DICCIONARIO MÉDICO
Riboflavina
La riboflavina, o vitamina B2, es un compuesto hidrosoluble del grupo de las flavinas que el organismo transforma en dos coenzimas, el FAD y el FMN, necesarias para las reacciones de oxidación y reducción del metabolismo energético. El ser humano no la sintetiza y debe obtenerla de la dieta; el exceso se elimina por la orina, a la que da un tono amarillo intenso. El nombre se formó tarde, y por partes. En 1872 el químico inglés Alexander Wynter Blyth observó al microscopio un pigmento verde amarillento en la leche, sin saber todavía de qué se trataba. Durante más de medio siglo, cada laboratorio que volvió a aislarlo lo hizo de una fuente distinta y le puso un nombre propio: lactoflavina, del suero de la leche; ovoflavina, de la clara de huevo. También se describió como hepatoflavina en el hígado y como verdoflavina en la hierba fresca. En 1933, el equipo de Richard Kuhn, Paul György y Theodor Wagner-Jauregg, en Heidelberg, logró purificarlo y cristalizarlo. Dos años después, Kuhn y el químico suizo Paul Karrer, trabajando por separado, consiguieron sintetizarlo. Al comprobar que todas aquellas sustancias de nombre distinto eran la misma molécula, y que contenía un azúcar derivado de la ribosa, se unificó el nombre en riboflavina: ribo, por el ribitol de su estructura, y flavina, del latín flavus, amarillo. Karrer recibió el premio Nobel de Química en 1937, y Kuhn, en 1938. Una vez absorbida en el intestino delgado, la riboflavina se convierte en sus dos formas activas mediante dos enzimas sucesivas: la riboflavina cinasa la fosforila hasta FMN, y la FAD sintetasa añade después un nucleótido de adenina para formar FAD. Ninguna de las dos reacciones ocurre sin la otra proteína, así que la disponibilidad de riboflavina condiciona directamente la de ambas coenzimas. El FAD, además de su papel en la cadena respiratoria, es indispensable para reciclar el glutatión reducido, uno de los principales antioxidantes de la célula, y ambas coenzimas participan en la activación metabólica de la vitamina B6 y del ácido fólico. Es, por tanto, una vitamina con una función que se ramifica bastante más allá de la respiración mitocondrial. La riboflavina pertenece a las vitaminas hidrosolubles del complejo B, junto con la tiamina, la niacina o la cobalamina. Como el resto de ese grupo, no se acumula en cantidades relevantes en el organismo, así que su aporte debe ser regular. Es estable frente al calor moderado, lo que permite cocinar los alimentos que la contienen sin perder gran parte de su valor nutricional, pero es sensible a la luz: la radiación ultravioleta rompe el enlace entre el anillo de isoaloxazina y la cadena de ribitol. Por eso la leche y otros alimentos ricos en riboflavina pierden buena parte de su contenido cuando se almacenan en envases transparentes expuestos al sol. Es habitual confundir los tres términos porque comparten el mismo anillo de isoaloxazina y aparecen siempre juntos en los textos de bioquímica. La riboflavina es la vitamina que se ingiere con la dieta; el FMN y el FAD son las coenzimas en que el organismo la transforma para que resulte útil a las enzimas. Ningún alimento aporta cantidades significativas de FAD o de FMN de forma directa: el hígado, la leche o el huevo contienen riboflavina, y es el propio organismo el que la fosforila según la necesite. La carencia aislada de riboflavina, conocida como arriboflavinosis, es poco frecuente en poblaciones con acceso a una dieta variada, porque la vitamina está presente en un número amplio de alimentos de origen animal y vegetal. Cuando aparece, casi siempre lo hace acompañada de déficits de otras vitaminas del grupo B, ya que comparten fuentes dietéticas y circunstancias de riesgo similares. El nombre combina dos piezas que resumen su historia química. Ribo hace referencia al ribitol, la cadena de azúcar reducido que forma parte de su estructura, y flavina viene del latín flavus, amarillo, el color que le da su anillo de isoaloxazina. Antes de fijarse ese nombre, en 1935, el compuesto había circulado bajo media docena de denominaciones distintas según el laboratorio y la fuente de la que se hubiera aislado. Sí, son el mismo compuesto. El nombre vitamina B2 procede de la numeración histórica del complejo B; riboflavina es su nombre químico, y es el que predomina hoy en la literatura científica. No. El FAD es la coenzima que el organismo fabrica a partir de la riboflavina añadiéndole un fosfato y un nucleótido de adenina. La riboflavina es el precursor dietético; el FAD, junto con el FMN, es la forma activa que usan las enzimas. La cantidad recomendada varía según la edad, el sexo y situaciones como el embarazo o la lactancia. En la práctica, una dieta variada que incluya lácteos, huevos, carnes magras o verduras de hoja verde suele cubrir esa necesidad sin requerir un aporte adicional. Porque la radiación ultravioleta degrada la molécula. Un vaso de leche expuesto al sol durante un par de horas puede perder una parte apreciable de su riboflavina, razón por la que la industria alimentaria envasa la leche y otros derivados lácteos en recipientes opacos.Qué es riboflavina
Clasificación y estabilidad
Diferenciación con el FAD y el FMN
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama riboflavina?
¿Es lo mismo riboflavina que vitamina B2?
¿Es lo mismo la riboflavina que el FAD?
¿Cuánta riboflavina hace falta al día?
¿Por qué hay que proteger de la luz los alimentos que la contienen?
Referencias
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