DICCIONARIO MÉDICO
Cátodo
El cátodo es el electrodo negativo de un circuito eléctrico, es decir, el punto por el que los electrones abandonan el dispositivo y entran en el medio. En medicina, el cátodo aparece en contextos tan diversos como la electroterapia, la electrólisis percutánea y los tubos de rayos catódicos que dieron origen a la radiología. La palabra fue creada en 1834 por William Whewell para Michael Faraday, a partir del griego κάθοδος (káthodos), «camino descendente», compuesto por κατά (katá, «hacia abajo») y ὁδός (hodós, «camino»). Faraday necesitaba un nombre para el electrodo por el que la corriente convencional «sale» de la solución electrolítica. En la misma sesión de trabajo nacieron también los vocablos ánodo (de ἄνοδος, «camino ascendente»), ion, catión y anión. Conviene no confundir la dirección de los electrones con la de la corriente convencional. Los electrones fluyen del cátodo al ánodo por el circuito externo, pero el sentido convencional de la corriente (establecido antes de conocerse la naturaleza del electrón) va al revés. Esa inversión histórica sigue generando confusión en los textos de divulgación. En electroterapia con corriente galvánica (corriente continua), los efectos fisiológicos difieren según el electrodo. Bajo el cátodo se produce una alcalinización local del tejido que facilita la vasodilatación y la hiperemia; bajo el ánodo ocurre lo contrario, una acidificación relativa. Esta diferencia de pH entre ambos polos explica por qué la colocación del cátodo y del ánodo no es intercambiable cuando se busca un efecto terapéutico concreto. Desde un punto de vista histórico, el cátodo fue la pieza que hizo posible la radiología. Wilhelm Conrad Röntgen descubrió los rayos X en 1895 mientras experimentaba con un tubo de rayos catódicos: los electrones emitidos por el cátodo chocaban contra una diana metálica y generaban una radiación penetrante que nadie había descrito antes. La denominación «rayos catódicos» pervivió durante décadas en la tecnología de los monitores de televisión (tubos de rayos catódicos o CRT), aunque hoy resulta ya casi una curiosidad léxica. Del griego κάθοδος (káthodos), que significa literalmente «camino hacia abajo». Whewell la propuso en 1834 porque, en la representación que Faraday utilizaba para sus cubetas de electrólisis, la corriente convencional «descendía» por ese electrodo al salir de la solución. Es una etimología orientada a la memoria: «el camino por el que baja la corriente» coincide con el electrodo negativo. En una célula electrolítica o en un dispositivo de electroterapia, sí: el cátodo es el electrodo con potencial negativo. Pero en una pila o batería que se está descargando, el cátodo es en realidad el polo positivo, porque es allí donde se produce la reducción. La diferencia depende de si el dispositivo consume energía eléctrica o la genera, un matiz que los textos de medicina suelen obviar porque trabajan casi siempre con corrientes aplicadas desde fuera. Comparten raíz griega (κατά, «hacia abajo»), y la relación es directa: los cationes, iones con carga positiva, migran hacia el cátodo durante la electrólisis porque son atraídos por su carga negativa. El nombre del ion se construyó a partir del electrodo hacia el que se dirige. Si desea profundizar en conceptos asociados al cátodo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cátodo
El cátodo en la práctica médica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cátodo?
¿Es lo mismo cátodo que polo negativo?
¿Qué relación tienen el cátodo y el catión?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026