DICCIONARIO MÉDICO
Proyección supino
La proyección supina es la radiografía anteroposterior obtenida con el paciente tendido boca arriba, sin que se le exija bipedestación. Es la técnica habitual del tórax portátil y del abdomen simple cuando el paciente no puede levantarse. Conviene no confundir la posición con la técnica. El decúbito supino es, sencillamente, estar tendido boca arriba; la proyección supina es el estudio radiográfico concreto que aprovecha esa posición, con el haz de rayos X entrando por la parte anterior del cuerpo y saliendo por la espalda, hacia un detector situado bajo la mesa o bajo el propio paciente. Es, por tanto, una proyección anteroposterior (AP) practicada específicamente en decúbito, y se opone en varios sentidos a la radiografía posteroanterior (PA) en bipedestación, que es la que se toma cuando el paciente puede colaborar de pie. Se emplea sobre todo cuando la bipedestación no es posible: pacientes ingresados en unidades de críticos, personas con movilidad muy reducida, traumatismos que impiden la incorporación o niños de corta edad que no colaboran. En esos contextos, el equipo suele desplazarse hasta la cama del paciente (de ahí la expresión "radiografía portátil"), en lugar de trasladar al paciente hasta la sala de radiología. La dirección del haz cambia lo que se ve en la imagen, y no de forma trivial. En la proyección PA convencional, el paciente apoya el tórax contra el receptor y el corazón queda cerca de él, con lo que su sombra se magnifica poco. En la proyección supina, en cambio, el corazón se sitúa lejos del receptor (que está bajo la espalda) y cerca del tubo emisor, y esa distancia añadida produce una magnificación apreciable de la silueta cardíaca. A esto se suma que los equipos portátiles trabajan con una distancia foco-receptor menor que la habitual en la sala de radiología (en torno a 100-120 centímetros, frente a los 180 centímetros de la técnica estándar), lo que acentúa aún más el efecto. Esa magnificación tiene un reflejo numérico conocido en la práctica: el índice cardiotorácico normal en una PA de tórax es inferior a 0,5, mientras que en una proyección supina puede superar 0,55 sin que exista cardiomegalia real. Los dos valores, por tanto, no son directamente comparables entre sí. Algo parecido ocurre con el aire y el líquido libres en la cavidad pleural o peritoneal: sin la ayuda de la gravedad vertical, un derrame pleural no se acumula en la base y puede pasar inadvertido como un simple velamiento difuso del hemitórax, y el neumoperitoneo, que en bipedestación asciende bajo el diafragma, en decúbito supino se distribuye de forma mucho menos evidente. En el tórax, es la proyección estándar de la radiografía portátil realizada a pie de cama en pacientes críticos, encamados o conectados a ventilación mecánica, así como de buena parte de la radiología pediátrica en lactantes y niños pequeños que no colaboran en bipedestación. En el abdomen, constituye la proyección principal de la radiografía simple, útil para valorar la distribución del gas intestinal, la existencia de asas dilatadas o la presencia de calcificaciones; cuando se sospecha una obstrucción o una perforación, suele completarse con una proyección en bipedestación (para detectar niveles hidroaéreos o aire libre subdiafragmático) o, si el paciente no puede ponerse de pie, con un decúbito lateral y rayo horizontal. La proyección postero-anterior en bipedestación sigue siendo, siempre que sea posible, la opción preferida: magnifica menos las estructuras anteriores, permite una inspiración más profunda y define mejor los niveles de líquido. La proyección en carga, obtenida con el paciente de pie sobre una articulación o una zona anatómica concreta, responde a una lógica distinta (valorar el efecto del peso corporal) y no debe confundirse con la simple sustitución de la bipedestación por el decúbito. Cuando ni siquiera la bipedestación parcial es viable, la alternativa habitual no es la proyección supina reforzada, sino el decúbito lateral con rayo horizontal, que recupera parte de la información sobre niveles líquidos que la posición supina no puede ofrecer. No exactamente. El decúbito supino es la posición corporal; la proyección supina es el estudio radiográfico AP que se realiza aprovechando esa posición. Puede estarse en decúbito supino sin que se haga ninguna radiografía, del mismo modo que puede describirse la técnica sin mencionar la postura por su nombre completo. Por la magnificación geométrica propia de la proyección anteroposterior. El corazón queda más alejado del receptor que en una PA convencional, y la menor distancia foco-receptor de los equipos portátiles (unos 100-120 centímetros) acentúa el efecto. Un índice cardiotorácico de 0,55 en una proyección supina puede corresponder a un corazón de tamaño normal. No. Es también la proyección de referencia en la radiografía simple de abdomen, donde se valoran el patrón de gas intestinal y la presencia de calcificaciones. Suele completarse con otras proyecciones (bipedestación o decúbito lateral) cuando se sospecha obstrucción o perforación. Varias. Magnifica más las estructuras anteriores, ofrece una inspiración menos profunda y dificulta la identificación de niveles hidroaéreos o de aire libre bajo el diafragma, porque ninguno de los dos se comporta igual sin la ayuda de la gravedad vertical. Cuando el paciente no puede sostenerse en bipedestación: ingresados en unidades de críticos, personas con movilidad muy limitada, politraumatizados o niños pequeños que no colaboran. En esos casos, la radiografía suele hacerse con un equipo portátil llevado hasta la cama.Qué es la proyección supina
Fundamento técnico
Aplicaciones principales
Frente a otras proyecciones
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que el decúbito supino?
¿Por qué el corazón se ve más grande en estas radiografías?
¿Se usa solo en radiografías de tórax?
¿Tiene alguna desventaja frente a la proyección erecta?
¿Cuándo se elige en lugar de la proyección de pie?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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