DICCIONARIO MÉDICO
Signo de Otto
El signo de Otto es el hallazgo forense que describe el desgarro transversal de la capa íntima de la vena yugular interna, una lesión vascular que puede observarse en la autopsia de personas fallecidas por ahorcadura. Pertenece a un catálogo más amplio de signos vasculares cervicales descritos en la muerte por suspensión del cuello. Durante el ahorcamiento, el peso del cuerpo somete a los vasos del cuello a una elongación brusca que puede desgarrar su capa más interna sin llegar a romper la pared completa del vaso. Cuando ese desgarro afecta a la arteria carótida, se habla de signo de Amusat. Cuando afecta a la vena yugular interna, el hallazgo recibe el nombre de signo de Otto. La autoría exacta resulta más difícil de fijar que la de otros signos vecinos. La bibliografía forense de habla hispana lo atribuye de forma constante a un médico de apellido Otto, sin que las fuentes consultadas en esta sesión permitan confirmar su nombre de pila ni localizar la publicación original en la que describió el hallazgo. Sí puede documentarse con precisión la figura de Ernst Gustav Ziemke (1867-1935), catedrático de medicina legal en Kiel hasta su muerte, cuyo capítulo sobre la muerte por asfixia en el Handbuch der gerichtlichen Medizin de Schmidtmann, publicado en 1907, recoge buena parte de la semiología vascular de la ahorcadura que todavía hoy se cita. Una parte de la literatura forense funde ambos apellidos en el nombre compuesto signo de Ziemke-Otto. Otra parte los mantiene separados y reserva Ziemke para el desgarro que afecta a la vez a la yugular interna y a la externa, dejando Otto para el hallazgo limitado a la yugular interna. Los tratados clásicos de asfixiología en español, por su parte, describen ambos como entidades independientes dentro del mismo grupo de lesiones vasculares cervicales, junto al signo de Lesser en las carótidas externa e interna. No es un hallazgo constante. Su frecuencia varía notablemente según las series publicadas, y su ausencia en una autopsia no descarta el ahorcamiento como causa de muerte, del mismo modo que su presencia tampoco basta para afirmarlo sin el resto de la escena forense. No. Los dos comparten mecanismo, la elongación del cuello durante la suspensión, pero afectan a vasos distintos. Amusat se localiza en la arteria carótida primitiva; Otto, en la vena yugular interna. No. Se trata de una coincidencia de apellido entre dos hallazgos médicos sin ninguna relación entre sí, uno forense y de origen incierto, el otro un trastorno ortopédico bien documentado y descrito por un anatomista distinto en el siglo XIX. Porque procede de manuales alemanes de medicina legal de comienzos del siglo XX que fueron traducidos, resumidos y reeditados durante décadas antes de llegar a los textos en español. En ese trasiego, algunos autores fusionaron hallazgos parecidos bajo un solo epónimo y otros los mantuvieron separados, sin que exista hoy un criterio unánime que zanje la cuestión. Sí, aunque es menos frecuente. El mismo mecanismo de elongación vascular puede producirse por otras formas de compresión del cuello, lo que obliga a interpretar el hallazgo siempre dentro del conjunto de la autopsia y nunca de forma aislada.Qué es el signo de Otto
Terminología no siempre unificada
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que el signo de Amusat?
¿Tiene relación con la enfermedad de Otto de la cadera?
¿Por qué la bibliografía no siempre está de acuerdo en el nombre?
¿Se puede ver en una estrangulación además de en una ahorcadura?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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