DICCIONARIO MÉDICO
Crepitación dolorosa en los tendones
La crepitación dolorosa de los tendones es un signo clínico que consiste en un roce audible o palpable producido por el deslizamiento de un tendón contra su vaina sinovial cuando esta se encuentra inflamada o engrosada. Se detecta colocando los dedos sobre el trayecto del tendón mientras el paciente realiza movimientos activos, y es un hallazgo característico de las tenosinovitis. En condiciones normales, los tendones se deslizan dentro de sus vainas con una fricción mínima, gracias al líquido sinovial que actúa como lubricante. Cuando la vaina sinovial se inflama (tenosinovitis), su superficie interna pierde esa lisura, se edematiza y puede generar depósitos de fibrina. Al moverse el tendón dentro de un espacio ahora rugoso y reducido, se produce un roce perceptible con los dedos del explorador y, a veces, audible sin estetoscopio. Este tipo de crepitación recibe el calificativo de "dolorosa" porque la maniobra que la provoca (la movilización del tendón inflamado) suele reproducir el dolor del paciente. Es, por tanto, un signo que combina información acústica, táctil y álgica en una sola exploración. Las localizaciones más habituales son los tendones extensores del dorso de la muñeca y la mano, los tendones peroneos en el tobillo y el tendón de Aquiles. La crepitación dolorosa tendinosa es más tosca y "chirriante" que la crepitación articular fina de la artrosis, y su ritmo sigue directamente el movimiento activo del tendón. La crepitación articular se origina dentro de la articulación, en el roce entre superficies cartilaginosas o entre hueso y hueso. La crepitación tendinosa, en cambio, se produce fuera de la cavidad articular, en el trayecto del tendón. Para distinguirlas, el explorador palpa directamente sobre el tendón en cuestión: si la crepitación se reproduce al solicitar la contracción activa del músculo pero no con la movilización pasiva de la articulación, el origen es tendinoso. La crepitación de seda es otro fenómeno distinto. Se palpa dentro de una articulación con derrame y tiene una calidad suave, "sedosa", muy diferente del roce tosco que genera la inflamación de la vaina tendinosa. Las causas más frecuentes son el uso repetitivo (sobrecargas laborales, deportivas), los microtraumatismos acumulados y las enfermedades inflamatorias sistémicas como la artritis reumatoide. Con menor frecuencia, las infecciones y los depósitos de cristales (gota) pueden inflamar la vaina sinovial. No. El crujido articular de la rodilla suele ser un chasquido breve o un roce fino. La crepitación dolorosa tendinosa tiene una cualidad más áspera, continua y "chirriante", que acompaña todo el recorrido del tendón durante el movimiento. El paciente la describe a menudo como una sensación de arena dentro de la muñeca o el tobillo. Si desea profundizar en conceptos asociados a la crepitación de los tendones, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la crepitación dolorosa de los tendones
Diferenciación con otros tipos de crepitación
Preguntas frecuentes
¿Qué causa la inflamación de la vaina del tendón?
¿Se siente igual que el crujido de una rodilla?
Referencias
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