DICCIONARIO MÉDICO

Tapón de cerumen

El tapón de cerumen es la acumulación de cerumen suficiente para ocluir, de forma parcial o completa, la luz del conducto auditivo externo. Corresponde al código H61.2 de la Clasificación Internacional de Enfermedades y es la forma en la que la ceruminosis se hace clínicamente reconocible.

Qué es el tapón de cerumen

La palabra tapón llegó al español a través del francés tapon, que a su vez procede del franco *tappo, una raíz de origen germánico. Es, de hecho, tan corriente que la propia Real Academia Española recoge "acumulación de cerumen en el oído, que puede dificultar la audición" como una de las diez acepciones de la palabra tapón, junto a la de una botella o la de un atasco de tráfico.

El cerumen es una secreción fisiológica normal, y su acumulación patológica constituye la ceruminosis. El tapón designa algo más concreto: no cualquier exceso de cera, sino la masa compacta que llega a rellenar la luz del conducto lo bastante como para obstruirlo, en parte o del todo, y para interferir con la exploración otoscópica o con la audición. La distinción no es meramente terminológica: la Clasificación Internacional de Enfermedades le reserva un código propio, H61.2, dentro del capítulo dedicado a las enfermedades del oído y de la apófisis mastoides, con subcódigos según el oído afectado sea el derecho, el izquierdo, ambos o no conste cuál.

Cómo se forma la masa compactada

El cerumen normal se desplaza hacia el exterior del conducto por un mecanismo de migración epitelial, ayudado por los movimientos de la articulación temporomandibular al masticar o hablar. Cuando ese desplazamiento se interrumpe o se ve superado por la cantidad producida, el cerumen no se limita a acumularse: se deshidrata progresivamente, pierde el componente lipídico que le daba fluidez y va incorporando células descamadas del propio epitelio del conducto, restos de pelo y, en ocasiones, partículas de polvo. El resultado es una masa laminada y cada vez más dura, distinta en su textura y su comportamiento mecánico del cerumen blando que se elimina sin dificultad.

Esa progresiva compactación explica por qué un tapón antiguo suele ser más resistente y de color más oscuro que uno de formación reciente: las capas externas, más expuestas al aire, se oxidan y se endurecen antes que el núcleo.

Diferenciación con la ceruminosis y con otras causas de oclusión del conducto

La ceruminosis es la categoría más amplia: incluye tanto los tapones plenamente constituidos como los excesos de cera que todavía no han llegado a compactarse en una masa ocluyente. El tapón de cerumen es, por tanto, un subconjunto de la ceruminosis, no un sinónimo; toda persona con un tapón tiene ceruminosis, pero no toda ceruminosis termina en tapón.

En la exploración del conducto auditivo también hay que distinguirlo de otras causas de oclusión que nada tienen que ver con la cera: un cuerpo extraño enclavado, el edema de una otitis externa o las exostosis, crecimientos óseos benignos del conducto frecuentes en personas que practican natación en agua fría. El aspecto otoscópico suele bastar para diferenciarlos: el tapón de cerumen presenta un color que va del amarillo al pardo oscuro y una consistencia compacta y homogénea, mientras que las otras entidades tienen una apariencia muy distinta.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "tapón"?

Del francés antiguo tapon, que a su vez procede del franco *tappo, término de origen germánico emparentado con "tapar" y "tapa".

¿Es lo mismo que la ceruminosis?

No exactamente. La ceruminosis es la categoría general de la acumulación patológica de cera; el tapón es el resultado compacto y ocluyente al que esa acumulación puede llegar.

¿Qué código le corresponde en la clasificación internacional de enfermedades?

H61.2, dentro del capítulo de enfermedades del oído y de la apófisis mastoides de la CIE-10, con la denominación latina cerumen obturans.

¿Es un hallazgo frecuente?

Bastante. Un análisis de la encuesta nacional de salud de Estados Unidos, realizado sobre más de catorce mil personas exploradas mediante otoscopia, encontró algún grado de oclusión cerumen en el 18,6 % de los mayores de doce años, una cifra que sube al 32,4 % a partir de los setenta años. La Academia Americana de Otorrinolaringología calcula que unos doce millones de personas consultan cada año en Estados Unidos por problemas relacionados con el cerumen. Es, con diferencia, más frecuente en quienes usan audífonos o dispositivos intraauriculares de forma habitual.

Referencias

  1. AAPC. ICD-10-CM Code for Impacted cerumen H61.2.
  2. Laryngoscope Investigative Otolaryngology. Cerumen impaction: Prevalence and associated factors in the United States population.
  3. American Family Physician. Cerumen Impaction: An Updated Guideline from the AAO-HNSF.
  4. Real Academia Española. Tapón.

Entradas relacionadas

  • Cerumen. Secreción cerosa del conducto auditivo externo con función lubricante y protectora.
  • Ceruminosis. Acumulación patológica de cerumen en el conducto auditivo.

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