DICCIONARIO MÉDICO
Amnesia anterógrada
La amnesia anterógrada es la incapacidad de formar y retener recuerdos declarativos nuevos a partir de un acontecimiento lesivo o patológico. El paciente conserva, en mayor o menor medida, los recuerdos adquiridos antes del daño y las habilidades motoras ya automatizadas, pero no logra fijar información novedosa en la memoria a largo plazo. Es la forma de amnesia más estudiada en la neurociencia contemporánea. El adjetivo «anterógrada» procede del latín ante («delante», «hacia adelante») y gradus («paso»): literalmente, una amnesia que avanza «hacia delante» en el tiempo, es decir, que afecta a lo que ocurre después del evento causal. En la terminología clásica francófona se la denominó amnesia de fijación, expresión que todavía se emplea en algunos textos y que alude al fallo en la primera fase de grabación del recuerdo. Quien la padece puede mantener una conversación aparentemente normal durante unos segundos, repetir una lista corta de números e incluso desenvolverse en situaciones sociales rutinarias. El problema aparece minutos después: nada de lo que acaba de vivir queda registrado. Esa brecha entre una memoria inmediata intacta y una memoria a largo plazo inoperante es lo que convierte a la amnesia anterógrada en un modelo privilegiado para estudiar cómo el cerebro transforma la experiencia fugaz en recuerdo duradero. La consolidación de un recuerdo declarativo no sucede de golpe. Requiere que la información sensorial dispersa en la corteza sea «indexada» por el hipocampo y sus estructuras vecinas (corteza entorrinal, corteza perirrinal, subículo). Durante las horas y días que siguen a la experiencia, las conexiones entre estas regiones se refuerzan mediante un proceso de potenciación sináptica dependiente de glutamato. Con el tiempo, la huella mnésica se estabiliza en redes neocorticales y deja de necesitar al hipocampo para su evocación. Cuando una lesión bilateral destruye o desconecta el hipocampo, esa fase de indexación se interrumpe. La información entra, se procesa brevemente en la memoria de trabajo y se disipa sin dejar rastro permanente. Es un fallo de almacenamiento, no de percepción ni de atención. El paciente ve, oye y comprende; lo que no puede hacer es conservar lo que acaba de comprender. No solo las lesiones hipocampales producen amnesia anterógrada. El tálamo dorsomedial, los cuerpos mamilares y el circuito de Papez participan en la consolidación, y su afectación (habitual en el síndrome de Korsakoff por déficit de tiamina) genera cuadros amnésicos anterógrados con confabulaciones prominentes. También pueden producirla episodios transitorios de isquemia o hipoxia, y ciertos estados tóxico-metabólicos que comprometen la maquinaria molecular de la potenciación sináptica. En 1953, el neurocirujano William Beecher Scoville resecó bilateralmente el lóbulo temporal medial de un paciente epiléptico de 27 años, Henry Molaison, con el objetivo de controlar unas crisis que no respondían a la medicación disponible. Las crisis mejoraron. La memoria, no. Brenda Milner, neuropsicóloga del Montreal Neurological Institute, documentó durante las tres décadas siguientes que Molaison era incapaz de aprender nombres nuevos, reconocer caras que veía a diario o recordar qué había desayunado. Sin embargo, conservaba el vocabulario previo a la cirugía, reconocía a familiares antiguos y mejoraba en tareas motoras (como dibujar mirando un espejo) sin ser consciente de haberlas practicado. La publicación de Scoville y Milner en 1957 asentó dos principios que siguen vigentes: el hipocampo bilateral es indispensable para la consolidación de recuerdos declarativos, y la memoria procedimental depende de circuitos cerebrales distintos. La amnesia retrógrada afecta a los recuerdos almacenados antes del evento causal; la anterógrada, a los que deberían formarse después. En la práctica, ambas coexisten con frecuencia, pero en proporciones desiguales según la localización y extensión del daño. Las lesiones hipocampales puras tienden a producir una amnesia predominantemente anterógrada con escasa afectación retrógrada, mientras que los cuadros diencefálicos (Korsakoff, por ejemplo) suelen combinar ambas. Un detalle que ayuda a entender la frontera entre las dos: si un paciente con amnesia anterógrada escucha una canción nueva, no la reconocerá al día siguiente; si escucha una canción anterior a su lesión, puede tararearla sin dificultad. La amnesia global transitoria representa un caso especial en el que las dos formas se superponen de manera aguda y reversible durante menos de 24 horas. Porque la fijación es el nombre clásico del proceso por el cual un estímulo nuevo se graba en la memoria. Cuando este proceso falla, la información no se «fija» y se pierde. El término lo acuñó la neurología francófona del siglo XIX y sigue apareciendo en manuales de tradición europea continental, aunque la nomenclatura anglófona prefiere «anterógrada» por considerar que describe mejor la dirección temporal de la pérdida. Sí. Los recuerdos autobiográficos previos a la lesión permanecen accesibles, y con ellos la conciencia de quién se es, de la propia historia y de las personas significativas del pasado. Lo que se pierde es la capacidad de añadir nuevos capítulos a esa biografía. La memoria procedimental (montar en bicicleta, tocar un instrumento, teclear) depende de los ganglios basales y del cerebelo, no del hipocampo. Por eso pacientes con amnesia anterógrada grave pueden aprender habilidades motoras nuevas y mejorar su rendimiento sesión tras sesión, aunque cada vez que se sientan a practicar afirmen que es la primera vez que lo hacen. El caso de Molaison lo demostró de forma inequívoca, y el de Clive Wearing, un músico británico con encefalitis herpética, lo confirmó décadas después de un modo que resulta difícil de olvidar para quien lo ha leído. No. La amnesia anterógrada transitoria aparece en la amnesia global transitoria (se resuelve en horas), tras crisis epilépticas del lóbulo temporal y en ciertos estados tóxico-metabólicos. Lo que sí tiende a ser permanente es la amnesia anterógrada por destrucción bilateral del hipocampo o por enfermedad neurodegenerativa avanzada. Si desea profundizar en conceptos asociados a la amnesia anterógrada, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la amnesia anterógrada
El papel del hipocampo en la consolidación
Henry Molaison y la demostración del circuito temporal medial
Diferenciación con la amnesia retrógrada
Preguntas frecuentes
¿Por qué se la llama también amnesia de fijación?
¿Conserva la persona su identidad?
¿Qué tiene que ver la memoria procedimental con todo esto?
¿Es siempre irreversible?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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