DICCIONARIO MÉDICO
Electrorretinografía
La electrorretinografía (ERG) es una técnica electrofisiológica que registra los potenciales eléctricos generados por la retina en respuesta a estímulos luminosos. El registro obtenido se denomina electrorretinograma y constituye una herramienta objetiva para evaluar la función retiniana, incluso cuando el fondo de ojo es difícil de visualizar. Cuando la luz alcanza los fotorreceptores retinianos (conos y bastones), se desencadena una cascada de transducción que produce corrientes iónicas a través de sus membranas. Esos cambios eléctricos se propagan a capas retinianas más internas y pueden captarse mediante electrodos colocados sobre la córnea (lente de contacto con electrodo incorporado) o en la piel del párpado inferior. El resultado es un trazado con ondas características cuya amplitud y latencia informan sobre el estado funcional de los distintos tipos celulares de la retina. El término procede de ἤλεκτρον (élektron, ámbar), del latín retina (de rete, red, por la apariencia del tejido neurosensorial del fondo ocular) y de γράφειν (gráphein, registrar). Holmgren describió por primera vez el cambio de potencial retiniano inducido por la luz en ranas en 1865. El salto al uso clínico tardó décadas: Ragnar Granit, premio Nobel en 1967, estableció la clasificación funcional de los componentes del ERG, y Karpe publicó en 1945 los primeros registros sistemáticos en ojos humanos sanos y patológicos. El trazado de un electrorretinograma de campo completo (flash ERG) muestra tres ondas principales. La onda a es una deflexión negativa inicial que refleja la hiperpolarización de los fotorreceptores, principalmente bastones en condiciones de adaptación a la oscuridad. Le sigue la onda b, positiva y de mayor amplitud, generada sobre todo por las células bipolares de la retina interna y modulada por las células de Müller. En algunos protocolos se identifica una onda c tardía, más lenta, originada en el epitelio pigmentario retiniano. La amplitud de la onda b respecto a la onda a y las latencias de ambas son los datos que el oftalmólogo interpreta. Una onda a conservada con onda b ausente o muy reducida (el llamado ERG "electronegativo") indica que los fotorreceptores funcionan pero la señal no se transmite correctamente a las capas internas, un patrón que se observa, por ejemplo, en la retinosquisis congénita ligada al cromosoma X. ERG de campo completo (full-field ERG o flash ERG). Estimula toda la retina con destellos de luz en una cúpula de Ganzfeld. Según el protocolo estandarizado por la International Society for Clinical Electrophysiology of Vision (ISCEV), se realizan registros en adaptación a la oscuridad (respuesta escotópica, que valora bastones) y en adaptación a la luz (respuesta fotópica, que evalúa conos). Es la modalidad más utilizada y la que detecta enfermedades retinianas difusas. ERG patrón (pattern ERG o P-ERG). En lugar de destellos, emplea un estímulo estructurado (damero de cuadros blancos y negros que se alternan). La respuesta proviene de la mácula y de las células ganglionares de la retina. Tiene valor en el diagnóstico de maculopatías y en la valoración precoz del daño del nervio óptico. Existe también el ERG multifocal (mfERG), que estimula simultáneamente múltiples zonas retinianas con un patrón hexagonal y genera un mapa topográfico de la función retiniana. Permite detectar lesiones focales que el ERG de campo completo podría pasar por alto porque la señal se diluye en la respuesta global de la retina. De ἤλεκτρον (electricidad), retina (del latín rete, red) y γράφειν (registrar). Holmgren fue el primero en documentar la respuesta eléctrica de la retina a la luz, en 1865, trabajando con preparaciones de rana. La electrooculografía mide el potencial de reposo del ojo y sus variaciones con la adaptación a la luz y la oscuridad; evalúa sobre todo el epitelio pigmentario retiniano. La electrorretinografía, en cambio, registra la respuesta activa de fotorreceptores y capas internas de la retina a estímulos luminosos concretos. Son complementarias. Para las distrofias retinianas hereditarias, entre ellas la retinosis pigmentaria y las distrofias de conos y bastones. También se emplea en la detección de toxicidad retiniana por ciertos medicamentos y en la valoración prequirúrgica de pacientes con cataratas densas, en los que no es posible examinar la retina directamente con el oftalmoscopio: un ERG conservado anticipa una retina funcional tras la cirugía. Si desea profundizar en conceptos asociados a la electrorretinografía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la electrorretinografía
Ondas del electrorretinograma
Modalidades del ERG
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra electrorretinografía?
¿En qué se diferencia de la electrooculografía?
¿Para qué enfermedades resulta más útil?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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