DICCIONARIO MÉDICO
Sarcomas meníngeos
Los sarcomas meníngeos son sarcomas primarios del sistema nervioso central que se originan en las meninges a partir de células mesenquimales del estroma meníngeo o de los espacios perivasculares. No son meningiomas malignizados: la diferencia conceptual con el meningioma anaplásico es central. Son tumores muy raros, agresivos, con preferencia por la población pediátrica y adolescente, y su clasificación se ha reorganizado por completo en la quinta edición (2021) de la clasificación de la Organización Mundial de la Salud. Bajo la denominación de sarcomas meníngeos se reúne un grupo heterogéneo de tumores mesenquimales malignos primarios del sistema nervioso central, originados en las cubiertas meníngeas (duramadre, aracnoides y piamadre) o en el tejido conjuntivo de los espacios perivasculares de Virchow-Robin. La célula de origen es una célula mesenquimal pluripotencial del estroma meníngeo. Pueden adoptar diferenciación hacia distintas estirpes (cartilaginosa, ósea, muscular estriada, fibrosa, vascular), lo que da lugar a las distintas formas anatomopatológicas conocidas. La denominación combina dos voces clásicas. Sarcoma procede del griego σάρξ (sárx, carne) y el sufijo -ωμα (que designa tumor o tumefacción). Meninges deriva del griego μῆνιγξ (mēninx, membrana), nombre que los autores helénicos daban a las cubiertas del encéfalo y de la médula espinal. La voz «sarcoma meníngeo» tiene una historia tortuosa: durante la primera mitad del siglo XX se aplicó indiscriminadamente a varios tumores agresivos de las meninges, incluidos los que hoy se reconocen como meningiomas anaplásicos. Las sucesivas clasificaciones de la Organización Mundial de la Salud, y especialmente la edición de 2021, han depurado el término hasta limitarlo a los tumores de estirpe propiamente mesenquimal no meningotelial. Los meningiomas y los sarcomas meníngeos comparten localización anatómica, pero proceden de estirpes celulares distintas y constituyen entidades nosológicamente independientes. El meningioma deriva de la célula meningotelial (también llamada aracnoidocito) de la capa aracnoidea, mientras que los sarcomas meníngeos derivan de células mesenquimales del estroma. El meningioma anaplásico es la forma maligna del meningioma (grado 3 de la OMS), pero conserva el linaje meningotelial: no se considera, por tanto, un sarcoma. La denominación histórica de «sarcoma meníngeo» aplicada a meningiomas con alto grado de atipia es un uso obsoleto que conviene evitar. Esta distinción tiene consecuencias directas en la práctica anatomopatológica. La inmunohistoquímica permite separar ambas estirpes con marcadores específicos: el meningioma expresa antígeno epitelial de membrana (EMA), receptor de progesterona y somatostatina, mientras que los sarcomas meníngeos muestran perfiles inmunohistoquímicos diversos según su estirpe (desmina y miogenina en las formas con diferenciación muscular estriada, marcadores cartilaginosos en las condroides, marcadores vasculares en las angiosarcomatosas). El estudio molecular añade la confirmación definitiva. Formas con diferenciación clásica. Incluyen el rabdomiosarcoma meníngeo primario (con diferenciación muscular estriada), el condrosarcoma meníngeo (cartilaginoso, en el que destaca el subtipo mesenquimal), el osteosarcoma meníngeo (con producción de matriz ósea), el fibrosarcoma meníngeo (de estirpe fibrosa) y el angiosarcoma meníngeo (de estirpe vascular). Cada una mantiene los rasgos histológicos e inmunohistoquímicos del sarcoma equivalente de partes blandas, trasladados al territorio del sistema nervioso central. Sarcomas relacionados con la familia del Ewing. Se han descrito casos primarios meníngeos con la fusión EWSR1-FLI1 característica, indistinguibles histológicamente del sarcoma de Ewing extraesquelético. Tumores de diferenciación incierta de la clasificación 2021. Tres entidades nuevas, definidas por su firma molecular, completan el panorama: el tumor mesenquimal intracraneal con fusión FET-CREB, el sarcoma con reordenamiento del gen CIC, y el sarcoma intracraneal primario con mutación de DICER1. Este último, descrito formalmente en 2018 y consolidado en la clasificación de la OMS de 2021, afecta predominantemente a niños y adultos jóvenes con localización supratentorial frontal o parietal, y se asocia al espectro del síndrome DICER1. La quinta edición de la clasificación de la Organización Mundial de la Salud de los tumores del sistema nervioso central, publicada en 2021, supuso un cambio profundo en el modo de entender este grupo. Las antiguas categorías morfológicas de «sarcoma meníngeo» se han disuelto en dos grandes apartados: los tumores mesenquimales no meningoteliales, que reúnen