DICCIONARIO MÉDICO
Ciclamato
El ciclamato es un edulcorante artificial no calórico, sal sódica o cálcica del ácido ciclohexilsulfámico. Posee un poder edulcorante unas 30 veces superior al de la sacarosa. Identificado con el código E952 en la Unión Europea, está autorizado en más de 100 países, aunque permanece prohibido en Estados Unidos desde 1970. El ciclamato (denominación abreviada de ciclamato sódico o ciclamato cálcico) es un aditivo alimentario clasificado como edulcorante de alta intensidad. Su molécula es la sal sódica del ácido N-ciclohexilsulfámico, un compuesto sintético estable al calor y soluble en agua. El aspartamo pierde dulzor con la cocción; el ciclamato, no: mantiene sus propiedades edulcorantes a temperaturas elevadas, lo que lo hace útil en productos horneados y pasteurizados. Su descubrimiento fue accidental. En 1937, Michael Sveda, estudiante de posgrado en la Universidad de Illinois, advirtió un sabor dulce en un cigarrillo que había apoyado sobre la mesa de laboratorio mientras trabajaba con derivados sulfámicos. A partir de ese hallazgo fortuito, el compuesto se desarrolló comercialmente y comenzó a usarse como edulcorante de mesa en la década de 1950. El organismo humano absorbe el ciclamato en el intestino delgado y lo excreta en su mayor parte sin transformar a través de la orina. Una fracción variable pasa al colon, donde la flora bacteriana puede convertirlo en ciclohexilamina, un metabolito que concentró la atención toxicológica durante décadas. La proporción de conversión varía mucho entre individuos: algunas personas apenas generan ciclohexilamina, mientras que en otras la conversión puede ser apreciable. Esta variabilidad interindividual fue precisamente lo que complicó la evaluación de riesgo en los años sesenta y setenta. En 1969, un estudio administró mezclas de ciclamato y sacarina a ratas a dosis muy elevadas y observó una incidencia aumentada de tumores vesicales. La FDA estadounidense retiró la autorización del ciclamato en 1970. La decisión fue controvertida desde el principio: la proporción de ciclamato que recibían los animales, calculada por kilogramo de peso corporal, no tenía equivalente posible en el consumo humano habitual. Estudios posteriores no pudieron confirmar la carcinogenicidad en personas. La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) clasificó el ciclamato en el grupo 3, es decir, "no clasificable como carcinógeno para el ser humano". La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) mantiene autorizado el ciclamato con una ingesta diaria admisible (IDA) de 7 mg por kilogramo de peso corporal al día. El Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) estableció un valor similar en 1982 tras reevaluar la evidencia disponible. En Estados Unidos, la prohibición de 1970 sigue vigente, pese a que varias peticiones de re-autorización se han presentado a la FDA sin resolverse. En la práctica industrial, el ciclamato rara vez se emplea solo. Se combina habitualmente con sacarina o acesulfamo de potasio en proporciones que enmascaran el retrogusto metálico de la sacarina y reducen el regusto del propio ciclamato. Esa sinergia permite utilizar dosis menores de cada edulcorante, lo cual aleja al consumidor de los límites de la IDA. Del nombre químico del compuesto: ácido ciclohexilsulfámico. "Cicla-" alude al anillo de ciclohexano de seis carbonos que forma el esqueleto de la molécula, y "-mato" es la terminación habitual de las sales de ácidos orgánicos en nomenclatura química. Según la evidencia disponible, no en humanos. La IARC lo clasifica en el grupo 3 (no clasificable como carcinógeno para el ser humano). Los estudios que asociaron ciclamato con tumores vesicales se realizaron en ratas a dosis que equivaldrían a consumir centenares de latas de refresco diarias durante toda la vida. La FDA aplicó en 1970 un principio de precaución tras los resultados en ratas, y desde entonces no ha revocado la prohibición. La EFSA y el JECFA revisaron la totalidad de la evidencia acumulada y concluyeron que el ciclamato es seguro dentro de la IDA. Se trata de una divergencia regulatoria, no de una contradicción científica de fondo: ambas agencias disponían de los mismos datos, pero aplicaron umbrales de decisión diferentes. Sí, dentro de los límites de la IDA. El ciclamato no eleva la glucemia ni estimula la secreción de insulina. Si desea profundizar en conceptos asociados al ciclamato, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el ciclamato
Metabolismo y la cuestión de la ciclohexilamina
Situación regulatoria
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra ciclamato?
¿El ciclamato produce cáncer?
¿Por qué está prohibido en Estados Unidos pero permitido en Europa?
¿Es seguro para personas con diabetes?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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