DICCIONARIO MÉDICO
Apostematosa
Apostematosa es el adjetivo que se aplica a un proceso inflamatorio caracterizado por la formación de numerosos focos pequeños de pus, en lugar de una única colección grande. Deriva directamente de apostema, la voz clásica que hoy ha sido sustituida por absceso, y se conserva sobre todo en un puñado de expresiones clínicas concretas, la más conocida de las cuales es la pielonefritis apostematosa. Gramaticalmente, apostematosa es un adjetivo de tipo neolatino formado sobre el sustantivo griego ἀπόστημα (apóstēma) más el sufijo -tosus, el mismo patrón que ha dado edematoso a partir de edema, enfisematoso a partir de enfisema o granulomatoso a partir de granuloma. El resultado describe, de forma literal, aquello "que tiene la naturaleza de una apostema" o "que se caracteriza por la formación de apostemas". No debe confundirse con apostemoso, apostemosa, la forma recogida por la Real Academia Española como adjetivo de apostema en el uso general del idioma; apostematosa es, en cambio, el término que ha sobrevivido en el lenguaje clínico y anatomopatológico. El adjetivo concuerda en género con el sustantivo al que acompaña. Por eso conviven en la literatura médica proceso apostematoso, en masculino, y pielonefritis apostematosa o hepatitis apostematosa, en femenino, según la palabra a la que modifiquen. Lo que distingue a un cuadro apostematoso no es la presencia de pus en sí, sino su distribución. En lugar de una única colección bien delimitada, aparecen varios focos diminutos, del tamaño de la cabeza de un alfiler hasta unos pocos milímetros, dispersos por el tejido afectado. Con el tiempo, algunos de esos focos pueden confluir y dar lugar a colecciones mayores. La descripción se aplica sobre todo al riñón: la literatura médica en español recoge desde hace décadas la expresión pielonefritis flegmonosa o apostematosa para referirse a formas de infección renal grave en las que el parénquima queda salpicado de estos pequeños focos supurados. También se ha empleado, de forma más ocasional, para describir procesos similares en otros órganos, como ciertas formas de inflamación glandular en los labios. De apostema, y esta a su vez del griego ἀπόστημα (apóstēma, "separación"). El sufijo -tosa, procedente del latín -tosus, se añade a numerosos sustantivos médicos de origen griego terminados en -ma para formar adjetivos: edema da edematoso, eccema da eccematoso y apostema da apostematoso o apostematosa. No exactamente. Apostemoso, apostemosa es la forma que registra el Diccionario de la lengua española como adjetivo general de apostema, con el sentido amplio de "perteneciente o relativo a la apostema". Apostematosa, en cambio, es la forma que ha quedado fijada en el vocabulario médico especializado para describir procesos con múltiples focos purulentos, como en pielonefritis apostematosa. El ejemplo más documentado es la pielonefritis apostematosa, una variante de infección renal grave con múltiples microabscesos en el parénquima. Puede consultar la información general sobre esta infección en la entrada de pielonefritis de este diccionario. Sí. El adjetivo tiene dos terminaciones y concuerda con el género del sustantivo al que acompaña: se dice proceso apostematoso, en masculino, y pielonefritis apostematosa, en femenino, porque pielonefritis es un sustantivo femenino. Si desea profundizar en conceptos asociados a apostematosa, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué significa apostematosa
Un proceso con múltiples focos pequeños
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra apostematosa?
¿Es lo mismo apostematosa que apostemosa?
¿En qué enfermedades aparece este término?
¿Existe también la forma masculina apostematoso?
Referencias
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