DICCIONARIO MÉDICO
Desprendimiento posterior del vítreo
El desprendimiento vítreo posterior es la separación del gel vítreo respecto de la superficie interna de la retina. Es un fenómeno propio del envejecimiento ocular, benigno en la mayoría de los casos, aunque puede desencadenar un desgarro retiniano en un porcentaje pequeño de personas. El humor vítreo es un gel transparente compuesto en un 99% por agua, con una red de fibras de colágeno y ácido hialurónico que le dan consistencia. Ocupa dos tercios del volumen del globo ocular, entre el cristalino y la retina. En un ojo joven, ese gel es homogéneo y está firmemente adherido a la superficie retiniana a través de una fina lámina llamada cortex vítreo posterior. Con el paso de los años, la matriz del gel se desestructura, aparecen zonas de licuefacción en su interior y el cortex se separa de la retina de forma progresiva. Se llama desprendimiento vítreo posterior al desprendimiento del cortex vítreo posterior respecto de la membrana limitante interna de la retina. La palabra vítreo procede del latín vitreus, 'de vidrio, transparente como el vidrio'. Se aplicó al gel intraocular por su aspecto claro y su consistencia gelatinosa característica. En la nomenclatura anatómica el término se mantiene desde los tratados renacentistas y no ha cambiado de significado. La sigla DVP es la más habitual en el vocabulario clínico en español; en inglés, PVD. El proceso comienza décadas antes de que aparezcan los síntomas. La sinéresis vítrea, que es la separación gradual del agua y del componente fibrilar del gel, empieza en la infancia y se acelera a partir de la cuarta o quinta década de la vida. Se forman lagunas de líquido dentro del vítreo, mientras que el resto del gel se colapsa hacia el centro del ojo. En un momento dado, el líquido acumulado en la parte posterior del vítreo pasa a través de una zona debilitada del cortex y se sitúa entre este y la retina. La superficie posterior del gel se separa entonces de la retina, iniciando el desprendimiento propiamente dicho. La separación suele progresar en el sentido posteroanterior: parte del polo posterior y avanza hacia la periferia. Cuando alcanza el disco óptico se completa. En ese momento el paciente puede notar una condensación circular en su campo visual, correspondiente al anillo de tejido peripapilar que se ha separado del nervio óptico, conocido como anillo de Weiss. La prevalencia aumenta con la edad. Por encima de los 65 años, la mayoría de las personas presentan algún grado de desprendimiento vítreo posterior en al menos un ojo. La cifra exacta varía según los métodos de exploración (la tomografía de coherencia óptica detecta formas incompletas invisibles en el examen convencional). Los estudios con OCT tras cirugía de catarata han documentado desprendimientos completos en más del 70% de los ojos a los tres meses de la intervención en personas mayores de 70 años. La miopía elevada adelanta el proceso, con casos frecuentes en la tercera o cuarta década de la vida. La cirugía intraocular (particularmente la cirugía de catarata) también lo acelera. Los traumatismos oculares pueden producir un desprendimiento vítreo posterior agudo en cualquier edad. En el resto de la población el proceso se instaura de forma silenciosa a lo largo de años. Aquí está la relevancia clínica del fenómeno. En condiciones normales, la separación del cortex vítreo respecto de la retina se produce sin arrastrar tejido retiniano. Cuando existen zonas de adherencia vitreorretiniana anormalmente firmes (típicas de la miopía, de las degeneraciones periféricas o de determinados perfiles constitucionales), la tracción del vítreo al desprenderse puede rasgar la retina y originar un desprendimiento de retina regmatógeno. La probabilidad global de que un desprendimiento vítreo posterior sintomático se acompañe de un desgarro retiniano se sitúa entre el 8% y el 15%, y es especialmente elevada en las primeras semanas tras el inicio de los síntomas. De ahí que un desprendimiento vítreo posterior de reciente aparición sea siempre motivo de exploración cuidadosa del fondo de ojo con dilatación pupilar. La confusión es habitual en la consulta. El desprendimiento de retina implica que la retina neurosensorial se ha despegado de su plano posterior. El desprendimiento vítreo posterior afecta solo al gel vítreo, no a la retina. Aunque los síntomas iniciales pueden ser parecidos (destellos y aparición súbita de moscas volantes), el pronóstico y el manejo difieren por completo. El primero es una urgencia oftalmológica que requiere cirugía. El segundo es un proceso benigno que solo obliga a descartar la existencia de un desgarro asociado. No. El desprendimiento vítreo es un fenómeno del gel intraocular y suele ser benigno. El desprendimiento de retina es la separación del propio tejido retiniano y constituye una urgencia. Uno puede desencadenar al otro cuando el vítreo, al desprenderse, arrastra una zona de retina y la desgarra. Al colapsarse el gel vítreo, las fibras de colágeno se agrupan y proyectan sombras móviles sobre la retina. El cerebro las percibe como pequeñas manchas oscuras, líneas o hebras que flotan en el campo visual. La aparición súbita de nuevas moscas volantes, especialmente si va acompañada de destellos, obliga a acudir al oftalmólogo para descartar un desgarro retiniano. Los destellos (fotopsias) corresponden a la estimulación mecánica de los fotorreceptores por la tracción del vítreo sobre la retina. Suelen aparecer al mover el ojo o en la penumbra. En el contexto de un desprendimiento vítreo posterior son un síntoma esperado. Su persistencia o aumento, o la asociación con una cortina en el campo visual, orientan hacia complicaciones como un desgarro o un desprendimiento retiniano. No. Es un proceso propio del envejecimiento del ojo y no existe forma de evitarlo. Lo relevante en la práctica es la detección precoz de sus complicaciones potenciales cuando aparecen los síntomas. La miopía elevada anticipa el proceso pero no puede modificarse una vez instaurada. Con frecuencia sí, aunque no siempre. En muchos pacientes las moscas volantes se hacen menos perceptibles a las semanas o meses de la aparición del desprendimiento vítreo, tanto por el desplazamiento de las condensaciones como por adaptación cerebral. Cuando persisten y afectan a la calidad de vida existen tratamientos, aunque de indicación restringida. Si desea profundizar en conceptos asociados al desprendimiento vítreo posterior, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el desprendimiento vítreo posterior
Envejecimiento del gel vítreo
Frecuencia y factores que aceleran el proceso
Relación con el desgarro retiniano
Diferenciación con el desprendimiento de retina
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo un desprendimiento de vítreo que un desprendimiento de retina?
¿Por qué aparecen moscas volantes al desprenderse el vítreo?
¿Los destellos siempre indican un problema serio?
¿Se puede prevenir?
¿Se resuelven las moscas volantes con el tiempo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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