DICCIONARIO MÉDICO
Roce pleural
El roce pleural es el sonido áspero y discontinuo que se ausculta cuando las dos hojas de la pleura, normalmente lubricadas y silenciosas, pierden esa lubricación y friccionan entre sí durante la respiración. Aparece de forma característica en la pleuritis seca, la fase de la inflamación pleural anterior a la formación de derrame, y tiende a apagarse si ese líquido llega a acumularse en cantidad suficiente para separar de nuevo ambas hojas. En circunstancias normales, la pleura visceral y la parietal se deslizan una sobre otra sin producir ningún sonido, separadas por una fina película de líquido pleural que actúa como lubricante. El término "roce" no procede del griego ni del latín, a diferencia de buena parte del vocabulario de la neumología: es sencillamente la palabra española para la fricción entre dos superficies, adoptada tal cual por la semiología clínica. Cuando la pleura se inflama, la afección que se conoce como pleuritis, sus dos hojas dejan de deslizarse limpiamente. El resultado es un sonido grueso y discontinuo que la mayoría de los médicos describe como el crujido de un objeto de cuero nuevo. No es sutil. Una vez que se ha escuchado, resulta difícil confundirlo con otra cosa. En 1819, en su tratado De l'auscultation médiate, el médico francés René Laennec catalogó decenas de sonidos torácicos que el instrumento recién inventado por él hacía audibles por primera vez. A este lo llamó "bruit de cuir neuf", el ruido del cuero nuevo, en la misma obra en la que acuñó también la pectoriloquia y describió el fenómeno que hoy se conoce como murmullo vesicular. Un siglo después, algunos manuales angloamericanos prefirieron otra imagen para el mismo hallazgo: el sonido de pisar sobre nieve recién caída. Las dos comparaciones apuntan a lo mismo, un roce grueso y no musical que no se parece ni al silbido agudo de una sibilancia ni al chasquido fino de los crepitantes. La clave está en el ritmo respiratorio. El roce pleural se escucha tanto en la inspiración como en la espiración, porque depende del movimiento de las hojas pleurales en ambas fases. Los crepitantes, en cambio, son casi siempre inspiratorios: reflejan la apertura brusca de alvéolos colapsados, un mecanismo que no tiene nada que ver con dos superficies rozando entre sí. El roncus y la sibilancia comparten con el roce pleural el ser sonidos continuos, pero su origen está en las secreciones o el estrechamiento de la vía aérea, no en la pleura, y con frecuencia se modifican o desaparecen con la tos, algo que no ocurre aquí. Conviene no confundirlo con el roce pericárdico, el sonido equivalente que producen las dos hojas del pericardio cuando se inflaman. Comparten la textura áspera, pero se distinguen por un dato sencillo de comprobar: si se pide al paciente que deje de respirar unos segundos, el roce pleural desaparece, porque depende del movimiento respiratorio, mientras que el pericárdico persiste, porque lo genera el propio latido del corazón. Este último, además, suele tener hasta tres componentes acústicos por cada ciclo cardíaco, frente a los dos que se reconocen habitualmente en el roce pleural. No. Es un signo, no un diagnóstico en sí mismo. Indica que las hojas de la pleura han perdido su deslizamiento normal, casi siempre por inflamación, pero el roce en sí no dice cuál es la causa de fondo. Porque su origen está en el movimiento de las hojas pleurales durante la respiración. Si el tórax se inmoviliza, ese movimiento cesa y con él el sonido. Esta prueba sencilla es la forma más rápida de distinguirlo del roce pericárdico, que no depende de la respiración. Sí, y de forma un tanto paradójica. Si la inflamación progresa hasta acumular líquido pleural en cantidad suficiente, ese líquido vuelve a separar las dos hojas y el roce, que era precisamente la manifestación de que estaban en contacto directo, se apaga. Su desaparición no equivale entonces a una mejoría. René Laennec, en 1819, en el mismo tratado en el que sistematizó el uso del estetoscopio que él mismo había inventado tres años antes. Para situar el roce pleural entre los hallazgos de la exploración torácica, puede consultar:Qué es el roce pleural
El crujido del cuero nuevo
Cómo se diferencia de otros ruidos de auscultación
Preguntas frecuentes
¿El roce pleural es una enfermedad?
¿Por qué desaparece si se pide al paciente que no respire?
¿Puede desaparecer con el tiempo aunque la pleuritis no se haya resuelto?
¿Quién describió por primera vez este sonido?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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