DICCIONARIO MÉDICO
Coccidioides
Coccidioides es un género de hongos dimórficos perteneciente al filo Ascomycota, orden Onygenales. Comprende dos especies patógenas para el ser humano, C. immitis y C. posadasii, que causan la coccidioidomicosis (fiebre del valle de San Joaquín), una micosis sistémica endémica de las regiones áridas del continente americano. Los hongos del género Coccidioides habitan en suelos alcalinos y arenosos de zonas semiáridas. Se distribuyen desde el suroeste de Estados Unidos (sobre todo California y Arizona) y el norte de México hasta focos dispersos de Centroamérica y Sudamérica, incluidos Argentina, Venezuela, Colombia y Paraguay. En el suelo crecen como hongos filamentosos y producen esporas asexuales llamadas artroconidios, que se dispersan con el polvo cuando el terreno se remueve. El nombre del género tiene una historia curiosa. En 1892, Alejandro Posadas, estudiante de medicina en Buenos Aires, observó unas estructuras esféricas en la biopsia cutánea de un soldado argentino enfermo. Posadas y su mentor, Roberto Wernicke, creyeron que se trataba de un protozoo del grupo Coccidia. Cuatro años después, en 1896, los patólogos estadounidenses Emmet Rixford y Thomas Caspar Gilchrist, al estudiar casos similares en California, bautizaron el organismo como Coccidioides immitis: Coccidioides, del griego κοκκίδιον (kokkídion, diminutivo de κόκκος, «grano» o «baya»), con el sufijo -oides («semejante a»), es decir, «parecido a los coccidios». El epíteto immitis, del latín, significa «cruel» o «no benigno», en alusión al curso agresivo que observaron en sus pacientes. No fue hasta 1900 cuando William Ophüls y Herbert Moffitt demostraron que el agente no era un protozoo sino un hongo. El rasgo que define a Coccidioides es su dimorfismo. En el suelo, a temperatura ambiente (25-30 °C), crece como un micelio filamentoso que fragmenta sus hifas en artroconidios en forma de tonel, de 3 a 6 micrómetros, muy resistentes a la desecación. Esos artroconidios son las partículas infecciosas: basta inhalarlos para que la infección se inicie. Dentro de los pulmones, a 37 °C, los artroconidios no germinan como micelio. En su lugar, se transforman en esférulas, estructuras esféricas de 20 a 80 micrómetros de diámetro con una pared gruesa y refringente. Las esférulas maduran y desarrollan en su interior cientos de endosporas que, al romperse la pared, se liberan al tejido circundante y generan nuevas esférulas, perpetuando la infección. Esa morfología tan particular fue precisamente lo que confundió a Posadas: las esférulas repletas de endosporas se parecen, vistas al microscopio, a los quistes de ciertos protozoos. Durante más de un siglo se consideró que existía una sola especie, C. immitis. En 2002, un análisis filogenético demostró que las cepas del valle de San Joaquín (California) y las del resto del continente pertenecían a dos linajes genéticamente distintos, aunque morfológicamente idénticos. Las cepas no californianas se segregaron como una nueva especie, C. posadasii, en homenaje a Alejandro Posadas, el estudiante argentino que había descrito el primer caso ciento diez años antes. En la práctica, ambas especies producen el mismo espectro de enfermedad y se manejan igual. La distinción tiene valor epidemiológico y filogenético, pero apenas repercute en la clínica. Del griego κοκκίδιον (kokkídion, «granito», diminutivo de κόκκος) y el sufijo -oides («semejante a»). Los primeros investigadores creyeron que el organismo era un protozoo del grupo de los coccidios y lo bautizaron con un nombre que significaba «parecido a un coccidio». Cuando en 1900 se demostró que era un hongo, el nombre ya estaba establecido y se mantuvo. No. La coincidencia fonética es engañosa. Coccidioides deriva de kokkídion («grano»); cóccix, de κόκκυξ (kókkyx, «cuco»). Son raíces griegas distintas que designan conceptos sin relación entre sí. La coccidioidomicosis, conocida también como fiebre del valle de San Joaquín o fiebre del desierto. En la mayoría de los casos se presenta como una infección respiratoria leve que se resuelve sin necesidad de intervención. En un porcentaje pequeño de personas, sobre todo si existe inmunodepresión, puede diseminarse a piel, huesos, meninges y otros órganos. No en circunstancias habituales. La infección se adquiere al inhalar artroconidios presentes en el polvo del suelo. Las esférulas que se forman dentro del cuerpo son demasiado grandes para dispersarse por el aire y apenas suponen riesgo de transmisión directa. Si desea profundizar en conceptos asociados a Coccidioides, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es Coccidioides
Dimorfismo y ciclo biológico
Las dos especies: C. immitis y C. posadasii
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre Coccidioides?
¿Tiene Coccidioides alguna relación con el cóccix?
¿Qué enfermedad causa?
¿Se puede contagiar de persona a persona?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026