DICCIONARIO MÉDICO

Registro de presión intracraneal

El registro de presión intracraneal es la medición continua, mediante un dispositivo colocado dentro del cráneo, de la presión que existe en el interior de la cavidad craneal.

Qué es el registro de presión intracraneal

La presión intracraneal depende del equilibrio entre tres volúmenes que comparten un mismo espacio rígido: el parénquima cerebral, la sangre y el líquido cefalorraquídeo. Ese reparto tiene nombre propio en este diccionario, la teoría de Monro-Kellie, y explica por qué medirla aporta algo que ninguna otra prueba ofrece: un aumento de volumen en cualquiera de los tres compartimentos, si no se compensa, eleva la presión primero poco a poco y después de golpe.

Registrarla exige, en la práctica, colocar un sensor dentro del cráneo, porque no existe ningún método externo capaz de medirla con fiabilidad. El valor se expresa en milímetros de mercurio y, según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, en un adulto sano fluctúa entre 1 y 20 mmHg.

Dispositivos y ubicación del sensor

El método de referencia sigue siendo el catéter intraventricular, introducido a través de un pequeño orificio en el cráneo hasta uno de los ventrículos laterales. Es el más sencillo, el más barato y el único que permite, además de medir, tratar: basta con abrir una llave para drenar líquido cefalorraquídeo y aliviar la presión en el mismo gesto. Su inconveniente aparece precisamente cuando más se necesita, porque un cerebro muy inflamado puede colapsar o desplazar el ventrículo hasta dificultar la canalización.

La alternativa más extendida coloca un sensor de fibra óptica o un microtransductor directamente en el tejido cerebral. Se implanta de forma parecida al catéter ventricular y con menos complicaciones, pero no permite drenar nada, y conviene tocarlo lo mínimo posible una vez insertado: recalibrarlo puede dañar la fibra.

Existen otras tres localizaciones, cada vez menos usadas. El tornillo subaracnoideo apenas invade el tejido cerebral, aunque sus lecturas se llenan de artefactos. Los sensores subdurales, colocados a menudo tras retirar quirúrgicamente una lesión, tienden a infravalorar la cifra real. Los epidurales, los menos invasivos de todos, cometen el error contrario y la sobreestiman, con el riesgo de tratar una hipertensión que en realidad no existe.

Origen de la técnica

La primera monitorización continua de la presión intracraneal en la práctica clínica se publicó en 1951, cuando los franceses Jean Guillaume y Pierre Janny describieron en la Revue Neurologique un catéter intraventricular conectado a un transductor externo, capaz de seguir la presión en tiempo real en lugar de estimarla con una sola punción. El neurocirujano sueco Nils Lundberg llevaría la técnica más lejos una década después, al describir con detalle el trazado que produce ese registro continuo, con sus propias fluctuaciones y patrones: el asunto de una entrada aparte en este diccionario.

Cuándo se recurre a él

Se plantea sobre todo ante un traumatismo craneoencefálico grave, aunque no es la única situación: una hemorragia cerebral extensa, una hidrocefalia aguda o un tumor con edema importante pueden justificarlo igual. El objetivo, en todos los casos, es el mismo: saber en cada momento si el cerebro soporta una presión compatible con su funcionamiento o si esa presión se ha instalado ya por encima de lo tolerable.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo medir la presión intracraneal que registrarla?

No exactamente. Medir es obtener un valor puntual; registrar implica hacerlo de forma continua, minuto a minuto, durante días si hace falta. La diferencia parece sutil, pero es la que permite detectar una subida de presión antes de que produzca daño, no solo confirmarla después de que ya ha ocurrido.

¿Por qué se prefiere el catéter intraventricular si es el más antiguo de todos?

Porque sigue siendo el más fiable, y el único capaz de tratar mientras mide. Guillaume y Janny ya usaban ese principio en 1951; setenta años de dispositivos nuevos no lo han desplazado del todo.

¿El registro de presión intracraneal sustituye a una prueba de imagen?

No. Una tomografía o una resonancia muestran una fotografía del cerebro en un instante concreto; el registro de presión intracraneal aporta la película, el dato que cambia minuto a minuto y que ninguna imagen aislada puede capturar. Se usan juntos, no en lugar el uno del otro.

¿Qué diferencia hay entre este registro y las ondas de presión intracraneal?

El registro es la técnica: la manera de obtener, de forma continua, el valor de la presión intracraneal. Las ondas son lo que ese registro dibuja cuando se analiza con detalle, los patrones A, B y C que describió Lundberg en 1960 y que tienen su propia entrada en este diccionario.

Referencias

  1. MedlinePlus enciclopedia médica. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Monitoreo de la presión intracraneal. Enlace.
  2. Rodríguez-Boto G, Rivero-Garvía M, Márquez-Rivas J. Conceptos básicos sobre la fisiopatología cerebral y la monitorización de la presión intracraneal. Neurología. Enlace.
  3. Guillaume J, Janny P. Manométrie intracrânienne continue: intérêt physiopathologique et clinique de la méthode. Revue Neurologique, 1951;84:131-142 (citado en Rodríguez-Boto et al., referencia anterior).
  4. Wikipedia. Presión intracraneal. Enlace.

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