DICCIONARIO MÉDICO
Sucralfato
El sucralfato es un fármaco gastroprotector, en concreto una sal básica de aluminio del octasulfato de sacarosa. Figura entre los antiulcerosos, pero no rebaja la producción de ácido como sí hacen los antisecretores. Al contacto con el jugo gástrico se convierte en un gel espeso que recubre el fondo de la úlcera péptica y la aísla del ácido, de la pepsina y de las sales biliares. Su acción es local y apenas se absorbe. Su código en la clasificación ATC es A02BX02. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). El sucralfato se presenta como un polvo blanco, casi insoluble en agua. Cada molécula parte de una sacarosa cuyos ocho grupos hidroxilo se han sulfatado, y a cada uno de esos sulfatos se le une un grupo de hidróxido de aluminio. Esa arquitectura explica su comportamiento dentro del estómago: en un medio ácido la molécula se hidroliza, libera aluminio y el octasulfato de sacarosa se polimeriza hasta formar una pasta viscosa y pegajosa, de carga fuertemente negativa. Esa pasta no se reparte de forma homogénea. Se fija con preferencia sobre el cráter de la úlcera, porque las proteínas que rezuman del tejido lesionado (albúmina, fibrinógeno) tienen carga positiva y atraen al polímero aniónico. El resultado es una película adherente que algunos autores describen como una tirita líquida: cubre la zona dañada y permanece pegada a ella durante varias horas, a veces hasta seis, antes de desprenderse. Prácticamente todo el fármaco permanece en la luz digestiva y se elimina con las heces. Esa escasa absorción es la razón de que su efecto quede confinado al lugar donde se deposita y de que no tenga acción sobre el resto del organismo. Dentro de la clasificación ATC ocupa el código A02BX02, en el grupo de otros medicamentos para la úlcera péptica y el reflujo gastroesofágico. Aquí está la peculiaridad del fármaco. El sucralfato no neutraliza el ácido ni frena su secreción. Es más: necesita un medio ácido para activarse, porque solo con un pH bajo el octasulfato de sacarosa polimeriza y forma el gel. Resulta llamativo que un medicamento pensado para defender la pared del estómago frente al ácido dependa precisamente de él para funcionar. La barrera física no lo explica todo. Sobre el tejido lesionado, el sucralfato adsorbe sales biliares y estorba la actividad de la pepsina, la enzima que digiere las proteínas y que también agrede la mucosa expuesta. A ese efecto mecánico se añade lo que se ha denominado citoprotección: el fármaco estimula en la mucosa la producción de prostaglandinas, moco y bicarbonato, y concentra en el cráter de la úlcera el factor de crecimiento epidérmico, una proteína que empuja la reparación del epitelio. El sucralfato se introdujo en Japón en 1968 como protector selectivo de la úlcera, con una historia de desarrollo poco habitual entre los medicamentos de la enfermedad ulcerosa. La agencia estadounidense del medicamento lo autorizó en 1981. Décadas después sigue en uso, y lo hace por la misma razón que lo distinguió desde el principio: actúa donde se deposita, sin repartirse por el cuerpo. El nombre condensa su composición química: sucr- por la sacarosa, al- por el aluminio y -fato por el sulfato. No procede del griego ni del latín, sino que es una denominación común internacional construida a partir de los componentes de la molécula. En el punto donde actúan. Los inhibidores de la bomba de protones y los antagonistas H2 reducen la cantidad de ácido que segrega el estómago; el sucralfato deja intacta esa secreción y trabaja sobre la superficie de la mucosa, formando una capa que la resguarda. Son mecanismos distintos y no rivales: uno rebaja la agresión química, el otro refuerza la defensa local. En la cicatrización de la úlcera duodenal, los estudios sitúan su eficacia en un nivel comparable al de los antagonistas H2. No, o solo en una fracción muy pequeña. La mayor parte del fármaco recorre el tubo digestivo sin absorberse y se expulsa con las heces. De ahí su perfil de acción local: al no distribuirse por el organismo, la actividad se concentra allí donde el gel queda adherido. Para situar el sucralfato entre los fármacos que protegen el aparato digestivo, puede consultar:Qué es el sucralfato
Un protector que necesita el ácido para actuar
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre sucralfato?
¿En qué se diferencia el sucralfato de los inhibidores de la bomba de protones?
¿El sucralfato pasa a la sangre?
Referencias
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