DICCIONARIO MÉDICO
Cilindro hemático
El cilindro hemático es un tipo de cilindro urinario que incorpora eritrocitos (glóbulos rojos) en el interior de su matriz de uromodulina. Su hallazgo en el sedimento urinario nunca es fisiológico y se considera un indicador muy específico de que la sangre presente en la orina procede del glomérulo renal. Cuando una lesión del glomérulo permite que eritrocitos pasen al espacio de Bowman y de ahí al túbulo renal, algunos de ellos quedan englobados por la uromodulina que en ese mismo segmento está precipitando. El resultado es un cilindro de color rojizo anaranjado, a veces pardusco si la hemoglobina ha comenzado a degradarse, que conserva la silueta de los hematíes en su interior. Ese color lo hace, en principio, más fácil de identificar al microscopio que un cilindro hialino, aunque la fragilidad de los eritrocitos atrapados puede complicar la lectura si la muestra no se procesa con rapidez. El término hemático proviene del griego αἷμα (haîma, 'sangre'). La nomenclatura anglosajona utiliza red blood cell cast o RBC cast, denominación más descriptiva pero equivalente. La hematuria puede tener múltiples orígenes: desde una litiasis ureteral hasta una infección vesical, pasando por causas urológicas diversas. El cilindro hemático estrecha esa lista de forma drástica. Dado que los cilindros se forman exclusivamente en los túbulos renales, la presencia de eritrocitos en su interior demuestra que la sangre ha entrado en la nefrona a nivel del glomérulo, ha descendido por el túbulo y ha quedado atrapada por la uromodulina antes de alcanzar la pelvis renal. Es un dato que no se puede fabricar en la vejiga ni en el uréter. Las situaciones clínicas que con mayor frecuencia producen cilindros hemáticos son las glomerulonefritis, tanto las formas agudas postestreptocócicas como las rápidamente progresivas con semilunas. Aparecen también en las vasculitis con afectación renal (poliangitis microscópica, granulomatosis con poliangitis), en la nefritis lúpica y en la nefropatía por IgA durante las exacerbaciones agudas. Los manuales clásicos de nefrología consideran que su hallazgo apunta de manera casi inequívoca a enfermedad glomerular activa. La detección exige que la muestra de orina sea reciente, idealmente la primera de la mañana, y que se centrifugue y examine dentro de la primera hora tras la micción. Los eritrocitos atrapados en el cilindro son frágiles: si la orina es alcalina o está demasiado diluida, se lisan con facilidad y el cilindro pierde su coloración característica, pudiendo confundirse con un cilindro granuloso fino. La microscopía a 400 aumentos es el estándar, y el contraste de fases puede ayudar a confirmar la presencia de hematíes dismórficos (deformados al atravesar la barrera glomerular), otro dato que refuerza el origen glomerular. A veces se describe un sedimento "telescópico" cuando se encuentran simultáneamente cilindros hemáticos, leucocitarios, granulosos, céreos y anchos. Esa coexistencia orientaría hacia una glomerulonefritis rápidamente progresiva, la forma más agresiva de enfermedad glomerular, que puede deteriorar la función renal en semanas si no se interviene. Del griego αἷμα (haîma), que significa 'sangre'. Hemático es, literalmente, 'relativo a la sangre'. En este caso se refiere a la presencia de glóbulos rojos dentro del cilindro. Sí, y de hecho es lo más habitual. La mayoría de las hematurias proceden de las vías urinarias bajas (vejiga, próstata, uretra) o del tracto urinario superior pero fuera del glomérulo. Solo cuando la sangre se origina dentro del glomérulo y encuentra las condiciones adecuadas de precipitación proteica en el túbulo aparecen cilindros hemáticos. Su ausencia, por tanto, no descarta patología glomerular, pero su presencia sí la confirma. En el tipo de células que contienen. El hemático atrapa eritrocitos y señala sangrado glomerular. El leucocitario atrapa neutrófilos u otros leucocitos y apunta a inflamación o infección del parénquima renal (pielonefritis, nefritis intersticial). Al microscopio difieren en color y en la morfología de las células incluidas. Si desea profundizar en conceptos asociados al cilindro hemático, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cilindro hemático
Significado clínico: sangre que viene del glomérulo
Observación en el laboratorio
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "hemático"?
¿Es posible tener hematuria sin cilindros hemáticos?
¿En qué se diferencia un cilindro hemático de un cilindro leucocitario?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026