DICCIONARIO MÉDICO

Cálculo de ácido úrico

El cálculo de ácido úrico es una concreción urinaria compuesta predominantemente por ácido úrico no disociado o por urato amónico. Representa entre el 5 y el 10 % de todos los cálculos del aparato urinario y posee dos propiedades que lo distinguen del resto: es radiolucente (invisible en la radiografía simple) y puede disolverse si se modifica el pH de la orina.

Qué es el cálculo de ácido úrico

El ácido úrico (C₅H₄N₄O₃) es el producto final del catabolismo de las purinas en el ser humano. Se filtra por el riñón y se excreta en la orina, donde su solubilidad depende de forma muy estrecha del pH: a valores por debajo de 5,5, la molécula permanece en su forma no disociada, que es prácticamente insoluble. Por encima de ese umbral, se convierte en urato monosódico, mucho más soluble. Esa franja estrecha de pH marca la diferencia entre una orina que mantiene el ácido úrico en solución y una que lo deja precipitar.

Etimológicamente, cálculo viene del latín calculus (piedrecilla, guijarro), el mismo vocablo que designa la operación aritmética porque los romanos contaban con piedrecitas. El adjetivo úrico procede de ūricus, derivado del latín ūrīna. Carl Wilhelm Scheele, químico sueco, aisló la sustancia por primera vez en 1776 a partir de cálculos urinarios humanos y la llamó lithic acid (ácido lítico); el nombre actual lo acuñó el químico francés Antoine François de Fourcroy unos años después.

Conviene separar dos conceptos que a veces se confunden. El cálculo es la concreción física. La litiasis de ácido úrico es la enfermedad, la condición crónica o recurrente de formar esos cálculos. Un paciente puede expulsar un cálculo aislado sin que eso signifique necesariamente que padece litiasis como entidad clínica.

La dependencia del pH y la radiolucencia

El pH urinario es el factor que más condiciona la aparición de estas concreciones. En condiciones normales, la orina oscila entre un pH de 5,5 y 7,0 a lo largo del día. Ciertos estados metabólicos tienden a fijar el pH por debajo de 5,5 de manera persistente: la resistencia a la insulina, la obesidad visceral, la diarrea crónica con pérdida de bicarbonato y algunas tubulopatías. Esa acidez mantenida es, en la mayoría de los pacientes, el desencadenante principal.

La otra propiedad distintiva es la radiolucencia. El ácido úrico no contiene calcio, de modo que los rayos X lo atraviesan sin atenuarse. En la radiografía simple de abdomen, estos cálculos no se ven. Durante décadas eso dificultó su localización, hasta que la tomografía computarizada sin contraste permitió detectarlos con fiabilidad independientemente de su composición. La densidad del ácido úrico en la TC (entre 200 y 450 unidades Hounsfield) es sensiblemente menor que la de los cálculos de oxalato cálcico, que superan las 1 000 UH. Esa diferencia ayuda a sospechar la composición antes de analizar el cálculo en el laboratorio.

Factores que favorecen la sobresaturación

No siempre hay un exceso de ácido úrico en la orina. Muchos pacientes con cálculos de este tipo presentan niveles séricos y urinarios normales de ácido úrico; lo que falla es el pH. El bajo volumen de diuresis agrava el problema porque concentra el soluto. La ingesta elevada de proteínas animales aporta una doble carga: purinas que se degradan hasta ácido úrico y una acidificación de la orina por el metabolismo de los aminoácidos azufrados (metionina, cisteína).

Existe una asociación epidemiológica firme entre estos cálculos y el síndrome metabólico. La prevalencia en pacientes con diabetes tipo 2 triplica la de la población general en varias series publicadas. El mecanismo propuesto implica un defecto en la amoniogénesis renal asociado a la resistencia a la insulina, que reduce la capacidad del riñón para tamponar la acidez urinaria.

Diferenciación con el cálculo de oxalato cálcico

Son los dos tipos más frecuentes y se confunden con facilidad en el lenguaje coloquial, pero sus diferencias son profundas. El de oxalato cálcico es radiopaco, no se disuelve y su formación depende poco del pH. El de ácido úrico es radiolucente, puede disolverse al alcalinizar la orina y se forma casi exclusivamente en un medio ácido. Ambos comparten, eso sí, el bajo volumen urinario como factor de riesgo y la capacidad de enclavarse en el uréter durante su tránsito.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre ácido úrico?

Del latín ūrīna. Scheele lo aisló en 1776 precisamente de cálculos vesicales, y lo denominó lithic acid. La denominación ácido úrico se consolidó pocos años después, cuando Fourcroy y Vauquelin confirmaron que la sustancia estaba presente de forma habitual en la orina.

¿Es lo mismo tener ácido úrico alto que tener cálculos de ácido úrico?

No. La hiperuricemia (niveles elevados de ácido úrico en sangre) aumenta el riesgo, pero no es condición suficiente. El factor determinante es el pH urinario, no la concentración sérica. De hecho, muchos pacientes que forman estos cálculos tienen niveles de ácido úrico en sangre dentro del rango normal.

¿Los cálculos de ácido úrico se pueden disolver?

Sí. Es la principal particularidad de este tipo de cálculo frente a los de oxalato cálcico, que son insolubles. Si la orina se mantiene a un pH entre 6,0 y 6,5, el ácido úrico se convierte en urato, que es soluble, y el cálculo se reduce progresivamente. Esa posibilidad hace que el abordaje de estos cálculos sea conceptualmente distinto al de los demás.

¿Por qué no se ven en la radiografía?

Porque carecen de calcio. Los rayos X se atenúan al atravesar átomos pesados como el calcio, y eso es lo que hace visibles a los cálculos de oxalato cálcico o fosfato cálcico. El ácido úrico está compuesto solo por carbono, nitrógeno, oxígeno e hidrógeno, todos ligeros, y no produce sombra en la placa.

Referencias

  1. Mayo Clinic. Cálculos renales.
  2. Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK). Las piedras en los riñones.
  3. Manual MSD (versión para público general). Cálculos en las vías urinarias.
  4. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Cálculos renales.

Consulte la información clínica completa sobre la litiasis renal

Si busca información sobre el manejo clínico de los cálculos renales, puede consultar la ficha de litiasis renal elaborada por el Departamento de Urología de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al cálculo de ácido úrico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Ácido úrico: producto final del catabolismo de las purinas, con baja solubilidad en orina ácida.
  • Urato: forma ionizada y soluble del ácido úrico a pH por encima de 5,5.
  • Litiasis de ácido úrico: la enfermedad definida por la formación recurrente de cálculos de este tipo.
  • Hiperuricemia: concentración sérica de ácido úrico por encima del límite de solubilidad.
  • Cálculo de oxalato cálcico: el tipo más frecuente de cálculo renal, radiopaco e insoluble.
  • Nefrolitiasis: presencia de cálculos en el parénquima o sistema colector del riñón.
  • Urolitiasis: formación de cálculos en cualquier punto del aparato urinario.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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