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Un nuevo concepto de humanización del parto le otorga el papel protagonista a la madre

Las Unidades de Trabajo de Parto y Recuperación (UTPR) de la Clínica Universidad de Navarra en Madrid son espaciosas salas en las que la madre realiza todo el proceso del parto, desde la dilatación hasta el puerperio inmediato

23 de julio de 2019

El Campus de Madrid de la Clínica Universidad de Navarra apuesta por un nuevo concepto de humanización del parto gracias a las nuevas unidades de parto y recuperación (UTPR). Estas estancias, de la compañía GE Healthcare, son unas acogedoras y espaciosas salas que permiten ofrecer partos personalizados con el objetivo de que la madre sea la verdadera protagonista durante todo el proceso.

Para controlar el dolor y facilitar la dilatación, además de la epidural, cuentan con distintos métodos como, por ejemplo, bañera de agua caliente, balones de fit ball, espalderas o lianas. “Gracias a estos recursos, el equipo de matronas especializadas en las últimas técnicas de relajación para el control del dolor y la facilitación del trabajo de parto pueden ofrecer a la madre un amplio abanico de opciones, teniendo en cuenta las expectativas y deseos de la madre desde el primer momento”, explica Mercedes Gutiérrez, supervisora del bloque Obstétrico de la Clínica Universidad de Navarra en Madrid.

Además, cuentan con música ambiente y luz de intensidad regulable para favorecer la relajación y, por su tamaño, la madre pueda estar acompañada en todo momento por la persona que desee.

“El propio diseño de la sala hace que la madre se sienta cómoda, casi como en su casa, no le recuerda que está en un hospital”, asegura la supervisora. De este modo, la madre se encuentra en un entorno que transmite una sensación menos “medicalizada” porque la estancia tiene un ambiente muy similar a la habitación de cualquier hogar, lo que fomenta el bienestar de la madre y la familia.

Además, estos entornos evitan estar en diversas habitaciones durante el proceso del parto, que van desde la propia habitación, la sala de dilatación, la de anestesia y el paritorio. En este nuevo concepto la mujer vive todo el proceso en el mismo espacio, desde la dilatación hasta el puerperio inmediato.

Así, las UTPRS tienen una cama convertible en mesa de parto, para cuando llega el momento de dar a luz. Una vez producido el alumbramiento, se promocionan inmediatamente los cuidados piel con piel en la misma habitación.

“Estas estancias cuentan con quirófanos-paritorios de alta resolución y una UCI Neonatal, con el objetivo de poder cubrir todos los escenarios que surjan y garantizar la mejor medicina para la madre y el niño”, concluye Mercedes Gutiérrez.

Sin embargo, en el caso de que sea necesario trasladar al recién nacido a la UCI Neonatal, se utiliza un sistema muy novedoso que permite el traslado del bebé en su propia cuna desde la habitación del parto hasta la UCI, evitando así el estrés que le produce al niño el paso de una cuna a otra cuna y, sobre todo, la consecuente pérdida de temperatura, algo que es fundamental para el recién nacido.