DICCIONARIO MÉDICO
Anaplasma
Anaplasma es el género de bacterias intracelulares, transmitidas por garrapatas, que parasitan células de la sangre y producen la anaplasmosis en distintos animales y en el ser humano. Ninguna de sus especies puede vivir ni multiplicarse fuera de una célula huésped, así que su ciclo depende siempre de un vector y de un reservorio animal. La especie con mayor relevancia en medicina humana, Anaplasma phagocytophilum, es solo una entre varias que afectan sobre todo al ganado. Anaplasma Anaplasmas Tipo: bacteria Morfología: cocos gramnegativos pleomorfos, intracelulares obligados, sin pared con lipopolisacárido típico Transmisión: vectorial, por garrapatas duras de la familia Ixodidae Reservorio: animal (mamíferos domésticos y silvestres) Patogenicidad: primario Enfermedades: anaplasmosis El nombre lo puso el veterinario suizo Arnold Theiler en 1910, y describe con bastante literalidad lo que vio al microscopio. An, en griego, es un prefijo de negación; plasma significa forma o figura moldeada. Anaplasma es, por tanto, lo que carece de forma, una etiqueta que Theiler eligió porque los diminutos puntos que observaba en los glóbulos rojos de vacas enfermas no mostraban ninguna estructura interna reconocible con el microscopio óptico de la época. Casi por accidente, además. En 1908, Theiler vacunó a un grupo de vacas importadas desde Inglaterra con una cepa sudafricana de Babesia bigemina, el parásito de la fiebre del ganado, y después las expuso a sangre de animales inmunes. La mitad murió con fiebre, ictericia y anemia grave, pero sin la hemoglobina en la orina característica de la babesiosis. Theiler concluyó que un segundo organismo, distinto del que había inoculado, era el responsable, y lo describió formalmente en 1910 con el nombre Anaplasma marginale. Todas las especies del género comparten un rasgo definitorio: viven de forma obligada dentro de una célula sanguínea del huésped y son incapaces de multiplicarse en un medio de cultivo artificial. En un frotis teñido con Giemsa aparecen como cuerpos de inclusión pequeños y redondeados, agrupados dentro de la célula que han colonizado, ya sea un glóbulo rojo, un neutrófilo o una plaqueta según la especie. Esa preferencia por un tipo concreto de célula sanguínea es, de hecho, el criterio más práctico para distinguir unas especies de otras en el laboratorio veterinario. El género agrupa hoy un puñado de especies con nombre formalmente reconocido y un número mucho mayor de variantes candidatas descritas solo por secuenciación genética, sin cultivo ni descripción completa. Entre las reconocidas, Anaplasma marginale y Anaplasma centrale parasitan los glóbulos rojos del ganado bovino; Anaplasma ovis hace lo mismo en ovejas y cabras; Anaplasma platys se instala en las plaquetas de los perros, y Anaplasma phagocytophilum, la única con relevancia constante en medicina humana, prefiere los neutrófilos y afecta también a ovejas, caballos y perros bajo distintos nombres históricos. La posición del género dentro del árbol bacteriano ha cambiado con los años. Durante décadas se clasificó en la familia Anaplasmataceae, creada expresamente para él en 1957. Un análisis genómico de referencia publicado en 2020 reordenó buena parte de ese grupo de bacterias y trasladó Anaplasma, junto a Ehrlichia, a la familia vecina Ehrlichiaceae, la clasificación que recoge hoy la autoridad internacional de nomenclatura bacteriana. Ninguna especie del género se transmite sin la mediación de una garrapata dura, de la familia Ixodidae. El género del vector varía según la bacteria y la región: Ixodes para Anaplasma phagocytophilum, y Rhipicephalus o Dermacentor para varias de las especies que afectan al ganado. La lista de huéspedes es amplia y cruza fronteras entre especies animales, desde el bovino y el ovino hasta el perro, el caballo y, de forma ocasional, el ser humano. Anaplasma y Ehrlichia son géneros vecinos, con una historia de nomenclatura tan entrelazada que durante décadas varias especies cambiaron de uno a otro según el criterio taxonómico vigente en cada momento. La reorganización de 2001 fijó un criterio genético claro para separarlos, pero morfológicamente siguen siendo casi indistinguibles al microscopio. Ambos forman cuerpos de inclusión similares en células sanguíneas y ambos se transmiten por garrapata. La diferencia práctica está en la célula que prefieren y en la secuencia del gen 16S, no en el aspecto que presentan. Sin forma, del griego an y plasma. Arnold Theiler lo acuñó en 1910 al no reconocer ninguna estructura interna en los organismos que veía dentro de los glóbulos rojos de vacas enfermas. No. La inmensa mayoría son patógenos exclusivamente veterinarios, sobre todo del ganado. Solo Anaplasma phagocytophilum tiene relevancia constante en medicina humana, y se han descrito además casos aislados por Anaplasma capra en el norte de China. Porque un análisis genómico de 2020 revisó la clasificación de todo el grupo de bacterias emparentadas con las rickettsias y encontró que Anaplasma encajaba mejor junto a Ehrlichia, dentro de la familia Ehrlichiaceae, que en la antigua Anaplasmataceae creada específicamente para él en 1957. Por una coincidencia experimental. En 1908, Arnold Theiler vacunó ganado importado con una cepa de Babesia bigemina y después lo expuso a sangre de animales inmunes; la mitad murió con signos que no encajaban del todo con la babesiosis conocida, y ese hallazgo lo llevó a describir Anaplasma marginale en 1910 como un organismo nuevo e independiente.Qué es Anaplasma
Cómo se identifican estas bacterias
Clasificación y especies
Transmisión y huéspedes
Diferenciación frente a Ehrlichia
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Anaplasma?
¿Todas las especies de Anaplasma afectan al ser humano?
¿Por qué cambió de familia bacteriana?
¿Cómo se descubrió la primera especie del género?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026