DICCIONARIO MÉDICO

Abasia-astasia

La abasia-astasia es una entidad neurológica definida por la incapacidad de mantener la bipedestación y de caminar a pesar de que las extremidades inferiores conservan la fuerza y la movilidad cuando el paciente está sentado o tumbado. Fue descrita en 1888 por Paul Blocq, discípulo de Charcot, en el marco de los trastornos funcionales estudiados en la Salpêtrière de París.

Qué es la abasia-astasia

El término reúne dos voces griegas. Ἀβασία (abasía) procede del prefijo privativo ἀ- (a-, "sin") y de βάσις (básis, "paso", "marcha"): literalmente, "ausencia de marcha". El segundo componente es ἀστασία (astasía), que combina el mismo prefijo con στάσις (stásis, "posición erguida", "estar de pie") y se traduce como "imposibilidad de mantenerse en vertical". Cuando ambas se presentan juntas conforman la entidad clínica que lleva su nombre.

En la literatura médica el orden habitual es el inverso —astasia-abasia—, porque la pérdida de la bipedestación precede lógicamente a la de la marcha: quien no puede mantenerse en pie difícilmente podrá dar un paso. El diccionario mantiene la forma abasia-astasia por coherencia con la entrada preexistente de abasia, que cubre el concepto más amplio de la incapacidad para la marcha.

Lo que distingue a esta entidad de otras causas de imposibilidad para caminar es un rasgo paradójico. Tumbado en la cama, el paciente mueve las piernas con normalidad: las flexiona, las extiende, opone resistencia al examinador. Al pedirle que se ponga de pie, no lo consigue, o si lo hace se balancea de forma descontrolada y acaba cayendo. No hay parálisis, no hay pérdida de fuerza objetivable, no hay déficit sensitivo que lo explique. La exploración neurológica convencional —con el paciente en decúbito— puede resultar estrictamente normal.

Paul Blocq y la Salpêtrière de 1888

Paul-Oscar Blocq (1860-1896), médico francés formado junto a Jean-Martin Charcot en el servicio de neurología del hospital de la Salpêtrière, publicó en 1888 dos artículos en los Archives de Neurologie bajo el título Sur une affection caractérisée par de l'astasie et de l'abasie. En ellos reunió once observaciones —propias y de otros autores, incluidos Charcot, Jaccoud y Silas Weir Mitchell— y propuso el término combinado "astasie-abasie" para designar un cuadro que hasta entonces se describía de formas dispersas.

En el contexto de la Salpêtrière, donde Charcot dedicaba sus famosas leçons du mardi al estudio de la histeria, la astasia-abasia se encuadró como una forma de parálisis funcional —lo que hoy llamaríamos un trastorno de conversión— en la que un conflicto psíquico se expresaba como incapacidad motora sin lesión estructural. El propio Blocq estaba convencido de ese origen psicógeno. Sigismond Jaccoud había descrito observaciones similares ya en 1864 con el nombre de "ataxia funcional", pero fue la compilación de Blocq la que acuñó el binomio que ha perdurado.

Con el tiempo, ese origen exclusivamente psicógeno se reveló incompleto. Desde finales del siglo XX se han documentado cuadros de astasia-abasia provocados por lesiones orgánicas cerebrales —sobre todo infartos talámicos, pero también lesiones del área motora suplementaria, del cíngulo posterior, del tronco del encéfalo y del cerebelo—, de modo que el concepto se ha ampliado considerablemente respecto a la descripción original.

Diferenciación con otros trastornos de la marcha

La abasia-astasia no debe confundirse con la ataxia. En la ataxia cerebelosa, por ejemplo, la coordinación está alterada también en decúbito: el paciente falla en la prueba dedo-nariz, presenta dismetría y la exploración revela signos cerebelosos objetivos independientemente de la postura. Nada de eso ocurre en la abasia-astasia funcional, donde esas mismas pruebas salen limpias.

Conviene separarla también de la marcha parkinsoniana. El paciente con enfermedad de Parkinson avanzada puede llegar a la acinesia completa de la marcha o a la congelación, pero la rigidez, la bradicinesia y el temblor son evidentes tanto de pie como tumbado. No hay esa disociación tan llamativa entre lo que las piernas hacen en la cama y lo que dejan de hacer al incorporarse.

La hemiplejia y la paraparesia de origen medular tampoco plantean confusión real si la exploración es completa: en ambas la debilidad es objetivable en cualquier posición, y los reflejos y el tono muscular están alterados de forma congruente con la lesión.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se dice "astasia-abasia" y no "abasia-astasia"?

En la literatura médica el orden más frecuente es astasia-abasia, porque la imposibilidad de mantenerse de pie (astasia) se considera el componente primario del que deriva la imposibilidad de caminar (abasia). El diccionario utiliza la forma inversa por razones de ordenación interna, pero ambas denominaciones son correctas y se encuentran en textos de referencia.

¿Es lo mismo que la enfermedad de Blocq?

Sí. Algunos textos clásicos de neurología emplean "enfermedad de Blocq" o "síndrome de Blocq" como sinónimos de astasia-abasia, en referencia a Paul-Oscar Blocq, quien la describió formalmente en 1888. El epónimo ha caído en desuso progresivo.

¿Puede tener causa orgánica o es siempre psicógena?

No siempre es funcional. Blocq la concibió como un cuadro de origen psicógeno, pero décadas de investigación posterior han demostrado que lesiones cerebrales bien localizadas —particularmente infartos del tálamo o de la región frontal medial— pueden producir exactamente el mismo patrón clínico: piernas que funcionan en la cama e incapacidad de sostenerse en pie.

¿En qué se diferencia de la ataxia?

La clave está en la coherencia de los hallazgos. Un paciente con ataxia cerebelosa muestra descoordinación en cualquier posición: falla la prueba dedo-nariz, presenta dismetría y nistagmo tanto de pie como tumbado. La abasia-astasia funcional, en cambio, ofrece una exploración en decúbito perfectamente normal, y la alteración solo se manifiesta al ponerse de pie o al intentar caminar.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Trastorno funcional neurológico. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Trastorno de síntomas neurológicos funcionales.
  3. National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS). Functional Neurologic Disorder.
  4. Mayo Clinic. Trastorno neurológico funcional o trastorno de conversión. Síntomas y causas.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la abasia-astasia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Abasia: incapacidad para la marcha por falta de coordinación motora; engloba subtipos como la abasia espástica, atáxica y coreica.
  • Ataxia: alteración de la coordinación motora que afecta a la marcha, al equilibrio y a la motricidad fina.
  • Conversión: mecanismo por el que un conflicto psíquico se manifiesta en forma de déficit neurológico sin lesión orgánica.
  • Histeria: término clásico para los trastornos funcionales neurológicos, en desuso progresivo desde la revisión nosológica del DSM.
  • Cerebelo: estructura encefálica que coordina la motricidad voluntaria, el equilibrio y el tono muscular.
  • Acinesia: ausencia o reducción de movimiento voluntario, característica de los síndromes parkinsonianos.
  • Marcha parkinsoniana: patrón de marcha con pasos cortos, reducción del braceo y tendencia a la propulsión.
  • Coordinación: capacidad del sistema nervioso para sincronizar la actividad de grupos musculares.

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