DICCIONARIO MÉDICO
Quiste aracnoideo
Un quiste aracnoideo es una colección de líquido cefalorraquídeo, o de un líquido muy similar, que se forma entre las capas de la aracnoides, una de las tres meninges que envuelven el encéfalo y la médula espinal. A pesar del nombre, no se trata de un quiste en sentido estricto: carece de epitelio propio y está tapizado por células aracnoideas. Representa alrededor del uno por ciento de las lesiones intracraneales que ocupan espacio, y es más frecuente en la infancia. El nombre alude a su origen en la aracnoides, la meninge intermedia cuyo aspecto reticular recuerda a una telaraña. El quiste aracnoideo se forma cuando una porción de esta membrana queda aislada del resto del espacio subaracnoideo y encierra líquido cefalorraquídeo en su interior, lo que le permite crecer de forma progresiva e independiente. La pared del quiste está revestida por células aracnoideas aplanadas, no por epitelio, razón por la que algunos autores prefieren no llamarlo quiste verdadero. Puede localizarse dentro del cráneo o a lo largo del canal espinal. La ubicación intracraneal más frecuente, con diferencia, es la fosa craneal media, en torno a la cisura de Silvio; le siguen la fosa posterior y, con mucha menor frecuencia, la región supraselar y los ventrículos. La primera descripción de un quiste aracnoideo se atribuye a Richard Bright, médico inglés conocido sobre todo por sus trabajos sobre la enfermedad renal que lleva su nombre. En 1831 recogió en su obra sobre enfermedades del cerebro y del sistema nervioso el caso de un «quiste seroso» en conexión con la aracnoides, formado, según su propia descripción, entre las capas de esta membrana. Durante más de un siglo se debatió dónde situar exactamente la lesión dentro de las meninges, hasta que estudios microscópicos de mediados del siglo XX confirmaron su naturaleza intraaracnoidea. Según su origen, se distinguen quistes primarios y secundarios. Los primarios son congénitos: se forman durante el desarrollo del sistema nervioso y están revestidos por una única capa de células aracnoideas sobre una membrana de colágeno vascularizada. Los secundarios aparecen tras un traumatismo, una hemorragia o una meningitis, y pueden mostrar signos de una inflamación previa, como depósitos de hemosiderina en la pared. También se clasifican según su comunicación con el líquido cefalorraquídeo circulante: los comunicantes intercambian líquido con el espacio subaracnoideo vecino, mientras que los no comunicantes quedan aislados y tienden a crecer por secreción propia o por un mecanismo de válvula unidireccional. Para los quistes de la fosa temporal, la clasificación de Galassi distingue tres grados según su extensión: el tipo I es pequeño y se limita a la parte anterior de la fosa; el tipo II se extiende a lo largo de la cisura de Silvio y desplaza el lóbulo temporal; el tipo III ocupa la fosa temporal casi por completo y puede desplazar también estructuras vecinas. En niños, la prevalencia se sitúa entre el uno y el tres por ciento, con un claro predominio en varones. En adultos es algo menor, entre el cero coma tres y el uno coma siete por ciento en series de resonancia magnética realizadas por otros motivos. Los quistes de localización temporal muestran una desproporción todavía mayor entre sexos, con una frecuencia cuatro veces superior en varones que en mujeres. Por convención histórica. Cuando Bright describió la lesión en 1831 la llamó quiste seroso, y el nombre se mantuvo aunque más tarde se comprobara que carece de epitelio de revestimiento. Hoy conviven ambos hechos: la palabra que heredamos y la anatomía que sabemos que tiene. No. La hidrocefalia es un exceso de líquido cefalorraquídeo dentro del sistema ventricular del cerebro, mientras que el quiste aracnoideo es una colección aislada, fuera de los ventrículos, entre las capas de una meninge. Pueden coexistir, pero son entidades distintas. No, depende del tipo. Los primarios, presentes desde el nacimiento, suelen ser estables a largo plazo. Los secundarios, ligados a un traumatismo o una infección previa, dependen más del proceso que los originó que de una evolución propia. Con otras colecciones de líquido cefalorraquídeo de aspecto similar, como la mega cisterna magna o ciertas dilataciones del espacio subaracnoideo, y con lesiones quísticas de otro origen, como el quiste epidermoideo intracraneal, que se diferencia por restringir la difusión del agua en la resonancia magnética.Qué es un quiste aracnoideo
Primera descripción y evolución del concepto
Clasificación
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama quiste si no tiene la estructura de un quiste verdadero?
¿Es lo mismo que una hidrocefalia?
¿Todos los quistes aracnoideos necesitan la misma vigilancia?
¿Con qué se puede confundir en una prueba de imagen?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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