las formas con diferenciación clásica reconocible (cartilaginosa, ósea, muscular, fibrosa, vascular) y los tumores fibrosos solitarios, y la categoría nueva de tumores mesenquimales de diferenciación incierta, definida exclusivamente por la firma molecular de cada entidad. La consecuencia clínica es que el diagnóstico de un sarcoma meníngeo exige hoy un estudio molecular complementario al examen histológico. Sin él, una proporción significativa de los tumores incluidos antes en el grupo quedan sin clasificación específica. Los datos disponibles sugieren que los sarcomas meníngeos representan en torno al 0,7% de todos los sarcomas y que su incidencia anual ronda los 3 casos por cada diez millones de habitantes. Son tumores muy raros, con predominio claro de la población pediátrica y de los adultos jóvenes. La localización suele ser supratentorial, con los lóbulos frontal y parietal como territorios más frecuentes, y la presentación clínica depende del tamaño y la posición del tumor. La afectación de las meninges puede ser focal (masa única adherida a la duramadre) o difusa (infiltración leptomeníngea). La invasión del parénquima cerebral subyacente es frecuente, lo que dificulta la resección quirúrgica completa. La diseminación leptomeníngea difusa de un sarcoma meníngeo primario o de cualquier otro sarcoma desemboca en el cuadro conocido como sarcomatosis meníngea, que constituye una entidad nosológica diferenciada por su patrón de diseminación. La metástasis extracraneal es minoritaria. No. La célula de origen es distinta y la clasificación de la Organización Mundial de la Salud los considera entidades separadas. El meningioma deriva de la célula meningotelial de la capa aracnoidea; el sarcoma meníngeo, de la célula mesenquimal del estroma meníngeo o de los espacios perivasculares. El meningioma anaplásico (grado 3) es la forma maligna del meningioma, pero conserva su linaje meningotelial y no se incluye entre los sarcomas. La denominación histórica de «sarcoma meníngeo» aplicada a meningiomas malignizados es hoy una imprecisión. Del griego μῆνιγξ (mēninx), que significa membrana. Los autores griegos aplicaban el término a las cubiertas del encéfalo, distinguiendo desde Aristóteles una membrana fina (la leptē mēninx, hoy leptomeninges) y una membrana gruesa (la pacheia mēninx, hoy duramadre). La voz pasó al latín médico y de ahí, al español. Sarcoma se construye sobre el griego sárx (carne) y -ωμα (tumefacción). Predominan en la infancia, en la adolescencia y en el adulto joven, aunque pueden aparecer a cualquier edad. La mediana de edad al diagnóstico del sarcoma intracraneal primario con mutación de DICER1, una de las entidades mejor caracterizadas dentro del grupo, se sitúa en torno a los seis años. Las formas con diferenciación clásica (rabdomiosarcoma, condrosarcoma, fibrosarcoma meníngeos) tienen un perfil de edad similar al de los sarcomas extracraneales de la misma estirpe. El diagnóstico exige biopsia y estudio anatomopatológico completo: histología, inmunohistoquímica y, en la mayoría de los casos, estudio molecular. La inmunohistoquímica orienta la estirpe (desmina y miogenina para el rabdomiosarcoma, marcadores cartilaginosos para el condrosarcoma, S100 y SOX10 para algunas variantes neurales). El estudio molecular identifica las traslocaciones o mutaciones específicas (EWSR1-FLI1 del sarcoma de Ewing meníngeo, mutación DICER1, fusión FET-CREB, reordenamiento CIC). No. Constituyen alrededor del 0,7% del conjunto de los sarcomas, con una incidencia estimada en torno a 3 casos por cada diez millones de habitantes y año. Su rareza obliga a centralizar el diagnóstico en centros con experiencia en patología neurooncológica y en estudios moleculares avanzados. Consulte también la información clínica completa sobre los tumores cerebrales Si busca información sobre el diagnóstico, las opciones de tratamiento y el seguimiento de los tumores primarios del sistema nervioso central, puede consultar la página completa sobre tumor cerebral elaborada por el Área de Tumores del Sistema Nervioso Central del Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a los sarcomas meníngeos, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué son los sarcomas meníngeos
Diferenciación crítica con el meningioma anaplásico
Subtipos por estirpe celular
La reorganización nosológica de la OMS de 2021
Población y patrón clínico-epidemiológico
Preguntas frecuentes
¿Son lo mismo un sarcoma meníngeo y un meningioma maligno?
¿De dónde viene la palabra meninge?
¿A qué edad aparecen con más frecuencia?
¿Cómo se identifican histológicamente?
¿Son frecuentes?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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