DICCIONARIO MÉDICO
Sensibilidad de presión
La sensibilidad de presión es la modalidad de percepción somatosensorial que permite detectar una fuerza sostenida y de cierta intensidad aplicada sobre la piel o los tejidos profundos. Se conoce también, en el vocabulario técnico de la neurología, como barestesia, término bajo el que suele describirse con más detalle en la literatura clínica. El sustantivo presión procede del latín pressio, derivado del verbo premere ('apretar', 'comprimir'). A diferencia del roce ligero, que activa receptores muy superficiales y de adaptación rápida, la presión requiere una fuerza mantenida en el tiempo y suele reclutar receptores situados en capas más profundas de la piel. No debe confundirse con la barognosia, capacidad relacionada pero distinta que permite comparar el peso de dos objetos sostenidos en las manos. La sensibilidad de presión es más elemental: basta con detectar que existe una fuerza aplicada, sin necesidad de compararla ni de cuantificarla. El receptor principal de esta modalidad es el corpúsculo de Pacini, una estructura laminar en forma de cebolla situada en la dermis profunda y en el tejido subcutáneo, especialmente abundante en las palmas, las plantas y las zonas periarticulares. Su disposición en capas concéntricas lo hace sensible tanto a la presión mantenida como a la vibración, razón por la que ambas modalidades comparten buena parte de su base anatómica. La información asciende, igual que el resto de la sensibilidad profunda, por los cordones posteriores de la médula espinal y el lemnisco medial hasta el tálamo. Esa vía coincide con la que siguen la sensibilidad vibratoria y la propioceptiva, lo que explica que las tres se exploren juntas en la práctica neurológica bajo el epígrafe de sensibilidad profunda. Sí, son sinónimos. Barestesia es el término de origen griego más frecuente en los textos de semiología, mientras que sensibilidad de presión describe la misma capacidad con una expresión más descriptiva. El tacto ligero se detecta con una fuerza mínima y a través de receptores de adaptación rápida, como los corpúsculos de Meissner. La presión exige una fuerza mayor y sostenida, y depende sobre todo de los corpúsculos de Pacini, situados en un plano más profundo. Aplicando una presión firme y constante con la yema del dedo sobre distintas zonas del cuerpo, con el paciente con los ojos cerrados, y comparando la respuesta entre ambos lados.Qué es la sensibilidad de presión
Receptores y vía nerviosa
Preguntas frecuentes
¿Sensibilidad de presión y barestesia son lo mismo?
¿Qué diferencia hay con la sensibilidad táctil?
¿Cómo se explora en la consulta?
Referencias
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