DICCIONARIO MÉDICO
Tuberculosis vesical
La tuberculosis vesical es la infección de la vejiga por Mycobacterium tuberculosis, prácticamente siempre secundaria a una tuberculosis renal previa. La lesión aparece por vía descendente, a través de la orina, y nunca al revés. No existe, en sentido estricto, una tuberculosis vesical primaria: la vejiga se afecta siempre después de que la infección haya progresado en el riñón, dentro del cuadro más amplio de la tuberculosis genitourinaria. Los bacilos descienden por el uréter mezclados con la orina infectada y alcanzan la vejiga, casi siempre por el mismo lado del riñón enfermo. La lesión suele iniciarse muy cerca del orificio ureteral correspondiente, con pequeñas granulaciones que a veces llegan a enmascararlo por completo. Las úlceras, en cambio, son un hallazgo tardío y poco frecuente. Con el paso del tiempo, la inflamación se extiende hacia la capa muscular de la vejiga, que va siendo sustituida por tejido fibroso: primero alrededor del orificio afectado y después, si el proceso continúa, en el resto del órgano. Esa fibrosis progresiva reduce la capacidad y la elasticidad de la vejiga hasta dejarla convertida en una cavidad pequeña, rígida y de paredes engrosadas, un cuadro que los radiólogos describen gráficamente como vejiga en dedal. El orificio ureteral, deformado por la cicatrización, pierde su mecanismo antirreflujo habitual y adopta en las pruebas de imagen un aspecto característico, comparado a veces con un hoyo de golf; el resultado es un reflujo del contenido vesical de vuelta hacia el uréter y, potencialmente, hacia el riñón. No. La afectación de la vejiga es, por definición, una extensión de la enfermedad renal; nunca se ha descrito como punto de partida aislado de la infección. Una vejiga reducida a una capacidad mínima por la fibrosis extensa de su pared muscular, con un contorno pequeño y regular que recuerda, en las pruebas de imagen, al dedal de costura que da nombre al hallazgo. La lesión inicial sí, porque llega arrastrada por la orina de ese uréter. Con la progresión de la enfermedad, sin embargo, puede acabar afectando también al orificio ureteral contrario y a la vejiga en su conjunto. Depende del grado de retracción alcanzado. En los casos más avanzados, la reducción de la capacidad vesical es un cambio estructural permanente: el tejido fibroso sustituye al músculo de forma irreversible, y ya no vuelve a distenderse como una vejiga sana.Qué es la tuberculosis vesical
Cómo progresa en la pared vesical
Preguntas frecuentes
¿Puede haber tuberculosis vesical sin tuberculosis renal?
¿Qué es la "vejiga en dedal"?
¿Siempre afecta al mismo lado que el riñón enfermo?
¿Se puede recuperar la capacidad de la vejiga una vez fibrosada?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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