemática del razonamiento que puede contribuir a errores en la toma de decisiones clínicas.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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