DICCIONARIO MÉDICO
Enterotoxina
Una enterotoxina es una exotoxina producida por ciertas bacterias que actúa de forma selectiva sobre la mucosa del intestino, alterando el transporte de agua y electrólitos y provocando una diarrea de tipo secretor. La toxina del cólera es el ejemplo clásico, aunque existen numerosas enterotoxinas con mecanismos de acción distintos. El término se forma con el griego ἔντερον (énteron, «intestino») y τοξικόν (toxikón, «veneno»): literalmente, «veneno intestinal». Se aplica a proteínas secretadas por microorganismos que ejercen su efecto tóxico sobre el epitelio digestivo, ya sea porque el individuo ingiere la toxina preformada en un alimento contaminado, ya sea porque la bacteria coloniza el intestino y la produce in situ. Las enterotoxinas se clasifican dentro de las exotoxinas, es decir, sustancias de naturaleza proteica que la bacteria libera al medio extracelular. Se diferencian de las endotoxinas (como el lipopolisacárido de las bacterias gramnegativas), que son componentes estructurales de la pared bacteriana y no se secretan activamente. Muchas enterotoxinas adoptan la arquitectura denominada AB, con variaciones en el número de subunidades B. La toxina colérica, producida por Vibrio cholerae, es una proteína AB₅: cinco copias de la subunidad B se unen al gangliósido GM1 de la superficie del enterocito y facilitan la entrada de una única subunidad A al citoplasma celular. Una vez dentro, la subunidad A cataliza la ribosilación con ADP de una proteína G reguladora, lo que activa de forma irreversible la adenilato ciclasa. El aumento resultante de AMPc intracelular abre canales de cloro apicales y bloquea la absorción acoplada de sodio y cloro. El agua sigue pasivamente al gradiente osmótico, y el resultado neto es una secreción masiva de líquido isotónico hacia la luz intestinal. No hay destrucción del epitelio: la mucosa permanece intacta, pero pierde su capacidad de absorber. Las cepas enterotoxigénicas de Escherichia coli (ETEC) ilustran bien la distinción entre enterotoxinas termolábiles (LT, del inglés heat-labile) y termoestables (ST, heat-stable). La LT es estructural y funcionalmente parecida a la toxina colérica y comparte con ella el mecanismo mediado por AMPc. La ST, en cambio, es un péptido pequeño que resiste la ebullición y actúa a través de la guanilato ciclasa, elevando el GMPc intracelular con un resultado secretor similar. La termoestabilidad tiene una consecuencia práctica importante para la seguridad alimentaria: una vez que la toxina ST se ha acumulado en un alimento, el cocinado convencional no la destruye. Vibrio cholerae produce la toxina colérica clásica (tipo AB₅, termolábil), responsable de la diarrea profusa del cólera. Staphylococcus aureus genera las enterotoxinas estafilocócicas (SE), un grupo de al menos veinte variantes (SEA a SEV) que actúan también como superantígenos y son una causa frecuente de intoxicación alimentaria; resisten la ebullición y la acción de enzimas digestivas. Clostridium perfringens elabora una enterotoxina (CPE) que se forma durante la esporulación y se libera al lisarse la célula vegetativa. Bacillus cereus produce dos tipos de enterotoxina: una emética termoestable (cereulida) y varias citotóxicas termolábiles. La genética de estas toxinas resulta variada: algunas se codifican en el cromosoma bacteriano, otras en plásmidos, y unas pocas en bacteriófagos integrados. Del griego ἔντερον (énteron, «intestino») y τοξικόν (toxikón, «veneno»). Designa a las toxinas bacterianas cuyo órgano diana principal es el intestino. No. Son conceptos diferentes. La enterotoxina es una proteína que la bacteria secreta activamente y que afecta al intestino. La endotoxina (el lipopolisacárido) forma parte de la pared celular de las bacterias gramnegativas y se libera cuando la bacteria se destruye. Sus efectos son sistémicos (fiebre, caída de la presión arterial, activación inflamatoria generalizada), no específicamente intestinales. Porque ciertas enterotoxinas, como las estafilocócicas y la ST de E. coli, son termoestables. Si la bacteria ha crecido en el alimento y ha acumulado toxina antes del cocinado, el calor mata a la bacteria pero no destruye la toxina ya formada. Por eso la prevención depende tanto de la refrigeración adecuada como del cocinado. No necesariamente. Las enterotoxinas tipo cólera y la LT de ETEC causan diarrea secretora acuosa, sin sangre ni destrucción mucosa. Las enterotoxinas que forman poros o que tienen actividad citotóxica pueden producir un daño más directo sobre el epitelio y asociarse a diarrea con componente inflamatorio. El mecanismo molecular de cada toxina condiciona el cuadro clínico. Si desea profundizar en conceptos asociados a las enterotoxinas, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una enterotoxina
Mecanismo de acción: la subunidad A y la subunidad B
Termoestabilidad: enterotoxinas LT y ST
Principales bacterias productoras
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «enterotoxina»?
¿Es lo mismo enterotoxina que endotoxina?
¿Por qué algunas intoxicaciones alimentarias resisten al cocinado?
¿Todas las enterotoxinas producen el mismo tipo de diarrea?
Referencias
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