DICCIONARIO MÉDICO
Tiabendazol
El tiabendazol es un fármaco antihelmíntico y antifúngico del grupo de los benzimidazólicos, con código ATC P02CA02 en su forma oral y D01AC06 en su uso tópico. Fue el primer benzimidazol en mostrar actividad antiparasitaria de amplio espectro, y su llegada a comienzos de los años sesenta cambió el tratamiento de las helmintiasis intestinales. El albendazol y el mebendazol lo han desplazado casi por completo por vía oral. Conserva, en cambio, un uso tópico frente a la larva migrans cutánea y un papel activo como conservante agrícola. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). El tiabendazol, 2-(tiazol-4-il)-1H-benzimidazol, une en una sola molécula un anillo benzimidazol y un anillo tiazol. A comienzos de los años sesenta, los laboratorios Merck Sharp and Dohme lo identificaron como antiparasitario oral eficaz frente a nematodos gastrointestinales y pulmonares. Hasta entonces, la terapia antihelmíntica dependía de compuestos de espectro estrecho y toxicidad considerable; el tiabendazol abrió paso a una generación de fármacos más selectivos. Su mecanismo mejor documentado no es, a diferencia de lo que suele repetirse de la familia benzimidazólica, la unión a la β-tubulina. El tiabendazol inhibe de forma preferente la fumarato reductasa mitocondrial, una enzima propia del metabolismo anaerobio de los helmintos que no tiene equivalente en las células humanas; al bloquearla, interrumpe la respiración del parásito y agota su producción de energía. Se le atribuye también cierta afinidad por la tubulina, mecanismo que sí comparten con más certeza el albendazol y el mebendazol, y que explicaría de paso su actividad como fungicida. La vía oral cayó en desuso por su perfil de tolerabilidad: náuseas intensas, mareo y cefalea eran frecuentes, y cuando llegaron el mebendazol (1968) y el albendazol (1972-1973), mucho mejor tolerados, la práctica clínica los adoptó sin apenas resistencia. El tiabendazol tópico, en cambio, sigue teniendo un hueco real. En España no existe como especialidad comercial para uso dermatológico; algunos servicios de farmacia hospitalaria lo preparan como fórmula magistral al 10-15 % para tratar la larva migrans cutánea, la infección por larvas de anquilostomas caninos o felinos que penetran la piel, y ciertas micosis superficiales. Fuera de la medicina, el tiabendazol mantiene un papel bien asentado. La agricultura lo emplea como fungicida poscosecha, aplicado sobre la piel de cítricos, plátanos y otras frutas para frenar el deterioro durante el almacenamiento y el transporte. La Unión Europea lo tiene autorizado como aditivo conservante con el número E-233, de uso restringido a la corteza de la fruta. Por sus efectos adversos. Las náuseas y los mareos eran lo bastante frecuentes como para que, en cuanto hubo alternativas mejor toleradas, dejara de prescribirse por esa vía. No. Ambos son benzimidazoles y comparten parte del mecanismo, pero son moléculas distintas: el albendazol se absorbe mejor por vía oral, se tolera mejor y cubre parasitosis tisulares que el tiabendazol no alcanza con la misma eficacia. Sobre todo fuera del organismo humano. En agricultura es un fungicida poscosecha habitual en cítricos y plátanos, y figura en la lista europea de aditivos alimentarios como el conservante E-233. En medicina, su uso se limita casi por completo a preparados tópicos de farmacia hospitalaria para la larva migrans cutánea; la forma oral ha prácticamente desaparecido de los formularios.Qué es el tiabendazol
Uso tópico, agrícola y como conservante
Preguntas frecuentes
¿Por qué se dejó de usar el tiabendazol por vía oral?
¿Es lo mismo tiabendazol que albendazol?
¿Para qué se usa hoy el tiabendazol?
Referencias
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