DICCIONARIO MÉDICO
Cicatrización por primera intención
La cicatrización por primera intención es la modalidad de reparación tisular en la que los bordes de la herida se aproximan directamente, ya sea mediante sutura, grapas o adhesivos, lo que permite un cierre rápido con escasa formación de tejido nuevo. Produce las cicatrices más discretas y es el tipo de curación habitual en incisiones quirúrgicas limpias. Se denomina así al proceso de cicatrización en el que la pérdida de tejido es mínima y los bordes de la herida quedan enfrentados desde el momento del cierre. La expresión «primera intención» procede del latín escolástico sanatio per primam intentionem, un término que los cirujanos medievales empleaban para distinguir la curación rápida y limpia de la que requería supuración prolongada. Jean de Vigo, en su Practica in arte chirurgica (1514), ya diferenciaba con claridad ambos procesos. Para que una herida cierre por primera intención deben concurrir varias condiciones: bordes netos y bien vascularizados, contaminación bacteriana baja, mínima pérdida de sustancia y ausencia de cuerpos extraños en el lecho. Las incisiones quirúrgicas planificadas cumplen estos requisitos de forma casi sistemática, razón por la que la sutura directa constituye el cierre estándar en la práctica operatoria. Las fases de hemostasia, inflamación, proliferación y remodelación son las mismas que en cualquier forma de cicatrización, pero transcurren con mayor rapidez y menor intensidad cuando la brecha tisular es pequeña. En las primeras horas, el coágulo de fibrina sella la línea de unión entre los bordes. Los neutrófilos migran al espacio entre ambos labios de la herida y eliminan las bacterias que hayan podido entrar, pero la respuesta inflamatoria es breve: en heridas suturadas no complicadas, los neutrófilos desaparecen en gran parte al tercer día. Los fibroblastos comienzan a depositar colágeno hacia el tercer o cuarto día, y la reepitelización cubre la superficie en 24 a 48 horas si los bordes están correctamente aproximados. La maduración del colágeno se prolonga varios meses, pero el aspecto externo de la herida suele ser ya aceptable a las dos o tres semanas. Un dato que conviene matizar: la resistencia a la tracción de una cicatriz recién suturada es prácticamente nula. A la semana alcanza apenas un 3 % de la fuerza del tejido intacto. Hacia la sexta semana ronda el 30 %, y el máximo (70-80 %) no se alcanza hasta pasados seis meses o más. No todas las heridas se prestan a un cierre primario. Las heridas muy contaminadas, las mordeduras (con la excepción relativa de las faciales, por su rica vascularización), las lesiones por aplastamiento con tejido necrótico extenso y las heridas vistas tardíamente suelen requerir un cierre diferido o bien la curación por segunda intención. Forzar la primera intención en estas circunstancias aumenta el riesgo de infección, dehiscencia y, paradójicamente, de una cicatriz peor que la que se habría obtenido dejando la herida abierta. La tensión excesiva sobre los bordes es otro factor que desaconseja el cierre directo. Cuando la piel no puede aproximarse sin tirar en exceso, la isquemia local compromete la viabilidad de los bordes y predispone a la formación de cicatrices hipertróficas. Porque los cirujanos medievales llamaban intentio (propósito, dirección) al modo en que la herida se encaminaba hacia la curación. La «primera intención» significaba que la curación se lograba sin supuración ni pérdida visible de tejido, al primer intento, por así decirlo. No necesariamente. Cuando la herida está contaminada o hay tejido desvitalizado, un cierre primario puede encerrar bacterias bajo la sutura y provocar una infección. En esos casos resulta más seguro permitir que la herida cierre por segunda intención o planificar un cierre primario diferido. Depende de la localización. En la cara, las suturas suelen retirarse entre el tercer y el quinto día; en el tronco o las extremidades, entre el séptimo y el decimocuarto. La reepitelización de la superficie puede completarse en uno o dos días si los bordes están bien aproximados, pero la maduración interna del colágeno continúa durante meses. Si desea ampliar información, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cicatrización por primera intención
El proceso biológico
Condiciones y limitaciones
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama «primera intención»?
¿Es siempre preferible la primera intención?
¿Cuánto tarda en cerrarse una herida por primera intención?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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