DICCIONARIO MÉDICO
Atimia
La atimia es un término psiquiátrico que designa la ausencia o la disminución grave de las respuestas afectivas. La persona afectada no expresa emociones ante estímulos que normalmente las provocarían, y su contacto interpersonal se percibe como vacío o indiferente. Se observa sobre todo en fases crónicas de la esquizofrenia y en algunos cuadros neurodegenerativos. En semiología psiquiátrica, la atimia se sitúa en el extremo más grave del espectro de la hipoexpresividad emocional. Mientras que la hipotimia describe una disminución del tono afectivo compatible con cierta reactividad residual, en la atimia esa reactividad prácticamente desaparece: el paciente no muestra alegría, tristeza, miedo ni enfado, y su rostro, su voz y su gestualidad permanecen invariables sea cual sea el contenido de la conversación. Conviene no confundir la raíz. El término procede del griego ἀθῡμία (athymía), compuesto por el prefijo privativo ἀ- y el sustantivo θυμός (thymós), que en la medicina hipocrática significaba algo parecido a "impulso vital" o "ánimo". Ya aparece en el Corpus hippocraticum (siglo V a. C.) con el sentido de desaliento profundo. Se reintrodujo en el latín renacentista hacia 1526, y en francés se documenta como athymie a partir de 1790. No debe confundirse con la ἀτιμία (atimía) clásica, que deriva de τιμή (timé, "honor") y designaba en Atenas la pérdida de derechos cívicos: las raíces son distintas pese al parecido fonético. Varios términos psiquiátricos describen formas de empobrecimiento emocional, y la frontera entre ellos no siempre es tajante. La apatía alude sobre todo a la falta de motivación e interés; la abulia, a la incapacidad de iniciar o sostener acciones voluntarias; la anhedonia, a la pérdida selectiva de la capacidad de experimentar placer. La atimia se refiere específicamente al componente afectivo: no hay respuesta emocional observable, ni positiva ni negativa. En la exploración clínica, el hallazgo que más se acerca a la atimia es el afecto aplanado de las clasificaciones anglosajonas (flat affect). Ambos términos coinciden en lo que describen (una expresión emocional abolida), pero su tradición es diferente: "afecto aplanado" procede de la nosología bleuleriana de 1911 y se integra en la terminología del DSM, mientras que "atimia" pertenece a la tradición psicopatológica grecolatina y ha mantenido un uso más bien lexicográfico. Hoy se encuentra con mayor frecuencia en diccionarios médicos que en guías clínicas. En algunos textos de anatomía e inmunología, atimia se emplea como sinónimo de aplasia o ausencia congénita del timo, derivando aquí de ἀ- + thymus (la glándula). El contexto suele aclarar el sentido sin ambigüedad, pero conviene tener presente esta doble acepción. Del griego ἀθῡμία (athymía), formado por el prefijo privativo ἀ- y θυμός (thymós), que en los textos hipocráticos del siglo V a. C. se empleaba para referirse al ánimo o impulso vital. La palabra ya designaba un estado de desaliento en el propio Hipócrates. Se reintrodujo en el latín científico renacentista hacia 1526. No. La anhedonia se limita a la incapacidad de sentir placer, pero el paciente puede experimentar otras emociones como tristeza o miedo. En la atimia, la indiferencia afectiva es global: abarca todo el espectro emocional. Poco. Las clasificaciones vigentes (DSM-5-TR, CIE-11) prefieren expresiones como "afecto aplanado" o "aplanamiento afectivo" para describir el mismo fenómeno. Atimia pervive en diccionarios médicos y en la literatura psicopatológica de tradición europea continental, pero rara vez aparece en informes clínicos contemporáneos. Si desea ampliar información sobre la esfera afectiva y sus alteraciones, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la atimia
Posición entre los conceptos afines
Acepciones secundarias
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra atimia?
¿Es lo mismo atimia que anhedonia?
¿Se utiliza el término atimia en la práctica clínica actual?
Referencias
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