DICCIONARIO MÉDICO

Abandono de pacientes

El abandono de pacientes es la interrupción unilateral de la asistencia por parte de un profesional sanitario, en un momento en que el paciente todavía la necesita, sin avisarle con antelación suficiente ni asegurar que otro profesional se haga cargo. Incumple el deber de continuidad asistencial que recogen los códigos deontológicos y, en los casos más graves, puede tener consecuencias civiles y penales.

Qué es el abandono de pacientes

Para que pueda hablarse de abandono tiene que existir antes una relación médico-enfermo efectiva: un profesional que ha aceptado la responsabilidad de atender a una persona concreta, en consulta, en el hospital o en un servicio de cuidados continuados. El abandono consiste en romper ese vínculo cuando el enfermo aún necesita asistencia, sin comunicárselo a tiempo y sin darle medios para encontrar a otro profesional competente. Un encuentro casual o una consulta aislada, por lo general, no crean esa obligación.

La palabra paciente viene del latín patiens, participio de pati, «sufrir» o «soportar».

De la ética hipocrática al Código de Deontología Médica

El primer código de la American Medical Association, redactado en 1847, ya pedía al médico que no abandonara a un paciente por considerar incurable su caso, porque su presencia podía seguir siendo útil al enfermo y reconfortante para su familia hasta el final. La preocupación venía de antes. Edmund Pellegrino señaló que los textos hipocráticos daban mucho peso a la reputación del médico cuando moría un paciente, y se ha propuesto que la advertencia contra el abandono buscaba impedir que el sanador se apartara de los casos perdidos para proteger su prestigio. El código estadounidense de 1912 reconoció al médico la libertad de elegir a sus pacientes, pero le prohibió retirarse de un caso ya aceptado sin avisar con tiempo para que se buscara a otro.

Esa libertad y el deber de no abandonar siguen presentes en los códigos actuales. El código deontológico vigente en España, aprobado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos en diciembre de 2022, establece en su artículo 5.2 que el médico no debe abandonar a ningún paciente que necesite sus cuidados, ni siquiera en situaciones de catástrofe o epidemia, salvo que la autoridad competente le obligue o exista un riesgo vital inminente e inevitable para su persona. El mismo código añade que quien ejerce el derecho de huelga o la objeción de conciencia sigue obligado a asegurar los cuidados urgentes o inaplazables. Fuera de España, la Declaración de Ginebra de la Asociación Médica Mundial, heredera moderna del juramento hipocrático, incluye en su versión de 2017 el compromiso de velar ante todo por la salud y el bienestar del paciente.

Cuándo hay abandono y cuándo no

No toda interrupción de la asistencia es abandono. El código español reconoce, en su artículo 7.5, que el médico puede suspender la atención si llega al convencimiento de que no existe la confianza necesaria. En ese caso debe reflejarlo en la historia clínica, comunicarlo con la debida antelación al paciente y a la entidad responsable de la asistencia, facilitar que otro médico se haga cargo y transmitirle la información necesaria. En Estados Unidos se recomienda mantener la atención y las recetas durante unos treinta días después de la notificación, y hasta noventa en zonas rurales, donde encontrar otro médico es más difícil.

Tampoco hace falta mala intención. La bibliografía distingue el abandono deliberado, como negarse a seguir viendo a un paciente que no ha pagado, del inadvertido: un malentendido en el calendario de guardias, unas vacaciones largas sin dejar a nadie de referencia, un mensaje del paciente que nunca se contesta o la falta de seguimiento después de una intervención. La relación asistencial puede existir incluso sin que médico y paciente se hayan visto. En 2015 un tribunal estadounidense consideró que un cirujano plástico de guardia tenía esa relación con un niño de dos años al que nunca examinó, porque fue él quien decidió que otro profesional suturase la herida.

Consecuencias deontológicas y legales en España

Incumplir el código deontológico puede ser una falta disciplinaria, que corrige el colegio de médicos conforme a sus estatutos. Por la vía civil, la reclamación suele plantearse como una forma de responsabilidad por negligencia, y prospera si se demuestra que el cese de la asistencia causó un perjuicio concreto en la salud del paciente. La vía penal existe desde 1995. El artículo 196 del Código Penal castiga al profesional que, estando obligado, deniegue asistencia sanitaria o abandone los servicios sanitarios cuando de ello se derive un riesgo grave para la salud de las personas. El Tribunal Supremo lo aplicó en 2015 a un médico de urgencias hospitalarias que se negó a salir a atender a un herido grave que estaba ante la puerta del hospital.

Diferencias con la negligencia, el alta voluntaria y la iatrogenia

La negligencia médica abarca cualquier acto u omisión que se aparte del estándar de cuidado razonable y cause daño, desde un error de juicio hasta una técnica mal ejecutada. El abandono se limita a la ruptura de la relación asistencial. En el alta voluntaria es el enfermo quien, en uso de su autonomía, decide interrumpir la asistencia contra el criterio médico, y el profesional queda a salvo si le ha informado de los riesgos y ha dejado constancia de su rechazo. La iatrogenia es el daño que produce la actuación médica; en el abandono, el daño viene de que esa actuación falta.

Preguntas frecuentes

¿Puede un médico dejar de atender a un paciente sin incurrir en abandono?

Sí. El Código de Deontología Médica lo admite cuando falta la confianza necesaria, siempre que el médico lo comunique con antelación, lo deje registrado y facilite que otro compañero continúe la asistencia con la información clínica necesaria. También queda liberado si el paciente o su familia deciden seguir el criterio de otro médico consultado como segunda opinión.

¿Es lo mismo que la negligencia médica?

No. El abandono es una de las formas que puede tomar la negligencia: la que afecta a la continuidad de la relación asistencial.

¿Puede haber abandono sin que el médico lo pretenda?

Sí. Un error en la organización de las guardias, una ausencia prolongada sin sustituto o la falta de respuesta a las consultas de un paciente en seguimiento pueden dejarle sin asistencia aunque nadie lo haya decidido así.

¿Qué dice el Código Penal español?

Su artículo 196, introducido en 1995, castiga con multa e inhabilitación especial al profesional que, estando obligado a ello, deniega la asistencia sanitaria o abandona los servicios sanitarios cuando de esa conducta se deriva un riesgo grave para la salud de las personas. Basta con el riesgo grave, aunque el daño no llegue a producirse. La vía penal convive con la deontológica, que corresponde a los colegios de médicos, y con la civil, que exige probar un perjuicio concreto.

Referencias

  1. Jung S, McDowell RH. Abandonment. StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2022.
  2. Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España. Código de Deontología Médica. Madrid; 2022.
  3. Lagay F. Right to Choose Patients and Duty Not to Neglect. Virtual Mentor (AMA Journal of Ethics). 2001;3(9):293-295.
  4. Boletín Oficial del Estado. Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal. Texto consolidado.

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