DICCIONARIO MÉDICO
Cintura
La cintura es, en anatomía, el conjunto de huesos que une cada par de extremidades al esqueleto axial. Se distinguen dos: la cintura escapular (hombro) y la cintura pelviana (cadera). Coloquialmente, el término designa también la parte más estrecha del tronco, cuya medición tiene relevancia clínica como indicador de riesgo metabólico. La palabra cintura procede del latín cinctūra, derivado de cingĕre (ceñir). Su sentido original aludía a la acción de rodear o apretar, y de ahí pasó a nombrar tanto la prenda que ciñe la zona media del cuerpo como la propia región anatómica. Ya en el Diccionario de Autoridades de 1729 figuraba como "parte última del talle, por donde se ciñe el cuerpo". En medicina, el término tiene dos acepciones bien diferenciadas. Por un lado, designa la zona más estrecha del tronco, situada entre el reborde costal inferior y la cresta ilíaca. Por otro, y con mayor precisión anatómica, se refiere a cada uno de los anillos óseos que conectan las extremidades con el eje central del esqueleto. Este segundo uso es el que aparece en los tratados clásicos de anatomía cuando se habla de cintura escapular o cintura pelviana. La cintura escapular (o pectoral) está formada por dos huesos pareados: la escápula y la clavícula, a cada lado del cuerpo. Solo la clavícula se articula con el esqueleto axial a través de la articulación esternoclavicular; la escápula se mantiene en posición gracias a un amplio aparato muscular que le confiere una movilidad notable. Esa disposición explica por qué el hombro es la articulación con mayor rango de movimiento del organismo, pero también la más expuesta a luxaciones. Conviene recordar que la cintura escapular es un anillo incompleto: las dos escápulas no se unen entre sí por detrás (en la pelvis, sí lo hacen). Esa asimetría estructural no es un defecto, sino una solución evolutiva que sacrifica estabilidad a cambio de amplitud de movimiento en las extremidades superiores. La cintura pelviana presenta una arquitectura opuesta. Está constituida por los dos huesos coxales (cada uno resultado de la fusión del ilion, el isquion y el pubis), el sacro y el cóccix. Sus articulaciones (sacroilíacas y sínfisis púbica) permiten muy poca movilidad, porque la función primaria de este anillo es soportar el peso del tronco y transmitirlo a los miembros inferiores. En la mujer, el diámetro pélvico es más amplio que en el varón, una adaptación vinculada al canal del parto. Fuera del ámbito de la anatomía ósea, la cintura interesa a la medicina por un motivo muy distinto: la medición de su circunferencia permite estimar la grasa visceral acumulada en el abdomen. Esa grasa, depositada alrededor del hígado, el intestino y el páncreas, se asocia a resistencia a la insulina, alteraciones lipídicas y riesgo cardiovascular elevado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció umbrales de referencia: una circunferencia superior a 94 cm en varones o a 80 cm en mujeres indica riesgo incrementado; por encima de 102 cm y 88 cm, respectivamente, el riesgo se considera alto. La Fundación Española del Corazón ha señalado que este parámetro puede resultar un indicador de riesgo cardiovascular más fiable que el índice de masa corporal (IMC), porque el IMC no distingue entre grasa y masa muscular ni tiene en cuenta la distribución corporal del tejido adiposo. La medición se realiza con una cinta métrica flexible, en bipedestación y con el abdomen relajado, a la altura del punto medio entre la última costilla y la cresta ilíaca. Requiere apenas unos segundos. Del latín cinctūra, que significaba cinturón o cinto, a su vez derivado del verbo cingĕre (ceñir, rodear). El castellano medieval adoptó la voz para referirse tanto a la prenda como a la región del cuerpo que esta rodea. En anatomía comparada, el concepto de cintura ósea se aplica también a vertebrados no humanos: los anfibios, por ejemplo, conservan una cintura pectoral cartilaginosa. No exactamente. La cintura escapular es el conjunto de huesos (escápula y clavícula) que conecta el miembro superior al tronco. El hombro incluye esos huesos, pero también la cabeza del húmero y todas las estructuras articulares, musculares y ligamentosas que rodean la articulación glenohumeral. Porque la acumulación de grasa en la zona abdominal, más que el exceso de peso global, es lo que se correlaciona con mayor intensidad con el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedad coronaria. Una persona con un IMC dentro de la normalidad pero con un perímetro de cintura elevado puede tener, paradójicamente, un perfil metabólico desfavorable. Por eso organismos como la OMS y la Fundación Española del Corazón recomiendan incluir esta medición en las revisiones de rutina. Depende del contexto. Cintura pelviana se refiere al anillo óseo formado por los coxales y el sacro en su función de nexo entre el tronco y las extremidades inferiores. Pelvis, en un sentido más amplio, abarca también la cavidad que ese anillo delimita y las vísceras que alberga (vejiga, recto, útero en la mujer). En la práctica clínica, ambos términos se usan a menudo como sinónimos cuando se habla de la estructura esquelética. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cintura, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cintura
Cintura escapular y cintura pelviana
El perímetro de cintura como parámetro clínico
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cintura?
¿Cintura escapular y hombro son lo mismo?
¿Por qué se mide el perímetro de cintura en una revisión médica?
¿Cuál es la diferencia entre cintura pelviana y pelvis?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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