Parto de nalgas
La presentación fetal de nalgas significa que el bebé no está colocado con la cabeza hacia abajo, como suele ser lo más común en los partos. En lugar de eso, el bebé se encuentra con las piernas o las nalgas hacia abajo, lo que hace que el parto sea diferente y con más riesgos tanto para la madre como para el bebé.
Hasta la semana 28-32 de gestación el bebe se mueve fácilmente dentro del útero, a partir de esa fecha el espacio es más reducido, puede haber una disminución leve del líquido amniótico y el útero cambio de forma del útero, que pasa de ser esférico a ser como una pera. Todo esto hace que el bebé busque una postura más cómoda, que es también la mejor para atravesar el canal del parto, con la cabeza hacia el cuello del útero y con su diámetro más ancho, el culete y las piernas cruzadas, situados en el fondo uterino, hacia las costillas maternas. Este cambio de posición suele ocurrir de manera espontánea antes de la semana 37.

Tipos de presentación de nalgas
Dentro de la presentación de nalgas, hay tres tipos principales:
- Nalgas completas: El bebé está en una posición en la que sus piernas están dobladas hacia su cuerpo, como si estuviera en posición fetal, y las nalgas están hacia abajo.
- Nalgas incompletas: Aquí, una pierna está doblada hacia el cuerpo del bebé y la otra está estirada. Esto puede hacer que el parto sea más complicado.
- Presentación de los pies: En este caso, uno o ambos pies del bebé están hacia abajo.
Causas o factores predisponentes
La gran mayoría de las veces no existe ningún factor que justifique esta postura y no siempre se sabe por qué un bebé se coloca en posición de nalgas, pero hay algunos factores que pueden aumentar las probabilidades de que ocurra:
- Embarazo múltiple (gemelos, trillizos, etc.)
- Bebé pequeño o prematuro (35% de los que nacen antes de la semana 28, el 17% de los nacidos entre las semanas 28-31, 9% entre las semanas 32 -36 y 3% de los que nacen en la semana 37)
- Posición anómala de la placenta (por ejemplo, placenta previa)
- Anomalías en la forma del útero o la presencia de miomas
- Otras condiciones, como el exceso de líquido amniótico (polihidramnios) o la escasez de líquido amniótico (oligoamnios), cordón umbilical corto que no le permite colocarse correctamente,
- Historial de partos previos con presentación de nalgas
El proceso del parto de nalgas
El parto de nalgas puede ser más complicado que un parto normal, ya que la cabeza del bebé es la parte más grande de su cuerpo y en la presentación de nalgas, esta se queda en la parte superior, lo que puede dificultar el paso del bebé a través del canal de parto.
- Si el parto es vaginal: En algunos casos, los médicos pueden permitir un parto vaginal, pero esto depende de muchos factores como la posición del bebé, su tamaño, y el estado de salud de la madre y el bebé. El parto vaginal en nalgas se realiza con un control muy cuidadoso por parte del equipo médico.
- Si el parto es por cesárea: Si se considera que el parto vaginal no es la mejor opción, es posible que se decida realizar una cesárea, que es una cirugía para sacar al bebé.
Riesgos del parto de nalgas
El parto de nalgas se considera un parto de riesgo y debe ser atendido por un personal experimentado ya que puede tener ciertos riesgos tanto para la madre como para el bebé:
Para el bebé:
- Compresión o prolapso del cordón umbilical: Esto puede reducir el suministro de oxígeno al bebé.
- Lesiones en la cabeza o cuello: Debido a que la cabeza es lo último que sale, puede quedar atrapada y resultar lesionada.
- Asfixia: Si el bebé no puede salir rápidamente, puede haber riesgo de falta de oxígeno.
Para la madre:
- Lesiones en el útero debido a la forma en que el bebé se presenta.
- Sangrado: Como consecuencia de la complicación del parto.
Alternativas al parto de nalgas
Existen algunas alternativas para intentar cambiar la posición del bebé o para tomar decisiones sobre cómo dar a luz:
- Versión cefálica externa (VCE): Es un procedimiento en el que el médico, de manera controlada, intenta girar al bebé desde el exterior del abdomen de la madre, haciendo que se coloque de cabeza hacia abajo. Esto suele hacerse alrededor de las 37 semanas de embarazo con una tasa de éxito en nuestro centro superior al 80%. En algunos casos, si hay riesgos o complicaciones, no se recomienda intentar esta maniobra.
- Cesárea: Si la versión cefálica no tiene éxito o si el parto vaginal no es recomendado, se realiza una cesárea, que es una cirugía para extraer al bebé. Esta es la opción más segura cuando hay complicaciones con la posición del bebé.
- Equipo de expertos: contamos con especialistas y un equipo de matronas especialmente formado en el control del embarazo. Disponemos de una Unidad de Neonatología con la última tecnología que garantiza los cuidados al recién nacido.
- Asistencia individualizada y especializada: asistencia prenatal y del parto en embarazo de bajo y alto riesgo.
- Tecnología avanzada: contamos con la última tecnología, como una ecografía de alta resolución en el diagnóstico prenatal.
- Microcirugía tubárica: reversión de la ligadura de trompas.
- Diagnóstico prenatal: evaluación de células fetales, líquido amniótico o membranas amnióticas para detectar anomalías fetales.