DICCIONARIO MÉDICO
Antígenos Lewis
Los antígenos Lewis son glucolípidos de naturaleza oligosacarídica que se sintetizan en el epitelio glandular intestinal, circulan en el plasma unidos a lipoproteínas y se adsorben pasivamente en la membrana de los eritrocitos. A diferencia de la mayoría de los antígenos eritrocitarios, no son productos propios del precursor de la célula roja: el glóbulo rojo los incorpora desde el entorno plasmático, no los fabrica. Los dos antígenos principales del sistema se denominan Lea y Leb. El sistema recibe su nombre de Mrs. Lewis, la paciente en cuyo suero Arthur E. Mourant identificó en 1946 el primer anticuerpo de este grupo, al que llamó inicialmente factor "L". Dos años después, en 1948, el noruego P. H. Andresen describió un segundo anticuerpo, anti-Leb, que reconocía un antígeno antitético. La conexión entre el sistema Lewis y el llamado carácter secretor, la capacidad de ciertos individuos de secretar antígenos ABH en la saliva y otros fluidos corporales, la estableció Rune Grubb ese mismo año. La demostración definitiva de que los antígenos Lewis no son intrínsecos al eritrocito sino que se adsorben desde el plasma fue publicada por Sneath y Sneath en 1955. Desde el punto de vista bioquímico, Lea y Leb son oligosacáridos terminales de glucoesfingolípidos que se presentan sobre cadenas precursoras de tipo 1, estructuralmente distintas de las cadenas de tipo 2 que portan los antígenos ABH en los eritrocitos. Esta distinción explica por qué los antígenos Lewis pueden modificar y ser modificados por las enzimas de los sistemas ABO y H sin confundirse con ellos: comparten el andamiaje precursor pero no el sustrato de membrana. Dos loci en el cromosoma 19 controlan la expresión de los antígenos Lewis. El gen FUT3 (gen Lewis) codifica una alfa-1,3/4-fucosiltransferasa que añade una fucosa a la N-acetilglucosamina subterminal de la cadena precursora de tipo 1, generando el antígeno Lea. Un individuo que hereda al menos un alelo funcional Le y cuyos genes secretores no están activos expresará Lea en sus eritrocitos y en sus fluidos. El fenotipo es Le(a+b-). Cuando además está activo el gen FUT2 (gen secretor), su enzima alfa-1,2-fucosiltransferasa añade una segunda fucosa a la galactosa terminal de la misma cadena precursora, transformando Lea en Leb. Esta doble fucosiltransferasa da lugar a una estructura más compleja y a un fenotipo Le(a-b+). El vínculo fue reconocido históricamente como uno de los primeros ejemplos documentados de pleiotropía genética en humanos: la misma enzima FUT2 que convierte Lea en Leb también es responsable de la presencia de antígenos ABH solubles en los fluidos corporales. Los individuos con dos copias del alelo no funcional le (homocigotos lele) no expresan ningún antígeno Lewis ni en eritrocitos ni en plasma: son Le(a-b-). Este fenotipo es infrecuente en europeos y más común en ciertos grupos étnicos, incluidas algunas poblaciones asiáticas y de origen africano. Existe un cuarto fenotipo, Le(a+b+), que se ha descrito principalmente en poblaciones asiáticas. Los anticuerpos Lewis naturales son casi siempre IgM y, en consecuencia, no atraviesan la placenta: no causan enfermedad hemolítica del recién nacido. Tienen una característica adicional que los hace peculiares en el contexto transfusional: cuando se transfunden eritrocitos Lewis positivos a un receptor Lewis negativo, los antígenos Lea o Leb se transfieren gradualmente desde los eritrocitos transfundidos al plasma del receptor, y eventualmente los eritrocitos transfundidos pierden su positividad Lewis, volviéndose compatibles. Por este motivo, muchos anticuerpos Lewis no se consideran clínicamente significativos para la selección de sangre compatible. Hay excepciones. Ocasionalmente se identifican anticuerpos IgG de especificidad Lewis capaces de fijar complemento y producir hemólisis intravascular, situación que sí obliga a una selección cuidadosa de la unidad a transfundir. Los antígenos Lewis también se expresan en células endoteliales, epitelio gastrointestinal, urogenital y renal, lo que ha suscitado interés en su posible papel en la adhesión de microorganismos y como marcadores en oncología. El nombre proviene de la primera paciente en cuyo suero fue identificado el anticuerpo que define al sistema: Mrs. Lewis, de quien no se conserva más dato que su apellido en la literatura científica. Mourant publicó el hallazgo en 1946 en la revista Nature, usando inicialmente la designación "factor L", que más tarde dio paso al nombre definitivo "Lewis" en reconocimiento a la paciente índice. Es una práctica común en inmunohematología nombrar los sistemas de grupos sanguíneos por el nombre del paciente o la familia en la que se descubrió el anticuerpo. No, o solo de forma muy débil. Los eritrocitos de los recién nacidos expresan escasamente los antígenos Lewis porque la maduración de la expresión de estos antígenos depende de la actividad de las fucosiltransferasas en los tejidos epiteliales, que todavía no ha alcanzado niveles adultos. La tipificación Lewis en sangre de cordón o en los primeros meses de vida puede dar resultados Le(a-b-) aunque el niño tenga genotipo positivo. Esto tiene implicaciones prácticas: la ausencia de antígenos Lewis en neonatos explica también por qué los anticuerpos anti-Lewis maternos no causan enfermedad hemolítica neonatal. Sí. Durante la gestación, el volumen plasmático aumenta de forma considerable y la concentración de glucoesfingolípidos Lewis en el plasma disminuye relativamente. Como los antígenos eritrocitarios Lewis dependen de su nivel en plasma para mantenerse adsorbidos, muchas gestantes experimentan una reducción transitoria de la expresión Lewis en sus eritrocitos y pueden tiparse como Le(a-b-) en el último trimestre, aunque recuperen su fenotipo habitual tras el parto. Este fenómeno tiene interés clínico porque puede confundir la interpretación de pruebas de compatibilidad. Existe una confusión frecuente porque en oncología y biología celular se mencionan los antígenos Lewis x (Lex) y Lewis y (Ley), que son estructuras glucídicas distintas a Lea y Leb. Los antígenos Lex y Ley están codificados por otros genes de fucosiltransferasa, expresan cadenas de tipo 2 (no de tipo 1) y tienen especial relevancia como marcadores en ciertos tumores. Son antígenos Lewis en el sentido bioquímico amplio, pero pertenecen a un grupo diferente del que define el sistema ISBT Lewis clásico del que trata esta entrada. Si desea profundizar en conceptos asociados a los antígenos Lewis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué son los antígenos Lewis
Genética del sistema: genes FUT3 y FUT2
Comportamiento transfusional y relevancia clínica
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llaman antígenos Lewis?
¿Los antígenos Lewis están presentes en los recién nacidos?
¿Los antígenos Lewis pueden cambiar durante el embarazo?
¿Es lo mismo el sistema Lewis que el sistema Lea y Leb del tracto digestivo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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