DICCIONARIO MÉDICO
Agalactia
La agalactia es la ausencia completa de secreción láctea después del parto. Se distingue de la hipogalactia, en la que la producción de leche existe pero resulta insuficiente. La Clasificación Internacional de Enfermedades la recoge con el código O92.3. La Real Academia Española define agalactia como «falta o disminución de la leche después del parto». En la práctica clínica, sin embargo, el término se reserva para los casos en que la secreción láctea no llega a instaurarse en absoluto, ni siquiera en forma de calostro, a pesar de que el estímulo de succión o de extracción se mantenga de manera adecuada. Cuando lo que ocurre es una producción escasa, el término apropiado es hipogalactia. Desde el punto de vista etimológico, la palabra procede del griego ἀγαλακτία (agalaktía), formada por el prefijo privativo ἀ- (a-, «sin») y γάλα, genitivo γάλακτος (gála, gálaktos, «leche»). La misma raíz aparece en voces como galactorrea o galaxia. En español, la primera documentación lexicográfica data de 1853, en el Diccionario Nacional de Ramón Joaquín Domínguez. Para que la lactancia materna se establezca, es preciso que confluyan varias señales hormonales. Durante el embarazo, los estrógenos y la progesterona placentarios estimulan el desarrollo del tejido glandular mamario pero, al mismo tiempo, inhiben la secreción activa de leche. Tras la expulsión de la placenta, la caída brusca de esas hormonas libera la acción de la prolactina, sintetizada en la adenohipófisis, que pone en marcha la producción láctea. La oxitocina, liberada por la neurohipófisis en respuesta a la succión del recién nacido, se encarga de contraer las células mioepiteliales de los alvéolos mamarios y provocar la eyección. Cualquier interrupción en esta cadena puede impedir que la leche se produzca. Un déficit grave de prolactina (por ejemplo, tras una necrosis hipofisaria posparto, el llamado síndrome de Sheehan) anula la señal de síntesis. Cuando el problema radica en la glándula mamaria misma, la situación es diferente: un tejido glandular escaso (hipoplasia mamaria) o ausente (tras mastectomía bilateral) carece del sustrato necesario para fabricar leche, con independencia de que las hormonas circulen en concentraciones normales. Se habla de agalactia primaria cuando la madre no consigue producir leche desde el inicio del puerperio, sin que medie ningún factor externo corregible. Las causas suelen ser endocrinas o anatómicas: insuficiencia hipofisaria, hipoplasia del tejido mamario, cirugía previa que haya eliminado o dañado gravemente la glándula. Estos casos son poco frecuentes. La agalactia secundaria aparece después de un periodo en el que la lactancia funcionaba con normalidad. La retención de restos placentarios, por ejemplo, mantiene elevados los niveles de progesterona e impide que la prolactina actúe con eficacia. También pueden provocarla infecciones graves del puerperio, estados de desnutrición extrema o la administración de ciertos fármacos que suprimen la secreción de prolactina. Un dato relevante: muchas mujeres que creen padecer agalactia presentan en realidad una hipogalactia asociada a una técnica de amamantamiento inadecuada o a una estimulación insuficiente del pezón, situaciones que tienen solución con apoyo especializado. La frontera entre ambos términos es cuantitativa: en la agalactia no se obtiene leche alguna; en la hipogalactia, la producción existe pero no cubre las necesidades del lactante. En la práctica, esta distinción puede ser difícil de establecer durante los primeros días posparto, porque la subida de la leche (la transición de calostro a leche de transición) tarda habitualmente entre 48 y 72 horas tras el alumbramiento, y a veces más en primíparas o después de cesáreas. Diagnosticar agalactia antes de transcurrido ese plazo puede conducir a errores. Del griego ἀγαλακτία: ἀ- («sin») y γάλα, γάλακτος («leche»). Es la misma raíz que encontramos en galactorrea (secreción espontánea de leche fuera del periodo de lactancia) y en el propio término galaxia, que los griegos asociaban a la leche derramada de la diosa Hera. No. La verdadera incapacidad fisiológica de producir leche afecta a un porcentaje muy pequeño de mujeres. La mayoría de los casos etiquetados como agalactia corresponden a hipogalactias corregibles con ajustes en la técnica de lactancia, aumento de la frecuencia de las tomas y apoyo profesional adecuado. El síndrome de Sheehan es una necrosis de la glándula hipofisaria provocada por una hemorragia obstétrica grave. Al destruirse las células que producen prolactina, la madre queda sin la hormona responsable de iniciar y mantener la producción de leche. La agalactia en el puerperio inmediato fue, históricamente, una de las primeras pistas clínicas que llevaron a Harold Sheehan a describir el síndrome en 1937. Si desea ampliar la información sobre lactancia y fisiología mamaria, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la agalactia
Regulación hormonal de la lactancia
Agalactia primaria y agalactia secundaria
Diferenciación con la hipogalactia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra agalactia?
¿Es frecuente la agalactia verdadera?
¿Qué relación tiene con el síndrome de Sheehan?
Referencias
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