DICCIONARIO MÉDICO
Condromalacia fetal
La condromalacia fetal es el reblandecimiento anormal del cartílago en el feto. Se presenta en el contexto de displasias esqueléticas graves, muchas de ellas letales, y suele detectarse durante el seguimiento ecográfico del embarazo cuando se observa un acortamiento pronunciado de los huesos largos o una mineralización deficiente del esqueleto. El término reúne la raíz griega χόνδρος (chóndros, "cartílago") con μαλακία (malakía, "reblandecimiento") y el adjetivo "fetal", que sitúa el proceso antes del nacimiento. La condromalacia patelar, frecuente en adultos jóvenes, es una patología mecánica adquirida; la condromalacia fetal, en cambio, refleja un fallo en la formación misma del tejido cartilaginoso durante el desarrollo embrionario. En condiciones normales, el esqueleto fetal se forma a partir de moldes cartilaginosos que se van osificando progresivamente (osificación encondral). Cuando existe una mutación genética que altera la proliferación o la diferenciación de los condrocitos en la placa de crecimiento, el cartílago resultante carece de la consistencia y la organización necesarias para servir como andamio al hueso en formación. Los huesos quedan cortos, deformados y frágiles. Las displasias esqueléticas forman un grupo heterogéneo de trastornos que afectan a la formación y el crecimiento de huesos y cartílagos. Su prevalencia conjunta oscila entre 0,95 y 1,5 por cada 10.000 recién nacidos vivos, y aproximadamente la mitad son letales. Entre las más frecuentes se encuentran la displasia tanatofórica, causada por mutaciones de novo en el gen FGFR3 (la displasia letal más común), y la acondrogénesis, que provoca micromelia grave y macrocefalia. La condrodisplasia y la condrodistrofia son términos relacionados que abarcan distintas formas de desarrollo cartilaginoso anómalo. Un dato orientativo de letalidad en la ecografía prenatal es la relación entre la longitud femoral y la circunferencia abdominal: valores por debajo de 0,16 se asocian con formas letales. El tórax estrecho, que se traduce en hipoplasia pulmonar, es el parámetro más relevante para valorar la viabilidad fetal en estos casos. Por ecografía prenatal, generalmente en el segundo trimestre. Los hallazgos que hacen sospechar una displasia esquelética son el acortamiento de huesos largos por debajo del percentil 5 para la edad gestacional, la disminución de la mineralización ósea y un tórax proporcionalmente pequeño. El diagnóstico definitivo suele requerir pruebas genéticas moleculares. No. La condromalacia fetal se refiere al reblandecimiento del cartílago; la condrodistrofia abarca un grupo más amplio de alteraciones del desarrollo cartilaginoso que no siempre cursan con reblandecimiento. Ambos términos pueden superponerse en la práctica, pero su significado etimológico es distinto. No. Alrededor de la mitad lo son. La acondroplasia, por ejemplo, es compatible con una vida de duración normal, aunque produce talla baja y otras complicaciones ortopédicas. La gravedad depende del tipo concreto de displasia y de la mutación genética implicada. Si desea profundizar en conceptos asociados a la condromalacia fetal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la condromalacia fetal
Displasias esqueléticas asociadas
Preguntas frecuentes
¿Cómo se detecta la condromalacia fetal?
¿Es lo mismo condromalacia fetal que condrodistrofia fetal?
¿Todas las displasias esqueléticas fetales son letales?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026