DICCIONARIO MÉDICO
Cruomanía
La cruomanía es un término psiquiátrico infrecuente que designa una atracción obsesiva e irresistible hacia la sangre, su visión o su contacto. Se clasifica dentro de las manías monotemáticas en la nosología psiquiátrica clásica. La palabra procede de la unión del latín cruor, cruoris (sangre derramada, sangre coagulada) con el griego μανία (manía, locura, impulso incontrolable). En latín, cruor no era sinónimo exacto de sanguis: mientras que sanguis designaba la sangre que fluye por los vasos, cruor se reservaba para la sangre vertida fuera del cuerpo, la que se ve en una herida o en un campo de batalla. Esa distinción, que Virgilio y Ovidio explotaron con frecuencia, pervive en el matiz que aporta el prefijo cruo- al término clínico. La cruomanía se describió en tratados de psiquiatría del siglo XIX como una variante de impulso morboso. No es un término que figure en las clasificaciones diagnósticas modernas (ni en el DSM-5 ni en la CIE-11), pero se conserva en el léxico médico como denominación histórica de una conducta obsesiva focalizada en la sangre. La cruomanía se sitúa en el polo opuesto de la hematofobia, que es el miedo patológico a la sangre. Donde el hematofóbico evita cualquier contacto visual con la sangre hasta el punto de sufrir síncopes vasovagales, el paciente con cruomanía experimenta una fascinación compulsiva que puede llevarle a buscar activamente situaciones donde haya sangre presente. Cuando esa fascinación se acompaña de conductas autolesivas o del deseo de ingerir sangre, la literatura anglosajona ha utilizado el concepto de clinical vampirism o síndrome de Renfield, un término acuñado por el psicólogo Richard Noll en 1992. Conviene precisar que la cruomanía, tal como se definió originalmente, no implica necesariamente autolesión ni conducta violenta: se refiere al impulso obsesivo en sí, no a sus consecuencias conductuales. En la nosología contemporánea, un cuadro de este tipo podría encuadrarse dentro del espectro del trastorno obsesivo-compulsivo o, si existe un componente de excitación sexual, dentro de las parafilias no especificadas. Del latín cruor (sangre derramada, coágulo) y el griego manía (impulso irracional). La raíz indoeuropea de cruor es *krewh₂-, que significa carne cruda cubierta de sangre, la misma raíz de la que derivan crudo y cruel en castellano. No. Hematofilia (del griego αἷμα, sangre, y φιλία, afición) se refiere a una atracción por la sangre, pero el sufijo -filia en psiquiatría se reserva hoy sobre todo para las parafilias, mientras que -manía remite históricamente a un impulso obsesivo sin connotación sexual necesaria. Son matices de la psiquiatría clásica que la terminología moderna ha difuminado. Estrictamente, no. Las clasificaciones vigentes no recogen la cruomanía como entidad independiente. Un profesional que atienda un caso así lo codificará, según el contexto, como trastorno obsesivo-compulsivo, como parafilia no especificada o como un trastorno del control de los impulsos. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cruomanía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cruomanía
Relación con otros cuadros psiquiátricos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene exactamente el término cruomanía?
¿Es lo mismo cruomanía que hematofilia?
¿Se usa este término en la práctica clínica actual?
Referencias
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