Puerperio
El puerperio es el periodo que comienza tras el parto y se extiende aproximadamente hasta las 6 semanas posteriores, aunque algunos cambios físicos y emocionales pueden prolongarse varios meses. Durante esta etapa, el cuerpo de la mujer se recupera progresivamente del embarazo y el parto, mientras se producen importantes ajustes hormonales, físicos, emocionales y sociales.
Aunque tradicionalmente se presenta como una etapa de felicidad plena, el puerperio puede ser exigente y vulnerable, y requiere tiempo, apoyo y cuidados. Vivir emociones intensas, cansancio o inseguridad es frecuente y forma parte de un proceso normal de adaptación.

Cuidados durante el puerperio
Sangrado vaginal (loquios)
- Tras el parto es normal presentar un sangrado vaginal llamado loquios, que puede durar entre 4 y 6 semanas.
- El sangrado cambia de aspecto con el tiempo: rojo intenso los primeros días, luego rosado o marrón, y finalmente blanquecino o amarillento.
- Es normal que aumente ligeramente con el movimiento o la lactancia.
Consulte si:
- Empapa una compresa en menos de una hora de forma repetida.
- Aparecen coágulos grandes (mayores que una pelota de golf).
- El sangrado tiene mal olor, se acompaña de fiebre o dolor abdominal intenso.
- Utilice compresas, no tampones ni copas menstruales, hasta que finalicen los loquios.
Dolor y entuertos
- Son frecuentes las contracciones uterinas llamadas entuertos, más intensas en mujeres con partos previos y durante la lactancia.
- Puede existir dolor en la zona perineal (episiotomía o desgarro) o abdominal tras una cesárea.
- El dolor suele mejorar con el paso de los días y puede tratarse con analgesia compatible con la lactancia, si es necesario.
Cuidados de la cicatriz (periné o cesárea)
- Higiene diaria una vez al día con agua y jabón neutro; secar bien a toques sin frotar.
- Mantener la zona limpia y seca, usar ropa cómoda y transpirable.
- Observar signos de infección: enrojecimiento, calor, dolor intenso, supuración, mal olor o fiebre.
- En episiotomía o desgarros:
- Secar bien a toques y, si es posible, dejar la zona al aire unos minutos al día.
- Aplicar frío local si hay inflamación.
- Prevenir el estreñimiento con fibra y líquidos.
- En cesárea, evitar esfuerzos y cargas pesadas durante las primeras semanas.
Piernas y circulación
- Es habitual la hinchazón de piernas y pies, que suele resolverse progresivamente.
- Caminar, elevar las piernas y usar medias de compresión si están indicadas, ayuda a mejorar la circulación.
- Consulta de forma urgente si aparece dolor, enrojecimiento, calor o hinchazón asimétrica en una pierna.
- Las mujeres con riesgo tromboembólico deben seguir las medidas preventivas indicadas por su equipo sanitario.
Micción y función intestinal
- Puede haber dificultad para orinar las primeras horas tras el parto, especialmente tras anestesia epidural; suele resolverse espontáneamente.
- El estreñimiento es frecuente. Se recomienda:
- Beber líquidos suficientes.
- Dieta rica en fibra.
- No retrasar el deseo de defecar.
Los laxantes solo deben utilizarse si es necesario y bajo indicación profesional.
- Equipo de expertos: contamos con especialistas y un equipo de matronas especialmente formado en el control del embarazo. Disponemos de una Unidad de Neonatología con la última tecnología que garantiza los cuidados al recién nacido.
- Asistencia individualizada y especializada: asistencia prenatal y del parto en embarazo de bajo y alto riesgo.
- Tecnología avanzada: contamos con la última tecnología, como una ecografía de alta resolución en el diagnóstico prenatal.
- Microcirugía tubárica: reversión de la ligadura de trompas.
- Diagnóstico prenatal: evaluación de células fetales, líquido amniótico o membranas amnióticas para detectar anomalías fetales.
- Mantener una alimentación equilibrada y buena hidratación.
- Usar ropa cómoda y calzado estable.
- Sujetador adecuado, especialmente si se amamanta.
- Ducharse a diario.
- Evitar tabaco, alcohol y drogas.
- Apoyarse en su entorno cercano y no intentar hacerlo todo sola.
- Participar en grupos de apoyo posparto o lactancia cuando sea posible.
Sueño y descanso
- El sueño del recién nacido es irregular, por lo que es importante descansar cuando el bebé duerma y priorice el autocuidado.
- Limite visitas si interfieren con el descanso.
Ejercicio físico
- Se recomienda movilización precoz y caminar desde los primeros días, según tolerancia.
- El ejercicio debe retomarse de forma progresiva.
- El trabajo específico de abdomen y suelo pélvico se iniciará tras valoración profesional, especialmente tras cesárea o parto instrumental.
Relaciones sexuales
- Una vez ha terminado el sangrado vaginal, pueden retomarse cuando la mujer se sienta preparada, no existe una fecha obligatoria.
- Es frecuente una disminución en el deseo, sequedad vaginal o molestias iniciales. El uso de lubricantes puede ayudar.
- La ovulación puede reaparecer antes de la primera menstruación.
Puede consultar con su especialista de referencia si tiene dudas al respecto de cara a un futuro embarazo.
Se recomienda lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses, ya que cubre todas las necesidades nutricionales del bebé y aporta protección inmunológica.
- La lactancia debe ser a demanda, sin horarios rígidos.
- Es normal necesitar apoyo al inicio; el dolor al amamantar no es normal y debe valorarse.
- La madre debe cuidarse, alimentarse bien y pedir ayuda ante cualquier dificultad.
Cuando la lactancia materna no es posible o se decide no realizarla consultar con vuestra matrona de referencia para más información.
Es habitual experimentar la llamada tristeza posparto entre el día 3 y 10: llanto fácil, cansancio, irritabilidad o hipersensibilidad. Estos síntomas suelen ser transitorios.
Consulte si el malestar es intenso, persiste más de dos semanas o interfiere con el cuidado del bebé, ya que puede tratarse de una depresión posparto.
Expectativas y presión social
- No existen madres perfectas.
- Cada maternidad es única y válida.
- Sentimientos ambivalentes (amor, miedo, cansancio, frustración) son normales y no implican ser una “mala madre”.
Rol de la pareja y entorno
- El apoyo emocional y práctico es clave.
- Cuidar a la madre es también cuidar al bebé.
- Compartir tareas favorece la recuperación y el vínculo familiar.