Anemia en el embarazo

La anemia durante el embarazo ocurre cuando la cantidad de glóbulos rojos o la cantidad de hemoglobina en la sangre de la mujer embarazada es inferior a lo normal. La hemoglobina es una proteína de los glóbulos rojos que transporta oxígeno a todo el cuerpo, y cuando hay poca hemoglobina, puede haber una falta de oxígeno en los tejidos del cuerpo, lo que puede afectar tanto a la madre como al bebé.

La aparición de una anemia durante el embarazo es frecuente, incrementándose el riesgo de desarrollarla a medida que avanza la edad gestacional debido al aumento de los requerimientos nutricionales.

La causa más frecuente de anemia durante la gestación es la anemia por déficit. Más de un 50% de las anemias en este periodo se atribuyen a un déficit de hierro, seguidas en frecuencia por las anemias por déficit de ácido fólico. La anemia por déficit de vitamina B12 es muy infrecuente ya que sus depósitos en el organismo son suficientes para cubrir las necesidades durante 3-5 años.

¿Cuáles son los síntomas de anemia por deficiencia de hierro durante el embarazo?

Normalmente, van a aparecer síntomas, como cansancio, palidez de la piel y de las mucosas, mareos, etc.

En casos más graves, en donde el nivel de hemoglobina desciende mucho, pueden aparecer palpitaciones, latidos del corazón irregulares, dificultad para respirar e incluso dolor en el pecho.

Es importante saber que los síntomas de la anemia, sobre todo en casos leves, pueden ser muy parecidos a los síntomas generales del embarazo. Por eso, los análisis de hemoglobina y hierro es algo que su ginecólogo practicará de manera sistemática durante los controles de su embarazo para detectar y controlar esta anemia por falta de hierro.

¿Cómo se diagnostica la anemia en el embarazo?

En general, el diagnóstico es bastante sencillo de realizar, ya que, a partir de la clínica que puede manifestar la paciente, con un simple análisis de sangre podemos determinar si existe o no existe anemia y este análisis, asimismo, va poder orientar sobre su origen.

A este análisis de sangre se denomina hemograma y se realiza de manera periódica a lo largo de todo el embarazo.

¿Cómo tratar la anemia durante el embarazo?

  1. Suplementos de hierro: Es probable que el médico recomiende suplementos de hierro para tratar la deficiencia. Los suplementos de hierro son importantes para aumentar la cantidad de hemoglobina en la sangre.
  2. Suplementos de ácido fólico: El ácido fólico también es fundamental para la producción de glóbulos rojos. Puede ser recetado en dosis mayores que las que se toman en un multivitamínico prenatal.
  3. Suplementos de vitamina B12: En casos de deficiencia de vitamina B12, se pueden recetar suplementos de esta vitamina.
  4. Alimentos ricos en hierro: Es importante que las pacientes incluyan en su dieta alimentos ricos en hierro, como carnes magras (pollo, carne de res), lentejas, espinacas, frijoles y cereales fortificados.
  5. Mejorar la absorción de hierro: Se recomienda consumir alimentos ricos en vitamina C (como cítricos, fresas, pimientos) junto con alimentos ricos en hierro para mejorar su absorción.

Prevención de la anemia durante el embarazo

  1. Dieta balanceada: Incluir una variedad de alimentos ricos en hierro, ácido fólico, y vitamina B12 en la dieta.
  2. Suplementos prenatales: Las mujeres embarazadas deben tomar un suplemento prenatal que contenga hierro, ácido fólico y otros nutrientes esenciales.
  3. Control prenatal adecuado: Es importante asistir a todas las consultas prenatales para detectar la anemia a tiempo. Los análisis de sangre regulares ayudarán a identificar cualquier deficiencia.
  4. Educación nutricional: Es importante que conozca los alimentos ricos en hierro y la importancia de combinarlos con fuentes de vitamina C para mejorar su absorción.

¿Qué pueden hacer las pacientes para mejorar su salud?

  • Tomar los suplementos como se indica: Es fundamental seguir las recomendaciones médicas sobre la dosificación de suplementos.
  • Cuidar su alimentación: Comer una dieta rica en hierro y nutrientes esenciales, como se mencionó anteriormente.

Alimentos de origen animal (hierro hemo, más fácilmente absorbido):

  1. Carnes magras (pollo, pavo, res, cerdo, cordero)
  2. Hígado (aunque debe consumirse con moderación debido a su alto contenido de vitamina A).
  3. Pescados y mariscos (atún, sardinas, salmón, camarones, mejillones, almejas).
  4. Huevo (principalmente la yema).
  5. Pollo y pavo.

Alimentos de origen vegetal (hierro no hemo):

  1. Legumbres (lentejas, frijoles, garbanzos, alubias, guisantes).
  2. Espinacas y otras verduras de hojas verdes (acelga, kale, brócoli, mostaza).
  3. Tofu y otros productos de soja.
  4. Semillas y frutos secos (almendras, nueces, pistachos, semillas de calabaza, semillas de sésamo).
  5. Cereales integrales (avena, quinoa, cebada, trigo integral, arroz integral).
  6. Panes integrales y galletas integrales.

Frutas y otros alimentos enriquecidos:

  1. Frutas secas (pasas, ciruelas secas, dátiles, albaricoques secos).
  2. Frutas frescas como naranjas, fresas, o kiwi, que son ricas en vitamina C y ayudan a mejorar la absorción del hierro.
  3. Cereales fortificados con hierro (muchos cereales para el desayuno contienen hierro añadido).

Consejos para mejorar la absorción del hierro:

  • Combine alimentos ricos en hierro con alimentos ricos en vitamina C (como cítricos, fresas, tomates, pimientos) para mejorar la absorción del hierro no hemo (de origen vegetal).
  • Evite el té, café o bebidas con cafeína en las comidas, ya que pueden interferir con la absorción de hierro.
  • Cuidado con los alimentos ricos en calcio (leche, quesos), ya que el calcio puede disminuir la absorción de hierro, así que trate de consumirlos en momentos diferentes del día.

Es importante mantener una dieta equilibrada y variada para asegurar que tanto la madre como el bebé reciban todos los nutrientes esenciales.

  • Equipo de expertos: contamos con especialistas y un equipo de matronas especialmente formado en el control del embarazo. Disponemos de una Unidad de Neonatología con la última tecnología que garantiza los cuidados al recién nacido.
  • Asistencia individualizada y especializada: asistencia prenatal y del parto en embarazo de bajo y alto riesgo.
  • Tecnología avanzada: contamos con la última tecnología, como una ecografía de alta resolución en el diagnóstico prenatal.
  • Microcirugía tubárica: reversión de la ligadura de trompas.
  • Diagnóstico prenatal: evaluación de células fetales, líquido amniótico o membranas amnióticas para detectar anomalías fetales.