DICCIONARIO MÉDICO
Vía de Embden-Meyerhoff
La vía de Embden-Meyerhof es la denominación epónima de la glucólisis clásica, la secuencia de diez reacciones que convierte la glucosa en piruvato en el citoplasma de la célula. El nombre conserva el apellido de dos bioquímicos alemanes que, trabajando por separado y en circunstancias personales muy distintas, dejaron completada su descripción hacia 1930. En sentido estricto, «vía de Embden-Meyerhof» y «glucólisis» son sinónimos. Ambos nombran la misma cadena de reacciones enzimáticas, con las mismas diez enzimas y los mismos intermediarios fosforilados. El paso a paso de esa cadena, enzima por enzima, se desarrolla en la entrada Glicólisis; la historia de cómo se llegó a describirla, en Glucólisis. Cuando se añade el nombre de un tercer bioquímico y se escribe «Embden-Meyerhof-Parnas» (abreviado EMP), el término sigue designando la misma ruta. Jakub Karol Parnas (1884-1949), bioquímico polaco, contribuyó a resolver los últimos pasos del mecanismo durante los años treinta, y su nombre se añadió por justicia histórica más que por marcar una diferencia bioquímica. El uso de «vía de Embden-Meyerhof» sin más apellidos es especialmente frecuente en microbiología, donde sirve para distinguir esta ruta de otras alternativas que emplean algunas bacterias, como la vía de Entner-Doudoroff. Gustav Georg Embden nació en Hamburgo en 1874, hijo de un abogado, y era además bisnieto de la hermana del poeta Heinrich Heine. Estudió en Friburgo, Estrasburgo, Múnich, Berlín y Zúrich, formándose con fisiólogos como Franz Hofmeister y Paul Ehrlich. En 1904 asumió la dirección de un modesto laboratorio de química clínica en el hospital municipal de Fráncfort-Sachsenhausen. Ese laboratorio creció hasta convertirse en 1907 en el Instituto de Fisiología del centro y, en 1914, coincidiendo con la fundación de la propia Universidad de Fráncfort, en el Instituto Universitario de Fisiología Vegetativa, con Embden como catedrático. Entre 1925 y 1926 llegó a rector de esa universidad. Su investigación sobre el metabolismo de los carbohidratos y del músculo resultó decisiva para entender más tarde la diabetes mellitus. En abril de 1933 un grupo de estudiantes lo sacó por la fuerza de su instituto y lo obligó a recorrer las calles de Fráncfort con un cartel colgado al cuello: «Soy judío». Fue apartado de su cargo. En junio de ese mismo año ingresó en un sanatorio psiquiátrico de Nassau, donde murió el 25 de julio, con la depresión como causa oficial de la muerte recogida en el certificado de defunción. En 2014, la Universidad Johann Wolfgang Goethe de Fráncfort colocó una placa Stolperstein en su memoria frente al número 99 de la calle Kennedyallee. Otto Fritz Meyerhof nació en Hannover en 1884. Cursó medicina en Friburgo y Estrasburgo y se doctoró en Heidelberg en 1909, con una tesis sobre la teoría psicológica de los trastornos mentales; su interés inicial por la filosofía y la psicología, influido por Kant, quedó luego eclipsado por la fisiología muscular. Trabajó en Kiel junto a Albrecht Bethe antes de obtener una cátedra de fisiología. En 1922 compartió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina con el británico Archibald Vivian Hill, por establecer la relación fija entre el consumo de oxígeno y el metabolismo del ácido láctico en el músculo. No fue, pues, un galardón por la glucólisis en sí, sino por un hallazgo previo sobre el que después construyó su trabajo sobre la ruta glucolítica. Alemania le ofreció en 1929 dirigir el recién fundado Instituto de Investigaciones Médicas de la Universidad de Heidelberg. De origen judío, tuvo que abandonar el país en 1938 y refugiarse en París. Cuando Francia cayó bajo control alemán en 1940 volvió a huir, esta vez a Estados Unidos, donde la Universidad de Pensilvania le creó una cátedra de investigación en química fisiológica. Murió en Filadelfia en 1951, a los sesenta y siete años. Porque el tercer nombre reconoce a Jakub Karol Parnas, bioquímico polaco que resolvió parte del mecanismo en la misma época. Las dos formas, con o sin Parnas, se usan hoy como equivalentes. No hay constancia de ello. Embden propuso en 1932 un esquema casi completo de las reacciones, pero murió al año siguiente sin verlo confirmado en el laboratorio. Fue Meyerhof, ya premiado con el Nobel desde una década antes, quien completó los detalles junto con Parnas y otros grupos a lo largo de los años treinta, dando forma definitiva a la ruta que hoy lleva el nombre de ambos. No. Se lo concedieron en 1922, siete años antes de que se publicara el mecanismo completo de la glucólisis, por su trabajo sobre la relación entre el consumo de oxígeno y la producción de ácido láctico en el músculo. Sí, aunque lejana. La abuela de Embden, Charlotte Heine, era hermana del poeta, lo que convertía al bioquímico en bisnieto de la familia Heine por esa rama materna.Qué designa exactamente el término
Gustav Embden, del hospital de Fráncfort a la persecución nazi
Otto Meyerhof, el Nobel que tuvo que exiliarse dos veces
Preguntas frecuentes
¿Por qué a veces se escribe «Embden-Meyerhof» y otras «Embden-Meyerhof-Parnas»?
¿Llegaron a coincidir Embden y Meyerhof en el mismo laboratorio?
¿Fue el Premio Nobel de Meyerhof un reconocimiento a este descubrimiento?
¿Tuvo Gustav Embden alguna relación con el escritor Heinrich Heine?
Referencias
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