7 soluciones para los cambios físicos del embarazo

Puede que sea la etapa más bonita y especial de la mujer, pero no todas la viven de manera igual. Para algunas, el embarazo es sinónimo de malestar físico continuo mientras que, para otras, la gestación nos es más que una etapa tranquila de la vida. Cada embarazo es un mundo y eso lo saben las mujeres que han tenido más de uno. Lo que si es común en todos ellos son los cambios físicos que experimenta la mujer y las molestias que estos derivar en su cuerpo.

Según la doctora Begoña Olartecoechea, especialista en el Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Universidad de Navarra, es aconsejable atender a estas 7 soluciones para prevenir o paliar los cambios físicos se que producen durante el embarazo.

De esta manera, la recuperación tras el parto será más rápida y completa.

1. Aparición de estrías: se producen por la distensión de la piel en senos, vientre o caderas. Entre el 50 y el 70% de las mujeres desarrollan estrías en su primer embarazo a partir del sexto mes. No existe un tratamiento específico, así que lo mejor es la prevención. Para ello es recomendable aplicar crema antiestrías desde los primeros meses de gestación –mañana y noche mediante un pequeño masaje-. Contienen principios regeneradores de las fibras de colágeno y elastina y toda la sustancia de la dermis. Si las estrías ya han aparecido, al finalizar el embarazo se pueden tratar con tretonoína tópica al 0,1% o con láser de colorante pulsado, pero su completa eliminación no es posible.

2. Grietas en los pezones: se aconseja fortalecer el pezón y la areola hacia el sexto mes de embarazo aplicando diariamente un poquito de alcohol de tanino. Si la piel es muy sensible, alternar con una crema protectora del área de pañal. Durante la lactancia hay que secar bien el pezón y la areola antes y después de las tomas para evitar grietas dolorosas. Son de utilidad los discos absorbentes que se colocan debajo del sujetador. Si las grietas aparecen, emplear cremas cicatrizantes con extracto de centella asiática o alantoína y que contengan algún efecto anestésico.

3. Cambios en la pigmentación de la piel: se trata del oscurecimiento de areolas y pezones; la “línea negra”, que va desde el vello público hasta el obligo; también se oscurecen las zonas genitales y las axilas. Lo que más preocupa es el cloasma, la pigmentación en la zona facial –mejillas y frente-. Para evitarlo, se recomienda usar crema solar con alta protección. Suelen desaparecer al año del parto. También pueden aparecer nuevos lunares.

4. Retención de liquidos: para evitar las piernas cansadas, hinchadas, calambres y varículas, conviene pasear, no sentarse con las piernas cruzadas, dormir con los pies en alto, uso de calzado cómodo, medias de descanso, no llevar ropa ceñida. Además, es bueno aplicar duchas frías en las piernas en sentido ascendente, el empleo de geles refrescantes.

5. Higiene íntima: emplear jabones especiales para mantener la flora bacteriana de la zona. Tras el parto, durante el puerperio, seguir los consejos del ginecólogo y la matrona.

6. Cabello: durante el embarazo el cabello se cae menos y es más brillante. La caída se produce tras el parto. Para que su recuperación sea más rápida, la ingesta de una dieta rica en vitaminas y minerales es altamente aconsejable. También ayudan los preparados tópicos anticaída. Emplear un par de veces a la semana un champú neutro, usar acondicionador, aplicar mascarilla o lociones vitaminadas y evitar tratamientos agresivos.

7. Vello facial y corporal (hirsutismo): suele ser más intenso en cara, piernas, línea alba y espalda y en personas de tez más oscura. Ese vello se cae normalmente a los seis meses del parto, por lo que no es necesario tomar ninguna medida especial.

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