DICCIONARIO MÉDICO
Entrevista directiva
La entrevista directiva es un modelo de entrevista en el que el profesional sanitario toma el control activo del diálogo: elige los temas, decide el orden en que se abordan, formula las preguntas y marca las transiciones entre unas y otras. El paciente responde pero no determina el rumbo de la conversación. El término «directivo» proviene del latín dirigere (guiar, enderezar). En el contexto de la entrevista sanitaria, indica que la iniciativa del diálogo recae sobre el profesional: es él quien pregunta, quien cambia de tema cuando considera que un aspecto está suficientemente explorado, quien redirige al paciente si se desvía hacia cuestiones que no se consideran relevantes para el objetivo de la consulta. No debe confundirse con la entrevista cerrada, aunque ambos conceptos se superponen con frecuencia. La entrevista cerrada se define por el tipo de preguntas (predeterminadas, con opciones fijas); la directiva, por quién lleva la iniciativa. Un profesional puede ser directivo formulando preguntas abiertas si es él quien escoge los temas: «hábleme de sus hábitos de sueño» es una pregunta abierta, pero el profesional ha elegido el tema. La combinación inversa, una entrevista cerrada pero no directiva, es más rara y tiene poco sentido práctico. El enfoque directivo resulta útil cuando el tiempo es limitado y los objetivos de la consulta están claramente definidos. En una revisión de seguimiento para un paciente crónico, por ejemplo, el profesional sabe qué variables necesita comprobar (cifras de presión, glucemia, adherencia a la medicación) y conduce la entrevista hacia esos puntos. No es que el paciente no pueda expresar otras preocupaciones; simplemente, el profesional reserva un espacio concreto para ello en vez de dejar que el diálogo discurra sin dirección. En la entrevista clínica de urgencias, el enfoque directivo es casi obligado. La situación exige respuestas rápidas a preguntas concretas: cronología del dolor, localización, irradiación, medicación habitual, alergias. No hay margen para la narración libre, y tanto el profesional como el paciente suelen aceptar esa restricción sin conflicto. En psicoterapia, el grado de directividad varía según la corriente. Las terapias cognitivo-conductuales son, por lo general, más directivas: el terapeuta propone ejercicios, establece una agenda para la sesión y orienta al paciente hacia objetivos concretos. Las terapias humanistas y psicodinámicas, en cambio, tienden a la entrevista no directiva, donde el paciente marca el contenido y el terapeuta acompaña. La literatura sobre comunicación clínica describe varias técnicas que caracterizan el estilo directivo. El sondeo consiste en preguntas abiertas pero focalizadas («¿cómo fue exactamente la caída?»). La confrontación señala una incongruencia entre lo que el paciente dice y lo que se observa o se ha registrado previamente. El encuadre establece las reglas de la entrevista al inicio: duración prevista, temas que se van a tratar, forma de participación. Todas ellas suponen que el profesional asume una posición activa. No se trata de dominar la conversación ni de imponer un interrogatorio policial, sino de conducirla con un propósito definido. La diferencia entre un enfoque directivo bien ejecutado y uno torpe radica en la capacidad de mantener esa dirección sin que el paciente sienta que se le silencia. No necesariamente. Que el profesional guíe la conversación no equivale a ignorar al paciente. Un enfoque directivo bien manejado incluye momentos de escucha, valida las preocupaciones del paciente y ofrece explicaciones. La diferencia con el modelo no directivo es quién decide qué tema se aborda en cada momento, no si el paciente se siente respetado. Cuando el objetivo es explorar el mundo emocional del paciente o cuando no se tiene una hipótesis clara y se necesita una visión panorámica. En esos casos, el formato abierto y no directivo suele ser más productivo. También conviene ceder la iniciativa cuando el paciente necesita sentirse escuchado antes de poder colaborar con un plan. Sí. El profesional elige el tema pero formula la pregunta de manera amplia: «cuénteme cómo ha ido la semana con la nueva medicación». Es una pregunta abierta y a la vez directiva, porque el tema lo ha marcado el profesional. Si desea profundizar en conceptos vinculados a la entrevista directiva, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la entrevista directiva
Cuándo se emplea
Técnicas directivas habituales
Preguntas frecuentes
¿La entrevista directiva es autoritaria?
¿Cuándo no conviene ser directivo?
¿Se puede ser directivo con preguntas abiertas?
Referencias
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