DICCIONARIO MÉDICO
Carúncula sublingual
La carúncula sublingual es una pequeña elevación de la mucosa del suelo de la boca, situada a cada lado del frenillo lingual. Constituye el punto de desembocadura del conducto de Wharton, la vía excretora principal de la glándula submandibular, y representa el lugar por donde la mayor parte de la saliva basal accede a la cavidad oral. El término «carúncula» viene del latín caruncula, diminutivo de caro ("carne"); «sublingual», de sub ("debajo") y lingua ("lengua"). Literalmente, se trata de una pequeña formación carnosa situada debajo de la lengua. El nombre alternativo que se encuentra en algunos textos clásicos, «papila sublingual», refleja el mismo concepto: un relieve puntiforme que marca la salida de un conducto excretor. La carúncula sublingual se presenta como una elevación ovalada, rosada, de apenas unos milímetros, perceptible al levantar la punta de la lengua hacia el paladar. Cualquier persona puede localizarla si mira con un espejo la zona inmediatamente lateral al frenillo lingual: las dos pequeñas prominencias que flanquean ese pliegue mucoso son las carúnculas sublinguales. En su cima desemboca el orificio del conducto de Wharton. El conducto de Wharton, descrito por el anatomista inglés Thomas Wharton en su obra Adenographia (1656), nace en la cara medial de la glándula submandibular y recorre unos cinco centímetros bajo la mucosa del suelo oral. Discurre entre el músculo milohioideo por fuera y los músculos hiogloso y geniogloso por dentro, en una relación estrecha con el nervio lingual, que lo cruza dos veces a lo largo de su trayecto. En su tramo final, el conducto pasa junto a la glándula sublingual antes de abrirse en la carúncula. La pared del conducto es fina si se la compara con la del conducto parotídeo (conducto de Stensen), un detalle anatómico que no es trivial: esa menor rigidez favorece la dilatación ante obstrucciones y puede explicar por qué la sialolitiasis afecta con más frecuencia al sistema submandibular que al parotídeo. Aproximadamente entre un 70 % y un 80 % de los cálculos salivales se forman en el conducto de Wharton o en la propia glándula submandibular. La glándula submandibular produce entre el 60 % y el 70 % de la saliva basal (la que se secreta en reposo, sin estímulo alimentario). Toda esa saliva alcanza la boca a través de la carúncula sublingual. La secreción es mixta, con un componente seroso que contiene amilasa salival (enzima que inicia la digestión de almidones) y un componente mucoso que aporta mucinas para lubricar el bolo alimenticio. Algunas glándulas sublinguales menores drenan también hacia la misma zona del suelo oral a través de pequeños conductos independientes (los conductos de Rivinus), que desembocan en una cresta mucosa llamada plica sublingual, cercana pero no idéntica a la carúncula. Conviene no confundir ambas estructuras. La carúncula sublingual es fácilmente accesible a la inspección visual directa. En la exploración de la cavidad oral, el profesional puede secar la zona con una gasa y observar cómo la saliva fluye a pulsos desde el orificio del conducto, especialmente si se masajea la glándula submandibular en la región submandibular externa. La ausencia de flujo salival o la salida de un material turbio o purulento orientan hacia obstrucción por cálculo o hacia sialadenitis. En ocasiones, un sialolito puede asomarse por el propio orificio de la carúncula y resultar visible o palpable con el dedo. Esta es una situación relativamente frecuente en atención primaria y en consultas odontológicas. La inflamación de la carúncula (enrojecimiento, aumento de tamaño, dolor a la palpación) suele indicar un proceso obstructivo o infeccioso del conducto de Wharton. De dos voces latinas: caruncula (diminutivo de caro, "carne") y sublingualis ("bajo la lengua"). Designa la pequeña prominencia carnosa que se encuentra bajo la lengua, a cada lado del frenillo. No. Son estructuras distintas. La carúncula es el punto de salida de la saliva en el suelo de la boca; la glándula sublingual es un órgano salival menor situado lateralmente a ella, bajo la mucosa. El conducto que desemboca en la carúncula procede de la glándula submandibular, no de la sublingual (cuyos conductos drenan por separado). Varias razones confluyen: la saliva submandibular tiene mayor contenido en calcio y mucinas que la parotídea, el conducto discurre en sentido ascendente (la gravedad juega en contra del drenaje) y su orificio de salida en la carúncula es estrecho. Todo ello favorece la precipitación de sales de calcio y la formación de cálculos. Sí, basta con levantar la lengua hacia el paladar frente a un espejo. Las dos pequeñas elevaciones que aparecen a los lados del frenillo lingual son las carúnculas sublinguales. Si desea profundizar en conceptos asociados a la carúncula sublingual, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la carúncula sublingual
Anatomía del suelo de la boca y el conducto de Wharton
Papel en la secreción salival
Exploración clínica y relevancia patológica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «carúncula sublingual»?
¿La carúncula sublingual es la glándula sublingual?
¿Por qué se obstruye con frecuencia el conducto de Wharton?
¿Se puede ver la carúncula sublingual sin instrumentos?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026