DICCIONARIO MÉDICO
Antigotoso
Un antigotoso es un fármaco dirigido a prevenir o controlar las manifestaciones de la gota mediante la reducción de los niveles de ácido úrico en el organismo o la modulación de la respuesta inflamatoria que desencadenan los cristales de urato. Bajo este término se agrupa una clase farmacológica heterogénea, con mecanismos de acción distintos según actúen sobre la producción, la excreción o el depósito del ácido úrico. El adjetivo "antigotoso" califica a cualquier sustancia o medida terapéutica que se opone a la gota, una enfermedad metabólica asociada a la hiperuricemia persistente y al depósito de cristales de urato monosódico en los tejidos. El término procede del prefijo griego ἀντί (antí, "contra") y del adjetivo "gotoso", derivado del latín gutta ("gota"). La enfermedad recibió ese nombre en la Edad Media porque se atribuía a la caída de un "humor morboso" dentro de la articulación, como si una gota de líquido patológico se derramase en ella. El antigotoso, literalmente, es lo que combate esa condición. Conviene precisar que no todos los antigotosos actúan del mismo modo ni persiguen el mismo objetivo inmediato. Unos reducen la producción de ácido úrico; otros favorecen su eliminación renal; un tercer grupo frena la inflamación que provoca el depósito de cristales. Y existe, además, una vía enzimática que degrada directamente el ácido úrico a un metabolito más soluble. Esa heterogeneidad obliga a hablar de antigotosos en plural, no como si fuesen un solo tipo de fármaco. El ácido úrico es el producto final de la degradación de las purinas en el ser humano. La mayoría de los mamíferos poseen la enzima uricasa, que transforma el ácido úrico en alantoína (una sustancia mucho más soluble y fácil de excretar); nuestra especie carece de ella. Esa ausencia evolutiva explica por qué los niveles de urato en sangre son comparativamente altos en el ser humano y por qué, cuando se sobrepasa el límite de solubilidad (en torno a 6,8 mg/dL a temperatura corporal), los cristales precipitan en los tejidos. En la vía metabólica de las purinas, la enzima xantina oxidasa cataliza dos pasos consecutivos: la conversión de hipoxantina en xantina y la de xantina en ácido úrico. Bloquear esa enzima reduce la cantidad de ácido úrico que se forma. Los fármacos uricosúricos siguen una estrategia opuesta: actúan en el riñón, inhibiendo la reabsorción tubular de urato y facilitando así su eliminación por la orina. Cada estrategia tiene su lógica y sus limitaciones, que dependen del perfil metabólico del paciente. El antigotoso más antiguo no actúa sobre el ácido úrico. La colchicina, un alcaloide extraído del Colchicum autumnale (cólquico o azafrán silvestre), se empleaba ya en el siglo I d. C.: Pedanio Dioscórides describió las propiedades del cólquico en su De materia medica, aunque su uso específico contra la gota se documentó con claridad varios siglos después. No fue hasta 1820 cuando los químicos franceses Pelletier y Caventou aislaron el alcaloide puro. Su mecanismo no tiene nada que ver con el metabolismo de las purinas. La colchicina interfiere con la función de los microtúbulos celulares, lo que reduce la migración de los leucocitos hacia el foco donde se han depositado los cristales y, con ello, la intensidad de la respuesta inflamatoria. Esa particularidad la distingue de los demás antigotosos y la acerca farmacológicamente a los antiinflamatorios, aunque su selectividad por la inflamación inducida por cristales de urato es considerablemente mayor. Inhibidores de la xantina oxidasa. Reducen la síntesis de ácido úrico bloqueando la enzima que cataliza los dos últimos pasos de la vía de las purinas. El alopurinol, disponible desde la década de 1960, sigue siendo el más prescrito a nivel mundial. Le sucedió el febuxostat, un inhibidor no purínico con un mecanismo de unión al centro activo de la enzima ligeramente distinto. Uricosúricos. Aumentan la excreción renal de urato impidiendo su reabsorción en el túbulo proximal. El probenecid y la benzbromarona son los representantes clásicos. Su eficacia depende de que la función renal esté razonablemente conservada; en pacientes con insuficiencia renal avanzada o con antecedentes de litiasis úrica, su uso requiere cautela. Uricasas recombinantes. Reproducen la enzima que el ser humano perdió en la evolución. Convierten el ácido úrico en alantoína, que se excreta con facilidad. Se reservan para casos graves o refractarios a las opciones anteriores. Agentes antiinflamatorios con acción selectiva. La colchicina ocupa un lugar propio en esta categoría. Los antiinflamatorios no esteroideos y los corticoides también se emplean en el contexto de la gota, pero no son específicos de la enfermedad y habitualmente no se clasifican como antigotosos en sentido estricto. Del griego ἀντί ("contra") y "gotoso", que a su vez procede del latín gutta ("gota"). La enfermedad se llamó así en la Edad Media por la creencia de que un humor morboso caía (como una gota) dentro de la articulación enferma. No. La colchicina, por ejemplo, no modifica los niveles de ácido úrico en absoluto. Su acción es antiinflamatoria y se dirige a la respuesta que provocan los cristales de urato, no al metabolismo de las purinas. La reducción del ácido úrico la logran específicamente los inhibidores de la xantina oxidasa, los uricosúricos y las uricasas. Porque perdió la enzima uricasa en algún punto de la evolución de los primates, hace varios millones de años. Sin esa enzima, el ácido úrico no puede transformarse en alantoína (más soluble) y se acumula en concentraciones más altas. Varias hipótesis sugieren que esa pérdida pudo conferir alguna ventaja, como una mayor capacidad antioxidante, aunque la cuestión sigue abierta. El uso medicinal del cólquico (Colchicum autumnale) se remonta a la Antigüedad. Dioscórides ya lo mencionaba en el siglo I. El alcaloide puro fue aislado en 1820 por Pelletier y Caventou. Se trata, probablemente, del remedio farmacológico con historia documentada más larga para una enfermedad articular concreta. Consulte también la información clínica completa sobre la gota Si busca información sobre el manejo clínico de esta enfermedad, puede consultar la ficha completa de la gota elaborada por el Servicio de Reumatología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a los antigotosos, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un antigotoso
Metabolismo del ácido úrico y puntos de intervención
La colchicina y sus raíces en la botánica antigua
Clasificación por mecanismo de acción
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el término antigotoso?
¿Un antigotoso reduce siempre el ácido úrico?
¿Por qué el ser humano produce más ácido úrico que otros mamíferos?
¿Desde cuándo se utiliza la colchicina contra la gota?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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