DICCIONARIO MÉDICO
Cystoisospora belli
Cystoisospora belli es un protozoo intestinal, uno de los tres coccidios que parasitan el intestino del ser humano junto a los criptosporidios y las cíclosporas. Durante décadas se llamó Isospora belli y ese nombre sigue muy presente en la literatura. Vive dentro de las células que recubren el intestino delgado y se contagia al ingerir agua o alimentos contaminados con heces. En personas sanas suele dar un cuadro pasajero, pero en quienes tienen las defensas debilitadas, sobre todo en la infección avanzada por VIH, puede provocar una diarrea intensa y prolongada. Cystoisospora belli antes Isospora belli Tipo: protozoo Tipo de protozoo: esporozoo (coccidio del filo apicomplejos) Transmisión: fecal-oral, alimentaria e hídrica Reservorio: humano, en exclusiva Patogenicidad: primario y oportunista Enfermedades: cistoisosporiasis Es un protozoo del grupo de los coccidios, parásitos intracelulares del filo apicomplejos emparentados con Toxoplasma y con los criptosporidios. De todo el grupo es el único que parasita en exclusiva al ser humano, sin reservorio animal. Se aloja dentro de las células del epitelio del intestino delgado, donde completa un ciclo que alterna fases de multiplicación asexual y sexual. El primer nombre del género, Isospora, procede del griego ísos, igual, y sporá, semilla o espora, en referencia a que su forma de resistencia contiene dos esporocistos iguales entre sí. El apellido de la especie, belli, viene del latín bellum, guerra: se lo puso Charles Morley Wenyon en 1923 porque el parásito causaba diarrea entre las tropas británicas que regresaban de Oriente Próximo durante la Primera Guerra Mundial. El cambio de Isospora a Cystoisospora no es un simple retoque de etiqueta. Los estudios moleculares del ARN mostraron que las especies de Isospora que infectan a mamíferos están más cerca de la familia Sarcocystidae que del resto del género, que agrupa sobre todo parásitos de aves. Por eso se trasladó a un género propio, Cystoisospora, mientras que Isospora quedó reservado para las especies de aves paseriformes. En la práctica clínica ambos nombres conviven y se usan como sinónimos. El rastro del parásito en las heces es el ooquiste, una estructura ovalada y alargada de pared fina que mide alrededor de 25 a 30 micras de largo por 10 a 19 de ancho, bastante mayor que el de los criptosporidios. Su tamaño y su forma elipsoidal son la clave para reconocerlo al microscopio. Un detalle define a este coccidio y lo separa de sus parientes: el ooquiste sale al exterior inmaduro, sin esporular, con un único esporoblasto en su interior. Solo después, al quedar expuesto al ambiente durante uno o dos días, madura y se divide en dos esporocistos, cada uno con cuatro esporozoítos. Esa maduración fuera del cuerpo explica por qué la persona recién infectada no contagia de forma directa. En Cryptosporidium, en cambio, el ooquiste ya sale esporulado y es infeccioso de inmediato. La pared del ooquiste emite además autofluorescencia bajo luz ultravioleta, un rasgo que ayuda a distinguirlo. Su único reservorio es el ser humano, de modo que la infección sigue un ciclo estrictamente antroponótico, de persona a persona, y no es una zoonosis. Se transmite por vía fecal-oral, al ingerir agua o alimentos contaminados con heces que contienen ooquistes ya maduros. La distribución es mundial, pero la parasitosis es mucho más frecuente en las regiones tropicales y subtropicales, con especial presencia en el Caribe, América Central y del Sur, África, India y el sudeste asiático. En los países de clima templado aparece sobre todo ligada a la infección por VIH y a los viajeros que regresan de zonas endémicas. La generalización del tratamiento antirretroviral hizo caer mucho su frecuencia entre las personas con VIH, y hoy los casos graves se concentran en quienes tienen un recuento muy bajo de linfocitos CD4. Cystoisospora belli es el agente de la cistoisosporiasis, antes llamada isosporiasis, una infección del intestino delgado. Su comportamiento depende por completo del estado de las defensas: en la persona inmunocompetente tiende a ser un cuadro que se resuelve solo, mientras que en la inmunodepresión celular avanzada puede volverse una enfermedad persistente y de difícil control, semejante a la que causan los criptosporidios. Isospora une el griego ísos, igual, y sporá, espora, porque su ooquiste maduro encierra dos esporocistos iguales. Belli viene del latín bellum, guerra, y lo acuñó Wenyon en 1923 por los casos de diarrea en soldados de la Primera Guerra Mundial. El prefijo Cyst- se añadió al reclasificar la especie en el género Cystoisospora. Sí, es el mismo parásito. Isospora belli fue el nombre original; los análisis genéticos llevaron a trasladar la especie al género Cystoisospora. La literatura clínica usa los dos indistintamente. En que su ooquiste es bastante más grande y sale de las heces sin madurar, por lo que necesita uno o dos días en el ambiente para volverse infeccioso. El ooquiste del criptosporidio, más pequeño, ya sale esporulado y contagia de inmediato. Para situar Cystoisospora belli dentro de su grupo, puede consultar:Qué es Cystoisospora belli
Cómo se identifica en el laboratorio
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedad produce
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama Cystoisospora belli?
¿Es lo mismo Isospora belli que Cystoisospora belli?
¿En qué se diferencia de los criptosporidios?
Referencias
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